¿Debo tomar creatina o es solo para los que van al gimnasio?

La creatina es uno de los suplementos más conocidos, aunque usado históricamente por aquellos que van al gimnasio o los atletas que quieren maximizar resultados. La búsqueda de masa muscular, con entrenamientos de fuerza pero también con complementos que ayudan a ello, está cada vez menos mal vista y este compuesto permite mejorar la musculatura. Sin embargo, este suplemento está saliendo cada vez más de los gimnasios y se está adentrando en todo tipo de hogares. ¿Tiene sentido y, sobre todo, beneficios tomarla de forma general?Sus efectos en el cuerpo no son novedosos pero cada vez hay más agentes que empiezan a ver sus resultados a nivel mental. Los estudios que lo están investigando son múltiples, y hay bastante unanimidad en que todavía falta más evidencia, pero es difícil de esconder la esperanza que puede generar este producto: se ha detectado una posible influencia a nivel de rendimiento cognitivo o para mejorar la memoria a corto plazo y la atención y ahora incluso se está analizando si puede ser útil para abordar la enfermedad de Parkinson. También se está especulando con el hecho de que pueda contribuir a minimizar los síntomas del alzhéimer, un hecho que de confirmarse sería un gran avance para una de las enfermedades que irá a más con el envejecimiento de la población. A nadie se le escapa que puede jugar un papel crucial para fomentar la longevidad y que incluso puede tener sentido normalizar su administración de cara a la menopausia, ya que aunque no se vaya al gimnasio, claramente se empieza a producir una pérdida ósea y muscular. Hay mucho más: se ha visto una cierta evidencia de que la creatina puede ser positiva cuando un cerebro está con privación de sueño o estrés o o ayudar anímicamente ante problemas de salud mental como una depresión. Algunos estudios con animales han ido más allá y ven una posible relación entre el freno de la progresión de tumores. Frente a eso, una vez más, la conclusión es clara: hace falta mucha más investigación. Pero también hay un mensaje inequívoco: puede ser útil mucho más allá del gimnasio y los músculos. Un nuevo agente terapéuticoEl doctor en Farmacia Mehdi Boroujerdi, que lleva décadas centrando sus trabajos en la investigación farmacéutica, acaba de publicar recientemente ‘Manual de cinética in vivo de la creatina y la creatinina’, un análisis exhaustivo del compuesto en el que él mismo deja claro que « no es una panacea », que sus efectos «no son universales» y que «no es una solución milagrosa» porque no reemplaza la necesidad de un entrenamiento y una nutrición adecuados. El experto también tiene claro que tiene sus riesgos pero, por encima de todo, está esperanzado con que lleguen ensayos más rigurosos para poder confirmar su potencial en otros entornos clínicos. Para él es especialmente interesante su efecto en el cerebro o ante el envejecimiento, y clama para que la creatina pase «a ser reconocida como un agente terapéutico en lugar de ser simplemente un suplemento dietético».Lo cierto es que la creatina es una sustancia natural , un químico vital para el cuerpo que se produce básicamente en el hígado, riñones y páncreas a partir de la ingesta de alimentos, especialmente de origen animal, como la carne de vacuno o de cerdo y el pescado. Va mayoritariamente al músculo y allí produce energía. El mercado consiguió fabricar creatina sintetizada industrialmente con la misma composición para venderla como suplemento, pensado básicamente para deportistas, y en los últimos años ha experimentado un ‘boom’. «Está muy de moda porque se puede comprar de forma libre y porque existe una cierta evidencia sobre sus beneficios , pero tampoco queda exento de riesgos», avisa en declaraciones a ABC el doctor Jordi Mestres, médico de familia en un centro de atención primaria de Barcelona y vocal de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC). Él coincide con Boroujerdi en el hecho de que «tampoco es mágica».¿Por qué estas dudas? Mestres pone sobre la mesa la retención de agua que puede provocar, algo que no tiene por que generar grandes malestares en la población general. Más preocupante, sin embargo, le parece que pueda estar provocando algún daño renal, especialmente si la toman personas que ya de por sí tienen las funciones del riñón reducidas y pueden ver cómo se agrava situación. Por todo ello, su consejo es simple y claro: siempre hay que consultar con un profesional su consumo. «La creatina como suplemento puede tener sentido pero asesorado previamente por profesionales, especialmente entre personas mayores o pacientes crónicos», insiste Mestres, no sin olvidar que tomarla como monohidrato (la forma de suplemento más popular) es la mejor opción de suplemento porque es la más segura y la que tiene más evidencias científicas a nivel de rendimiento muscular.