Mauro Caffaratto: “Que mi madre fuera Almudena Grandes me alejó de querer escribir”

Ocurre muchas veces que los hijos ven en la profesión de los padres una inspiración y surgen grandes sagas familiares de médicos, herreros, abogados, periodistas… Sin embargo, parece que son más las ocasiones en que el efecto es totalmente contrario. “No por rechazo, para nada, pero sí por una cierta presión que quieres evitar, aunque sea de forma inconsciente”, reconoce Mauro Caffarato a La Vanguardia

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 El hijo de la escritora de ‘Las edades de Lulú’ y ‘La madre de Frankenstein’ debuta en narrativa con una novela de fantasía: ‘El sauce oscuro’  

Ocurre muchas veces que los hijos ven en la profesión de los padres una inspiración y surgen grandes sagas familiares de médicos, herreros, abogados, periodistas… Sin embargo, parece que son más las ocasiones en que el efecto es totalmente contrario. “No por rechazo, para nada, pero sí por una cierta presión que quieres evitar, aunque sea de forma inconsciente”, reconoce Mauro Caffarato a La Vanguardia

“En mi caso, que mi madre fuera Almudena Grandes me alejó de querer escribir durante mucho tiempo”, admite el joven, que se especializó en programación y trabajó algún tiempo como consultor tecnológico. Con los años, no obstante, ha sabido escuchar sus pulsiones y darles rienda suelta. Resultado de ello nació El sauce oscuro (Minotauro), su primera novela, recién llegada a las librerías.

Tuve muy claro que, si me ponía a escribir, sería fantasía”

El género nada tiene que ver con lo que escribía su progenitora. La propia faja del libro adelanta que se trata de una historia de fantasía oscura con tintes de novela negra y ritmo de thriller. El protagonista es Kendarian Molino quien, en una época no tan lejana, fue un investigador de prestigio pero que ahora no es más que un funcionario degradado al que envían a valle del Cuervo, el hogar que abandonó a una edad muy temprana, tras la muerte de su padre. Allí debe investigar sobre la desaparición de tres jóvenes en circunstancias extrañas.

“Tuve muy claro que, si me ponía a escribir, sería fantasía”, aclara. Muy probablemente influyera en ello el recuerdo de su madre leyéndole cada noche una parte de La historia interminable, de Michael Ende, donde supo de verdad qué era fantasía. Lo de añadirle tintes negros vino después. “Desde niño fui un asiduo lector, primero de tramas más épicas y, luego, de ciencia ficción y space opera”, confiesa. Se decantó finalmente por el subgénero del grimdark o, lo que es lo mismo, la oscuridad siniestra: mundos sombríos, amorales y violentos, donde impera la desesperanza.

El escritor Mauro Caffarato Grandes, hijo de Almudena Grandes, debuta en narrativa 
El escritor Mauro Caffarato Grandes, hijo de Almudena Grandes, debuta en narrativa Dani Duch

Todo empezó poco antes de la pandemia, “pero no fui en serio. Preparaba una campaña de rol para unos amigos y fui escribiendo contenido y, a medida que avanzaba en el proyecto, le cogí el gusto. Hacía y deshacía, nunca estaba satisfecho del todo y no terminaba la aventura literaria. Cuando empezó el confinamiento, decidí ponerme serio y darle forma de novela. A algunos les dio por hacer pan y, a mí, por segir la tradición familiar. Igual sin la covid nunca me hubiera lanzado a escribir. Quién sabe”, admite.

Igual sin la covid nunca me hubiera lanzado a escribir”

No fue un camino fácil, pues “me costó mucho conseguir un borrador de unas 50 páginas. La página en blanco, más que aterrarme, me bloqueaba. No sabía tampoco cuánto debía durar un capítulo ni tenía claro al principio que estuviera acertando con el tono y el ritmo”. Su familia tampoco le ayudó, pues llevó su proyecto en secreto. “Esperé a mostrarle el primer borrador a Luís [García Montero] —marido de la autora de Las edades de Lulú— a que estuviera terminado”. Su madre no llegó a verlo, pues falleció en noviembre de 2021. “Prácticamente estaba empezando a escribir cuando nos dejó”.

A Almudena Grandes, además de en su corazón, la lleva en su apellido, pues tenía claro que quería firmar con los dos, “no por aprovecharme de su fama, sino como homenaje de un hijo que admira profundamente a quien le crió. Es un orgullo publicar con su apellido, que es también el mío”. También lo hará en su siguiente novela, segunda y última parte de este debut, que ya tiene bastante avanzada.

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