Byung-Chul Han: “Si la revolución no es posible hoy, es porque no tenemos tiempo para pensar, o de eso nos convencen”

Para analizar los desafíos de la sociedad tecnológica es conveniente un poco de silencio. ¿Existe acaso mejor lugar que un templo? A juzgar por su sonrisa, que no siempre regala, no cabe duda de que al filósofo coreano Byung-Chul Han (Seúl, 1959) le pareció la mejor de las ideas poder dar una de sus conferencias en el jardín del monasterio de Leça do Balio, a las afueras de Oporto, sede de la Fundación Livraria Lello. 

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 El filósofo coreano alerta en Oporto del peligro de las nuevas tecnologías que nos alejan del pensamiento  

Para analizar los desafíos de la sociedad tecnológica es conveniente un poco de silencio. ¿Existe acaso mejor lugar que un templo? A juzgar por su sonrisa, que no siempre regala, no cabe duda de que al filósofo coreano Byung-Chul Han (Seúl, 1959) le pareció la mejor de las ideas poder dar una de sus conferencias en el jardín del monasterio de Leça do Balio, a las afueras de Oporto, sede de la Fundación Livraria Lello. 

Alejado del barullo urbanita, en una carpa montada para la ocasión, muchos estarán de acuerdo de que se trata de un magnífico lugar para aquel que busca paz y, también, un poco de verde, muy valorado entre los artistas callejeros, que ayer se contaban por decenas en los alrededores del recinto. Sobre las 15 horas, algunos guardaron sus pinceles para coger un buen emplazamiento que les permitiera escuchar bien al premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades de 2025. Las entradas estaban vendidas desde hacía semanas, pero hubo quien no perdió la esperanza y, también, el que lo intentó regalando una acuarela.

Somos esclavos de nuestras propias creaciones, como estamos viendo con la inteligencia artificial”

El acto, enmarcado dentro del festival Babell, con el que Oporto quiere reivindicar que es una potencia literaria, empezó con casi dos horas de retraso, pero eso no pareció importar más de la cuenta a los que esperaban bajo el sol, que, arreglados como si de una boda se tratara, aprovecharon la inesperada pausa para intercambiar lecturas del autor: Vida contemplativaSobre DiosLa salvación de lo bello o el ejemplar más repetido, La sociedad del cansancio, cuya frase más famosa estaba serigrafiada en un gran muro de corcho: “Solo el que es capaz de contemplar tendrá acceso a lo verdaderamente nuevo”. Y eso es a lo que invitó Byung-Chul Han, a escuchar, sí, pero también a observar los pequeños detalles y todo lo que sucedía en las horas que duró la inauguración del Jardim do Pensamento, por el que estos días desfilaran intelectuales de distintos rincones del mundo.

“Un jardín, como el que nos encontramos ahora, es el lugar ideal para pensar. Y pensar es la única alternativa a caer en la catástrofe, es por eso que el mundo necesita más jardines”, empezó su discurso el pensador mientras olía un ramo de magnolias que subió al estrado. Una escena poética y algo romántica que choca con el presente y futuro pesimista que vislumbra. “Disculpen si me voy deteniendo a oler mientras hablo. Este aroma me ayuda a mantenerme en el mundo real. Algo que no es nada fácil en esta era que vivimos, en la que somos esclavos de nuestra historia y de nuestras propias creaciones, como estamos viendo con la inteligencia artificial”. Han repitió en varias ocasiones el peligro de programas como ChatGPT, muy usados por los jóvenes, pues “lo único que hacen es que no seamos capaces de pensar. Y sin pensamiento, perdemos nuestra libertad”.

La princesa Leonor entregó en octubre de 2025 al filósofo alemán de orígen surcoreano Byung-Hul Han, el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 
La princesa Leonor entregó en octubre de 2025 al filósofo alemán de orígen surcoreano Byung-Hul Han, el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades Ballesteros / EFE

¿Cómo recuperar el juicio y el razonamiento, más allá de visitando un jardín?, deja en el aire el ponente. “Es necesario, antes que nada, prestar atención. Y esto se complica, pues los humanos hoy sufrimos un enorme déficit por culpa, entre otras cosas, de las redes sociales, que nos han convertido en adictos. Esto es algo que no queremos ver, pues nos convencemos de que somos libres y de que es nuestra elección conectarnos. Pero no. La nuestra es una sociedad adicta que está controlada por los algoritmos y que no intenta siquiera frenarlo porque se convence de que no tiene tiempo. De ahí que ni siquiera haga el esfuerzo de intentar pensar. Si la revolución no es posible hoy tal vez sea porque no tenemos tiempo para pensar, o de eso nos convencen”, señala, comparando el mundo actual con el de hace unas décadas, menos tecnológico y, por ende, más reivindicativo, bajo su lógica.

Byung-Chul Han filósofo y ensayista surcoreano 
Byung-Chul Han filósofo y ensayista surcoreano Llibert Teixidó / Colaboradores

Ante este escenario y sin alzar en ningún momento el tono de voz, Han pidió a los presentes que le ayudaran a encontrar métodos para desacelerar el ritmo de vida. “Los únicos que parecen estar por la labor son los filósofos, por eso hay cada vez menos, porque incluso las personas que en otra época hubieran sido potenciales filósofos están ahora abducidos. Los que persisten son hoy por hoy los únicos espíritus libres, unos genios de la meditación”. El intelectual animó así a que se escuchara a sus colegas “siempre con respeto”, pues considera que es algo que escasea en nuestros tiempos. Esta problemática es la que abordará precisamente en su próximo ensayo, Sin respeto, que llegará a España en septiembre de la mano de Paidós.

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