¿Deterioro renal? A la práctica, en los últimos tiempos, la creatina está dando algunas sorpresas desagradables. Y es que está provocando alteraciones analíticas que hacen que quienes la toman, en principio perfiles vigorosos y sanos, acaben acudiendo asustados a urgencias. La doctora María Ramos, nefróloga del Hospital La Fe de Valencia confirma a ABC que están teniendo muchas consultas por ello, en parte también por el runrún que genera este suplemento y porque es el más extendido.La especialista en trasplantes renales, que también pone en valor la creatina, puntualiza que están viendo que entre quienes la toman puede aparecer una « alteración analítica » pero tranquiliza a los afectados: «Eso no quiere decir que haya una alteración funcional del riñón». Así, explica, la creatina se convierte parcialmente en creatinina por una reacción química espontánea y esto puede traducirse en un repunte de sus biomarcadores en los análisis de sangre. «No es una alteración real pero ante la duda o la confusión existen otras vías para mirar cómo está la función renal», puntualiza la especialista, que añade que « esta transformación puede ser reversible en solo una semana». Es decir que a los pocos días de dejar de tomar la creatina los biomarcadores renales pueden recuperar su normalidad. Por todo ello, la nefróloga recomienda realizar una analítica antes de empezar a ingerir creatina, especialmente si hay factores de riesgo como hipertensión, diabetes, edad avanzada o los ya mencionados problemas renales, por los que la creatinina puede estar ya elevada de por sí. Los nefrólogos están notando el aumento de gente a sus consultas, en parte porque entre los deportistas también hay los que abusan de estos productos esperando resultados milagrosos, lo que puede alterar todavía más los análisis, y también porque hay perfiles de dietas hiperproteicas, que estresan más al riñón. En este sentido, los nefrólogos avisan de que hay que vigilar con el uso prolongado de estos productos.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El sector lácteo defiende la dosis diaria recomendada: «Es muy fácil cumplirlo» noticia Si Las cinco toxiinfecciones alimentarias más frecuentes del verano noticia Si «¡Pero si todo el mundo conduce….!»: el miedo a coger el coche frena a tres de cada diez españoles con carnetPor todo ello, los médicos recuerdan que la creatina también se fabrica de manera natural en el hígado, los riñones o el páncreas al consumir carne o pescado. Aunque para nada es comparable a su ingesta artificial, Mestres recuerda a quien quiera cuidarse y mejorar rendimiento físico que lo mejor es «hacer una dieta mediterránea , pero de verdad y sin excepciones de por medio, junto a ejercicio regular incorporado en el día a día». La creatina es uno de los suplementos más conocidos, aunque usado históricamente por aquellos que van al gimnasio o los atletas que quieren maximizar resultados. La búsqueda de masa muscular, con entrenamientos de fuerza pero también con complementos que ayudan a ello, está cada vez menos mal vista y este compuesto permite mejorar la musculatura. Sin embargo, este suplemento está saliendo cada vez más de los gimnasios y se está adentrando en todo tipo de hogares. ¿Tiene sentido y, sobre todo, beneficios tomarla de forma general?Sus efectos en el cuerpo no son novedosos pero cada vez hay más agentes que empiezan a ver sus resultados a nivel mental. Los estudios que lo están investigando son múltiples, y hay bastante unanimidad en que todavía falta más evidencia, pero es difícil de esconder la esperanza que puede generar este producto: se ha detectado una posible influencia a nivel de rendimiento cognitivo o para mejorar la memoria a corto plazo y la atención y ahora incluso se está analizando si puede ser útil para abordar la enfermedad de Parkinson. También se está especulando con el hecho de que pueda contribuir a minimizar los síntomas del alzhéimer, un hecho que de confirmarse sería un gran avance para una de las enfermedades que irá a más con el envejecimiento de la población. A nadie se le escapa que puede jugar un papel crucial para fomentar la longevidad y que incluso puede tener sentido normalizar su administración de cara a la menopausia, ya que aunque no se vaya al gimnasio, claramente se empieza a producir una pérdida ósea y muscular. Hay mucho más: se ha visto una cierta evidencia de que la creatina puede ser positiva cuando un cerebro está con privación de sueño o estrés o o ayudar anímicamente ante problemas de salud mental como una depresión. Algunos estudios con animales han ido más allá y ven una posible relación entre el freno de la progresión de tumores. Frente a eso, una vez más, la conclusión es clara: hace falta mucha más investigación. Pero también hay un mensaje inequívoco: puede ser útil mucho más allá del gimnasio y los músculos. Un nuevo agente terapéuticoEl doctor en Farmacia Mehdi Boroujerdi, que lleva décadas centrando sus trabajos en la investigación farmacéutica, acaba de publicar recientemente ‘Manual de cinética in vivo de la creatina y la creatinina’, un análisis exhaustivo del compuesto en el que él mismo deja claro que « no es una panacea », que sus efectos «no son universales» y que «no es una solución milagrosa» porque no reemplaza la necesidad de un entrenamiento y una nutrición adecuados. El experto también tiene claro que tiene sus riesgos pero, por encima de todo, está esperanzado con que lleguen ensayos más rigurosos para poder confirmar su potencial en otros entornos clínicos. Para él es especialmente interesante su efecto en el cerebro o ante el envejecimiento, y clama para que la creatina pase «a