
Algunos políticos que promueven la “prioridad nacional” dicen que España está perdiendo su identidad. Critican la construcción de mezquitas, piden prohibir el uso del niqab y el burka o, como ocurre ahora con la crisis en Ceuta, aprovechan el debate fronterizo para hablar de una supuesta “islamización de España”. Lo último ha sido pretender vetar los menús halal (aquel que cumple estrictamente con las normas de alimentación de la religión islámica) en los comedores escolares. “Adiós al menú halal en nuestra casa. El menú lo decidimos nosotros, no los invitados”, dijo el portavoz de Vox en Les Corts de Valencia, José María Llanos. No es una retórica nueva. Cada vez más, los partidos incorporan el discurso antimusulmán en su agenda. Desde hace años, distintos partidos de extrema derecha en Europa han convertido al islam en un símbolo de amenaza para la identidad nacional. “Queremos parar el proceso de islamización creciente que estamos sufriendo de manera descontrolada por la invasión masiva”, afirmó hace unas semanas Javier Cortés, portavoz de Vox en Andalucía, al expresar su oposición al proyecto de una mezquita en Sevilla.
Detrás de conceptos como “prioridad nacional” o polémicas como la de los comedores hay una estrategia política que se repite en España y en buena parte de Europa 
Algunos políticos que promueven la “prioridad nacional” dicen que España está perdiendo su identidad. Critican la construcción de mezquitas, piden prohibir el uso del niqab y el burka o, como ocurre ahora con la crisis en Ceuta, aprovechan el debate fronterizo para hablar de una supuesta “islamización de España”. Lo último ha sido pretender vetar los menús halal (aquel que cumple estrictamente con las normas de alimentación de la religión islámica) en los comedores escolares. “Adiós al menú halal en nuestra casa. El menú lo decidimos nosotros, no los invitados”, dijo el portavoz de Vox en Les Corts de Valencia, José María Llanos. No es una retórica nueva. Cada vez más, los partidos incorporan el discurso antimusulmán en su agenda. Desde hace años, distintos partidos de extrema derecha en Europa han convertido al islam en un símbolo de amenaza para la identidad nacional. “Queremos parar el proceso de islamización creciente que estamos sufriendo de manera descontrolada por la invasión masiva”, afirmó hace unas semanas Javier Cortés, portavoz de Vox en Andalucía, al expresar su oposición al proyecto de una mezquita en Sevilla.
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