China ya disputa el liderazgo a Europa en el 40% de sus industrias clave

El dragón chino ya está aquí rugiendo en el castillo europeo. China ha avanzado en la cadena productiva mundial y ahora compite directamente con la zona del euro en casi el 40% de los sectores en los que Europa tiene una ventaja comparativa, frente a alrededor del 25% a comienzos de este siglo. La alarma procede de la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, que difundió el dato este miércoles durante una conferencia en Ginebra en el Foro Económico Mundial.

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 Lagarde alerta de que Pekín rivaliza con nichos europeos de valor añadido  

El dragón chino ya está aquí rugiendo en el castillo europeo. China ha avanzado en la cadena productiva mundial y ahora compite directamente con la zona del euro en casi el 40% de los sectores en los que Europa tiene una ventaja comparativa, frente a alrededor del 25% a comienzos de este siglo. La alarma procede de la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, que difundió el dato este miércoles durante una conferencia en Ginebra en el Foro Económico Mundial.

Hace tiempo que los estudios del banco central (como The evolution of China’s growth model ) evalúan la creciente rivalidad entre la eurozona y los chinos. A comienzos de la década del 2000 (tras la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio en el 2001), la competencia china en Europa se limitaba a sectores de bajo coste o bienes intensivos en mano de obra.

Hoy en día, la política industrial china, dirigida por el Estado, ha escalado posiciones y disputa directamente a la eurozona el mercado en nichos de alto valor añadido en los que Europa era históricamente líder. “En los últimos 20 años, China se ha vuelto cada vez más competitiva en sectores que antes estaban dominados por economías avanzadas. De estas, Italia parece ser la más expuesta, porque China ha llegado a destacar en 60 sectores en los que Italia tiene una ventaja comparativa. Por otro lado, Alemania ha experimentado el mayor aumento en la exposición a la competitividad china, que ha pasado de 20 sectores en el año 2000 a 50 en el 2022”, señala en su análisis el BCE.

La cuota de China en la producción manufacturera bruta mundial aumentó del 5% al 35% entre 1995 y 2023, y en la actualidad es superior a la de los nueve siguientes fabricantes combinados. Este excedente viaja cada vez más a Europa. La reciente guerra comercial entre Washington y Pe­kín tampoco ha ayudado ­–recuerda el BCE–, porque las empresas chinas venden ahora a los ciudadanos europeos lo que antes comercializaban en EE.UU. cuando los aranceles eran más bajos.

Además de la automoción, las importaciones chinas crecen en química y bienes de equipo

Los sectores de vehículos y productos químicos son los que han experimentado los mayores incrementos en las importaciones europeas procedentes de China: del 150% y del 140%, respectivamente, en los últimos cinco años. Papel e impresión y equipos eléctricos también aumentaron un 85% en este período. Todos terrenos en los que ahora Pekín ya le habla a Europa de tú a tú.

Basta con echar un ojo a la carretera. En el 2020, las marcas de automóviles de matriz china representaban apenas un 0,3% de las matriculaciones de turismos en el bloque europeo. En la actualidad, la cuota de marcas puramente chinas roza ya el 10%.

En este sentido, de poco parecen haber servido los aranceles europeos para proteger su industria del motor (tarifas de hasta el 35% para contrarrestar las ayudas públicas chinas), ya que los fabricantes chinos han adaptado su estrategia introduciendo modelos híbridos e híbridos enchufables que esquivan estas recargas.

El modelo de desarrollo chino, que se basa en una sobrecapacidad industrial apoyada por subsidios estatales e inversión masiva, no solo presiona a la baja los precios de los bienes producidos en Europa, sino que tiene consecuencias directas en el empleo.

El BCE calcula que entre el 2015 y el 2022 la eurozona perdió 240.000 empleos por la competencia china

Las áreas más expuestas a la competencia de Pekín, es decir, aquellas en las que las importaciones procedentes de China han aumentado de forma sustancial, emplean en la eurozona a 29 millones de trabajadores, lo que supone alrededor del 27% del empleo total en Europa en el 2024.

El sector manufacturero representa una parte significativa de este grupo, ya que emplea en Europa a 24 millones de personas. Pues bien, a raíz del aumento de la penetración comercial china, entre el 2019 y el 2024 la demanda de empleo en la automoción en la eurozona cayó un 55%, mientras que la disminución en la industria química fue del 95%.

El impacto del despliegue comercial chino está dejando huella en el mercado laboral europeo: el BCE estima que la mayor presión de las importaciones asiáticas costó entre el 2015 y el 2022 unos 240.000 empleos. Puestos que o bien han desaparecido, o bien se han tenido que mover a sectores menos expuestos.

El BCE suele presionar a los gobiernos de la UE para acelerar la integración del mercado único, la Unión de Mercados de Capitales y la inversión masiva en innovación y digitalización para evitar quedarse descolgada de EE.UU. y China. Pero la coyuntura no juega a su favor. Tal como dijo  Lagarde, también la energía barata ha desaparecido como ventaja para la economía europea, puesto que las industrias de alto consumo energético en la UE están pagando, de media, más del doble por la electricidad que en EE.UU. y alrededor de un 50% más que en China.

Los países europeos más expuestos a la expansión comercial de Pekín son Italia y Alemania

“Europa se quedó en gran medida al margen de la primera revolución digital (…) No podemos permitirnos repetir esa experiencia con la inteligencia artificial (IA), la segunda revolución digital”, declaró ayer la francesa, tras reconocer que las economías estadounidense y china están por delante de la eurozona tanto en captación de capital (la primera) como en competitividad comercial (la se­gunda).

Lamentablemente, las malas noticias para el Viejo Continente tampoco acaban aquí. Eurostat hizo públicos este miércoles los últimos datos sobre la inflación en la eurozona, que escaló hasta el 2,9% por el repunte de la energía. Un nivel que, según recordaba el economista jefe del BCE, Philip Lane, está “muy por encima” de los objetivos deseados. Más del 80% de los analistas consultados por Reuters apuntan ya a una subida de tipos el próximo 10 de septiembre. Cuando llueve sobre mojado…

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