ser reconocida como un agente terapéutico en lugar de ser simplemente un suplemento dietético».Lo cierto es que la creatina es una sustancia natural , un químico vital para el cuerpo que se produce básicamente en el hígado, riñones y páncreas a partir de la ingesta de alimentos, especialmente de origen animal, como la carne de vacuno o de cerdo y el pescado. Va mayoritariamente al músculo y allí produce energía. El mercado consiguió fabricar creatina sintetizada industrialmente con la misma composición para venderla como suplemento, pensado básicamente para deportistas, y en los últimos años ha experimentado un ‘boom’. «Está muy de moda porque se puede comprar de forma libre y porque existe una cierta evidencia sobre sus beneficios , pero tampoco queda exento de riesgos», avisa en declaraciones a ABC el doctor Jordi Mestres, médico de familia en un centro de atención primaria de Barcelona y vocal de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC). Él coincide con Boroujerdi en el hecho de que «tampoco es mágica».¿Por qué estas dudas? Mestres pone sobre la mesa la retención de agua que puede provocar, algo que no tiene por que generar grandes malestares en la población general. Más preocupante, sin embargo, le parece que pueda estar provocando algún daño renal, especialmente si la toman personas que ya de por sí tienen las funciones del riñón reducidas y pueden ver cómo se agrava situación. Por todo ello, su consejo es simple y claro: siempre hay que consultar con un profesional su consumo. «La creatina como suplemento puede tener sentido pero asesorado previamente por profesionales, especialmente entre personas mayores o pacientes crónicos», insiste Mestres, no sin olvidar que tomarla como monohidrato (la forma de suplemento más popular) es la mejor opción de suplemento porque es la más segura y la que tiene más evidencias científicas a nivel de rendimiento muscular.¿Deterioro renal? A la práctica, en los últimos tiempos, la creatina está dando algunas sorpresas desagradables. Y es que está provocando alteraciones analíticas que hacen que quienes la toman, en principio perfiles vigorosos y sanos, acaben acudiendo asustados a urgencias. La doctora María Ramos, nefróloga del Hospital La Fe de Valencia confirma a ABC que están teniendo muchas consultas por ello, en parte también por el runrún que genera este suplemento y porque es el más extendido.La especialista en trasplantes renales, que también pone en valor la creatina, puntualiza que están viendo que entre quienes la toman puede aparecer una « alteración analítica » pero tranquiliza a los afectados: «Eso no quiere decir que haya una alteración funcional del riñón». Así, explica, la creatina se convierte parcialmente en creatinina por una reacción química espontánea y esto puede traducirse en un repunte de sus biomarcadores en los análisis de sangre. «No es una alteración real pero ante la duda o la confusión existen otras vías para mirar cómo está la función renal», puntualiza la especialista, que añade que « esta transformación puede ser reversible en solo una semana». Es decir que a los pocos días de dejar de tomar la creatina los biomarcadores renales pueden recuperar su normalidad. Por todo ello, la nefróloga recomienda realizar una analítica antes de empezar a ingerir creatina, especialmente si hay factores de riesgo como hipertensión, diabetes, edad avanzada o los ya mencionados problemas renales, por los que la creatinina puede estar ya elevada de por sí. Los nefrólogos están notando el aumento de gente a sus consultas, en parte porque entre los deportistas también hay los que abusan de estos productos esperando resultados milagrosos, lo que puede alterar todavía más los análisis, y también porque hay perfiles de dietas hiperproteicas, que estresan más al riñón. En este sentido, los nefrólogos avisan de que hay que vigilar con el uso prolongado de estos productos.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El sector lácteo defiende la dosis diaria recomendada: «Es muy fácil cumplirlo» noticia Si Las cinco toxiinfecciones alimentarias más frecuentes del verano noticia Si «¡Pero si todo el mundo conduce….!»: el miedo a coger el coche frena a tres de cada diez españoles con carnetPor todo ello, los médicos recuerdan que la creatina también se fabrica de manera natural en el hígado, los riñones o el páncreas al consumir carne o pescado. Aunque para nada es comparable a su ingesta artificial, Mestres recuerda a quien quiera cuidarse y mejorar rendimiento físico que lo mejor es «hacer una dieta mediterránea , pero de verdad y sin excepciones de por medio, junto a ejercicio regular incorporado en el día a día».  

La creatina es uno de los suplementos más conocidos, aunque usado históricamente por aquellos que van al gimnasio o los atletas que quieren maximizar resultados. La búsqueda de masa muscular, con entrenamientos de fuerza pero también con complementos que ayudan a ello, está cada … vez menos mal vista y este compuesto permite mejorar la musculatura. Sin embargo, este suplemento está saliendo cada vez más de los gimnasios y se está adentrando en todo tipo de hogares. ¿Tiene sentido y, sobre todo, beneficios tomarla de forma general?

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