Carla Villa, anciana de 101 años: «Me levanto sobre las 08:00, y desayuno con café y galletas. No almuerzo y ceno pollo con verduras o pescado»

Cada vez más personas son conscientes de que la longevidad no depende solo de la genética. La evidencia señala que una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y legumbres, junto con ejercicio regular, buen descanso, relaciones sociales y una mente activa, favorecen un envejecimiento saludable. Evitar el tabaco, limitar el alcohol y controlar el estrés completan más años de vida con autonomía.Carla Villa, que ha cumplido los 101 años, recibió su cumpleaños en Milán, y ha realizado una entrevista en ‘Corriere della Sera’, donde atribuye su estado a una rutina sencilla: levantarse temprano, comer con moderación, caminar cuando el tiempo acompaña y mantener la mente ocupada.Carla Villa detalla cuál es la clave de su alimentaciónLa señora se despierta entre las 7:30 y las 8:00, y al poco de hacerlo ya prepara su desayuno, que consiste en café y galletas y, según explica, no suele almorzar. Por la noche cena pollo con verduras o pescado. Una forma de comer que, según cuenta, ha mantenido durante años.No sigue, sin embargo, una dieta rígida, y lamenta que algunos ingredientes de antaño ya no se encuentren y considera que incluso el risotto a la milanesa ha perdido autenticidad.La actividad cotidiana y el contacto con el entorno forman parte de sus costumbres. Aunque cuenta con ayuda para las tareas domésticas y con una persona que pasa la noche junto a ella, la centenaria sale a pasear por su barrio cuando hace calor o el día lo permite. Camina despacio, pero conserva el hábito de salir a diario.Los vínculos sociales ayudan a combatir el aislamiento y se relacionan con un envejecimiento más favorableSu biografía está marcada por la adversidad. En 1942 perdió a su hermano, fallecido durante la batalla del Don, en Rusia. La tragedia afectó a su madre, que murió de tristeza. Años después, Villa decidió criar sola a su hijo Thomas, después de que su pareja no asumiera la paternidad. Para sostener a la familia abrió en 1972 una tienda de antigüedades, que mantuvo activa hasta 1999.La historia de esta italiana no demuestra que el café, las galletas o saltarse el almuerzo sean las recetas para vivir más. La evidencia científica apunta a una combinación de factores: alimentación equilibrada, actividad física regular, ausencia de tabaco, atención sanitaria y un entorno seguro. La OMS subraya que el envejecimiento saludable depende también de la vivienda, el barrio y la comunidad, porque estos elementos facilitan la autonomía y retrasan la dependencia. Además, los vínculos sociales ayudan a combatir el aislamiento y se relacionan con un envejecimiento más favorable. El objetivo no es únicamente sumar años, sino conservar la capacidad de decidir, moverse y relacionarse. Cada vez más personas son conscientes de que la longevidad no depende solo de la genética. La evidencia señala que una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y legumbres, junto con ejercicio regular, buen descanso, relaciones sociales y una mente activa, favorecen un envejecimiento saludable. Evitar el tabaco, limitar el alcohol y controlar el estrés completan más años de vida con autonomía.Carla Villa, que ha cumplido los 101 años, recibió su cumpleaños en Milán, y ha realizado una entrevista en ‘Corriere della Sera’, donde atribuye su estado a una rutina sencilla: levantarse temprano, comer con moderación, caminar cuando el tiempo acompaña y mantener la mente ocupada.Carla Villa detalla cuál es la clave de su alimentaciónLa señora se despierta entre las 7:30 y las 8:00, y al poco de hacerlo ya prepara su desayuno, que consiste en café y galletas y, según explica, no suele almorzar. Por la noche cena pollo con verduras o pescado. Una forma de comer que, según cuenta, ha mantenido durante años.No sigue, sin embargo, una dieta rígida, y lamenta que algunos ingredientes de antaño ya no se encuentren y considera que incluso el risotto a la milanesa ha perdido autenticidad.La actividad cotidiana y el contacto con el entorno forman parte de sus costumbres. Aunque cuenta con ayuda para las tareas domésticas y con una persona que pasa la noche junto a ella, la centenaria sale a pasear por su barrio cuando hace calor o el día lo permite. Camina despacio, pero conserva el hábito de salir a diario.Los vínculos sociales ayudan a combatir el aislamiento y se relacionan con un envejecimiento más favorableSu biografía está marcada por la adversidad. En 1942 perdió a su hermano, fallecido durante la batalla del Don, en Rusia. La tragedia afectó a su madre, que murió de tristeza. Años después, Villa decidió criar sola a su hijo Thomas, después de que su pareja no asumiera la paternidad. Para sostener a la familia abrió en 1972 una tienda de antigüedades, que mantuvo activa hasta 1999.La historia de esta italiana no demuestra que el café, las galletas o saltarse el almuerzo sean las recetas para vivir más. La evidencia científica apunta a una combinación de factores: alimentación equilibrada, actividad física regular, ausencia de tabaco, atención sanitaria y un entorno seguro. La OMS subraya que el envejecimiento saludable depende también de la vivienda, el barrio y la comunidad, porque estos elementos facilitan la autonomía y retrasan la dependencia. Además, los vínculos sociales ayudan a combatir el aislamiento y se relacionan con un envejecimiento más favorable. El objetivo no es únicamente sumar años, sino conservar la capacidad de decidir, moverse y relacionarse.  

Cada vez más personas son conscientes de que la longevidad no depende solo de la genética. La evidencia señala que una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y legumbres, junto con ejercicio regular, buen descanso, relaciones sociales y una mente activa, favorecen un envejecimiento saludable. … Evitar el tabaco, limitar el alcohol y controlar el estrés completan más años de vida con autonomía.

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