Nueva cita con Diana Krall (voz, piano) en el festival de Cap Roig, uno de sus sitios favoritos donde actuar, según palabras de la propia artista pronunciadas en los primeros compases de la gala del sábado. La canadiense compareció esta vez arropada por un trío, formación de gala en la que destacaría, y de qué manera, el guitarrista Marc Ribot. El contrabajo y la batería eran cosa, respectivamente, de Dennis Crouch y Jay Bellerose.
La canadiense compareció una vez mas en el festival de Cap Roig arropada por un trío formado por el guitarrista Marc Ribot, el contrabajo de Dennis Crouch y la batería de Jay Bellerose
Diana Krall
★★★★✩
Lugar y fecha: Jardins de Cap Roig
(Calella de Palafrugell) (25/VII/2026)
Nueva cita con Diana Krall (voz, piano) en el festival de Cap Roig, uno de sus sitios favoritos donde actuar, según palabras de la propia artista pronunciadas en los primeros compases de la gala del sábado. La canadiense compareció esta vez arropada por un trío, formación de gala en la que destacaría, y de qué manera, el guitarrista Marc Ribot. El contrabajo y la batería eran cosa, respectivamente, de Dennis Crouch y Jay Bellerose.
Todos ellos la acompañaron en el destacado Glad rag doll del 2012, un álbum en el que nuestra protagonista rendía homenaje a viejas joyas procedentes de la colección de discos de 78 rpm de su padre.
El espíritu vintage planeó en una parte relevante del repertorio desgranado en tierras ampurdanesas. Todo ello, junto a otras y estimulantes ventanas, ya que también nos las hubimos con las buenas artes de Bob Dylan o Tom Waits. Sesión íntima, con un irreprochable songbook de visos confesionales que no pudo deslucir ni el tan molesto como inevitable viento que hizo acto de presencia en el auditorio. A lo largo de casi dos horas, Diana Krall y su equipo desplegaron los encantos de la distancia corta y las emociones hondas.

Causó un bello impacto el homenaje a Annette Hanshaw en la prácticamente centenaria Just like a butterfly that’s caught in the rain , y más todavía su paso por el cancionero de Cole Porter vía I’ve got you under my skin : fue una verdadera maravilla poder deleitarse con la manera como se iba edificando el tema a base de superponer capas de sutileza, así como la distinguida coda del mismo, que enhebró al piano la señora Krall. Hubo bellos lucimientos instrumentales por parte de la sección rítmica en Honeysuckle rose (Fats Waller) y Marc Ribot estuvo particularmente sembrado cuando, invocando a Irving Berlin, le llegó el turno de Let’s face the music and dance . Previamente, habían puntuado pero que muy alto sus pases por Dylan (imbatible como siempre It’s all over now, baby blue ) y Tom Waits ( Take it with me ). Hasta la próxima, pues.
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