La cámara negra del teatro Heartbreak Hotel ha virado a plata. La icónica sala que Àlex Rigola ha creado en Barcelona para tener el público muy cercano ahora es un lugar muy plateado, que emula la Factory, el estudio de Andy Warhol en Nueva York, incluso con sus nubes plateadas. “Ya veremos cómo le devolveremos el color negro”, declara el creador teatral, que reconoce que la artesanía que comporta el trabajo en este pequeño teatro también es muy atractiva.
Con 12 intérpretes, Àlex Rigola traslada ‘Sueño de una noche de verano’ al estudio plateado de Nueva York
La cámara negra del teatro Heartbreak Hotel ha virado a plata. La icónica sala que Àlex Rigola ha creado en Barcelona para tener el público muy cercano ahora es un lugar muy plateado, que emula la Factory, el estudio de Andy Warhol en Nueva York, incluso con sus nubes plateadas. “Ya veremos cómo le devolveremos el color negro”, declara el creador teatral, que reconoce que la artesanía que comporta el trabajo en este pequeño teatro también es muy atractiva.
El caso es que el Heartbreak se ha sumado a la programación del Grec, por lo que ha podido estrenar una pequeña superproducción, con 12 intérpretes en el escenario, para escenificar la comedia Somni d’una nit d’estiu, de Shakespeare, trasladada a la Factory de Andy Warhol y el resultado es FACTORY (Somni d’una nit d’estiu), que se podrá ver solo del 30 de junio al 31 de julio.
Las paredes negras del Heartbreak han virado a plata para acoger este bosque de hadas que imagina el director
Rigola hizo una primera versión en Dusseldorf (2014) y ahora ha montado una nueva propuesta, con un grupo de intérpretes deslumbrante como las paredes de la Factory: Muntsa Alcañiz, Elisabeth Casanovas, Nil Cardoner, Biel Duran, Oriol Genís, Roger Julià, David Menéndez Boye, Xesca Piñón, Jordi Rico, Toni Sevilla, Jordi Oriol y Lluís Villanueva.
“Uno de los cambios principales es que hoy en día no me parece creíble que unos padres estén preocupados por unos jóvenes que quieren estar juntos y por eso se ven obligados a ir al bosque”, explica Rigola. “Por ello a estos jóvenes de la comedia de Shakespeare los he transformado en cuatro personas mayores, que se escapan y, por casualidad, van a parar a la Factory de Warhol. Un crío de veintipocos años hablando del amor no tiene la misma densidad que una persona de 75 años que tiene cicatrices; cambia totalmente la fuerza del verso”.
Sobre la razón de esta producción, el creador confiesa: “Nosotros tenemos un formato de teatro de texto, pero me gusta que de vez en cuando pasen cosas especiales. Hacerlo en un festival como el Grec es lo que tenía sentido. Tener 12 intérpretes en una sala tan pequeña ya es un hecho único. Y como casi no hay diferencia entre escenario y parte del público, todo el mundo está en la Factory”.
¿Por qué la Factory se convierte en el bosque de la comedia de Shakespeare? “ Cuando pensaba en cuál sería mi bosque, cuál sería mi fiesta, mi rave donde me hubiera gustado ir, siempre pensaba en este espacio de The Velvet Underground, que era un espacio de libertad en todos los sentidos, un lugar donde se podía vivir de otra manera y te sentías protegido. Me siento identificado porque toda esta gente que nos dedicamos a hechos creativos a veces no tenemos los pies en el suelo y vivimos inmersos en vidas paralelas”.
Rigola considera que hay coincidencias entre la comedia de Shakespeare y el estudio de Warhol, como las pociones que se utilizaban y que aquí son estupefacientes; el hada tiene conexiones con Eddie Sedgwick, que era la verdadera hada de Warhol; o los personajes que preparan una pieza en los dos lugares. “ Warhol los tenía como súbditos, a quienes ayudaba y promocionaba, como la Velvet Underground”. Y recuerda que Muntsa Alcañiz y Toni Sevilla interpretaron esos mismos personajes en un montaje de hace más de cincuenta años. “Todo son coincidencias”, concluye.
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