Renaldo & Clara han publicado L’encant, su quinto álbum de estudio. El trabajo llega tres años después de La boca aigua y, según explica su compositora, Clara Viñals, funciona también como una forma de recorrido por su trayectoria. “Es un buen disco justamente para entender el grupo”, afirma.
El quinto álbum de Clara Viñals apuesta por un equilibrio entre electrónica y calidez
Renaldo & Clara han publicado L’encant, su quinto álbum de estudio. El trabajo llega tres años después de La boca aigua y, según explica su compositora, Clara Viñals, funciona también como una forma de recorrido por su trayectoria. “Es un buen disco justamente para entender el grupo”, afirma.
El disco se ha construido a partir de canciones pensadas de forma individual. “No son discos en general que tengan un hilo conductor, voy haciendo canciones y a la que tengo varias las reúno”, señala. El resultado es un álbum que transita por distintas sonoridades sin responder a una idea cerrada previa.
Una nueva etapa
Uno de los cambios más evidentes respecto a sus últimos trabajos es la presencia de elementos más orgánicos. Sin abandonar la electrónica, el disco incorpora guitarras, pianos o instrumentación más clásica. “Busqué este equilibrio entre sonidos más electrónicos y más orgánicos. Vengo de otros más electrónicos y me ha venido genial recuperar esta sonoridad un poco más cálida”, explica la cantante.
Ese desplazamiento también se refleja en el pulso de las canciones. “No quería que tuviera mucho protagonismo el ritmo, porque los dos últimos discos sí que venían de ser muy rítmicos y este me ha apetecido que no fuera tan protagonista, que fuera un poco más relajado”, apunta.
En el plano lírico, L’encant se mueve dentro de los temas habituales del pop, pero desde una aproximación directa y cotidiana. “Al final siempre son canciones de amor o de desamor, los grandes temas del pop, pero utilizo mucho un lenguaje cotidiano, no busco unas metáforas enrevesadas”, afirma. Su forma de escribir, añade, parte de una lógica casi conversacional: “Me gusta utilizar frases como si estuvieras hablando, como lo que te pasa por la cabeza”.
El título del disco nace de una de las canciones, pero acaba funcionando como idea global. “L’encant aparece en una de las letras, pero me servía para englobar el disco. En algunas canciones hablamos de esta atracción, de este deseo, de una cosa encantadora”, explica.
El proceso de creación ha seguido un ritmo pausado, alejado de la urgencia habitual de la industria musical. “Creo mucho en eso, en estas franjas de tres años. Es el tiempo que a mí me va bien para reunir las canciones, grabarlas con calma y estar convencida de lo que traigo”, señala. Frente a las dinámicas del mercado, reivindica esa autonomía: “La industria exige un ritmo mucho más constante, pero creo que está bien no hacerle caso”.
Con varios discos a sus espaldas y reconocimiento dentro de la escena catalana, Viñals se mueve entre la experiencia acumulada y la incertidumbre de cada nuevo lanzamiento. “Es una mezcla, porque por un lado tengo el conocimiento y la experiencia, pero también siempre piensas a ver cómo lo recibirá la gente”, admite la compositora.
Esa tensión se traduce en una búsqueda constante dentro de los márgenes del pop. “Intento buscar algo un poco original, dentro de una sonoridad pop. Buscar este equilibrio entre lo raro y lo estándar”, resume Viñals. En ese espacio se sitúa L’encant, un disco que mira tanto a etapas anteriores como a nuevas posibilidades manteniendo la identidad del grupo.
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