Las declaraciones del mandatario se producen antes de reunirse este martes con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. El Líder Supremo iraní recuerda que las negociaciones están vinculadas a la tregua en Líbano. Leer Las declaraciones del mandatario se producen antes de reunirse este martes con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. El Líder Supremo iraní recuerda que las negociaciones están vinculadas a la tregua en Líbano. Leer
La pausa en la campaña de ataques aéreos entre Irán y Estados Unidos ha generado esperanzas de reanudar el diálogo diplomático, antes de que descarrile por completo el Memorando de Entendimiento firmado hace poco más de un mes. Tras dos semanas de ataques cruzados que han causado la muerte de más de 50 iraníes y de dos soldados estadounidenses, sigue vigente una comunicación indirecta entre los dos países, pero ninguna de las partes ha tomado la iniciativa de regresar a la mesa de negociaciones, al menos públicamente.
«Estamos intercambiando mensajes» con Washington, aseguró el portavoz de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, tras insistir en que su país tomará decisiones sobre la guerra según sus «intereses nacionales». Baqaei acusó a Washington de haberse adentrado en una guerra contra sus intereses y de no saber retomar la vía diplomática. «Estados Unidos volverá a la mesa de negociaciones cuando aumenten los precios mundiales de la energía», espetó Baqaei, sobre la tormenta financiera global que está provocando la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, escenario de las tensiones entre Washington y Teherán. El representante de la diplomacia iraní insistió en que esta vía marítima «sigue cerrada» y señaló que continúan las conversaciones con Omán para determinar una gestión exclusiva conjunta de Ormuz, aunque intentó desvincular este diálogo del proceso de paz con Washington. «Los estadounidenses están pasando por un mal momento, ellos mismos lo provocaron. Ellos hicieron esto y ahora están atrapados», aseguró.
La ventana diplomática ha ido acompañada de intercambio de llamadas entre países mediadores y gobiernos afectados por las represalias iraníes en el Golfo, con conversaciones en las que han participado Arabia Saudí, Qatar, Omán y Pakistán.
Pese a las señales del empuje para reconducir las conversaciones, Teherán y Washington han continuado lanzándose ataques verbales. El presidente estadounidense, Donald Trump, compartió el domingo en redes sociales una serie de imágenes generadas por inteligencia artificial que mostraban la incautación de un petrolero iraní y un ataque a la terminal de exportación de petróleo de Jark, centro neurálgico de la exportación de crudo del régimen. Trump además negó informaciones aparecidas en la prensa estadounidense sobre que la guerra contra Irán haya generado una reducción de las reservas de municiones. «Tenemos muchas más municiones que nadie en el mundo, y mucho más de las que necesitamos».
Si bien existe una pausa en los ataques, las tensiones continúan en Ormuz. La televisión estatal iraní informó hoy que seis buques vinculados a Estados Unidos intentaron sin éxito navegar por una ruta «no autorizada» en esta vía marítima. «Uno de ellos sufrió un accidente, Irán obligó al resto a regresar, advirtiendo que las rutas no autorizadas son peligrosas», señaló la emisora, sin dar más detalles del estado de la embarcación accidentada, supuestamente en aguas donde Teherán colocó minas durante la guerra.
Si bien existe una pausa en los ataques entre Estados Unidos e Irán, continúan las tensiones en Ormuz. La televisión estatal iraní informó hoy que seis buques vinculados a Estados Unidos intentaron sin éxito una ruta «no autorizada» en Ormuz. «Uno de ellos sufrió un accidente, Irán obligó al resto a regresar, advirtiendo que las rutas no autorizadas son peligrosas», señaló la emisora, sin dar más detalles del estado de la embarcación accidentada, supuestamente en aguas donde Teherán colocó minas durante la guerra.
La Guardia Revolucionaria, el cuerpo de élite del ejército, ha declarado que el Estrecho de Ormuz desempeña «un papel importante de disuasión contra Irán» en este conflicto y reivindicó de nuevo la soberanía sobre la vía marítima. Durante el fin de semana, menos de 10 buques mercantes transitaron Ormuz debido a la inestabilidad regional, pese a la aparente pausa de ataques entre Washington y Teherán. Del total de embarcaciones, tres eran buques cisterna iraníes que salieron del Estrecho sin incidentes, según el grupo de monitoreo marítimo Kpler.
El Líder Supremo iraní, Mojtaba Jamenei, publicó un mensaje en redes sociales refiriéndose al conflicto vigente, en el que advirtió que el fin de la guerra sigue vinculado al cese de la ofensiva israelí en Líbano, una de las condiciones que Teherán ha exigido desde el inicio de las negociaciones. Jamenei advirtió que se trata de una «condición principal» para «cualquier acuerdo que ponga fin a la guerra impuesta contra los agresivos Estados Unidos».
Poco después, el ejército libanés denunció la continuación de las operaciones militares israelíes en el sur del país, afirmando que impedían su despliegue completo tal y como se estipula en el acuerdo de tregua alcanzado con Tel Aviv. Desde marzo, los ataques israelíes en Líbano han causado la muerte de más de 4.300 personas y desplazado a un tercio de la población.
En los últimos días la escalada bélica se ha trasladado a otros puntos del territorio, con el ataque ucraniano contra un buque iraní en el mar Caspio, así como los choques entre los hutíes de Yemen -apoyados por Irán- y Arabia Saudí. Riad anunció este lunes que sus sistemas de defensa aéreas destruyeron drones procedentes de Irak, un ataque que tenía como objetivo instalaciones petroleras situadas en la parte oriental del país.
«Estos intentos terroristas fueron lanzados desde territorio iraquí y llevado a cabo por milicias terroristas respaldadas por Irán», aseguró el general de división saudí, Turki al Maliki. Milicias iraquíes que forman parte del Eje de Resistencia -la alianza de grupos que operan en la región bajo la influencia de Irán- declararon anteriormente su apoyo al bloqueo naval impuesto por los hutíes contra Arabia Saudí y ofrecieron ayuda para cerrar el Estrecho de Bab el Mandeb, el cuello de botella que permite la salida de embarcaciones desde el mar Rojo hacia el Golfo de Adén. El bloqueo hutí contra embarcaciones saudíes puede afectar gravemente el comercio de crudo de Arabia Saudí, que había redirigido el 60% de sus exportaciones a puertos en el mar Rojo tras la inestabilidad económica desatada por el cerco en Ormuz.
Las tensiones entre el grupo rebelde y Riad se desataron hace dos semanas, cuando Arabia Saudí atacó el aeropuerto internacional de Saná en Yemen -bajo control hutí- asegurando que un avión iraní se disponía a aterrizar sin el permiso del gobierno yemení reconocido internacionalmente. Los hutíes acusan a Riad de seguir apoyando a las autoridades yemeníes, tras una década de conflicto que sumió al país en una de las peores crisis humanitarias del mundo. En 2022 el grupo rebelde y el gobierno vigente -apoyado por Riad- pactaron una tregua, pero las tensiones han ido en aumento en el marco de la escalada regional por la guerra en Gaza, Líbano e Irán.
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