Las víctimas por accidentes de tráfico en España siguen representando una gran parte de los fallecidos de nuestro país cada año. Según un informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 este tipo de accidente constituyó la cuarta causa de muerte externa, solo por detrás de las caídas accidentales, los ahogamientos y los suicidios.
Este tipo de accidentes constituye una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo
Las víctimas por accidentes de tráfico en España siguen representando una gran parte de los fallecidos de nuestro país cada año. Según un informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 este tipo de accidente constituyó la cuarta causa de muerte externa, solo por detrás de las caídas accidentales, los ahogamientos y los suicidios.
No es una característica exclusiva del territorio español, puesto que alrededor del mundo también es un elemento a tener en cuenta a la hora de medir los fallecimientos nacionales. Según un estudio publicado en The Lancet Public Health, en el año 2023 hasta 1,34 millones de personas murieron en un accidente de tráfico, siendo una de las causas principales de muertes prematuras y la undécima en cuanto a fallecimientos en todo el mundo.

La investigación resalta que esta circunstancia afecta sobre todo a países con ingresos bajos, multiplicando por seis las muertes prematuras a causa de los accidentes de tráfico respecto a naciones más ricas.
El estudio analizó las tendencias entre 1990 y 2023 en hasta 204 países, y uno de los resultados más positivos es que los fallecimientos bajaron hasta un 32,3%. No obstante, los investigadores puntualizan que este descenso es bastante desigual si se comparan los países ricos frente a los que cuentan con menos recursos.
El país de altos ingresos que no sigue la misma tendencia
A pesar de esta tendencia, hay una nación de altos ingresos que rompe con este patrón: EE. UU. El país norteamericano vio cómo los fallecidos por accidentes de tráfico dentro de sus fronteras subieron en este periodo un 13,2%.
Liane Ong, autora principal del estudio, ha analizado los resultados y ha explicado qué influye en las consecuencias que puede tener un accidente de tráfico: “No solo dependen de los accidentes en sí, sino también de los sistemas diseñados para prevenirlos y proteger a las personas cuando ocurren”.

Ong también ha aprovechado para mandar un mensaje a las administraciones públicas advirtiendo que las muertes en carretera son “en gran medida” evitables. Para ello, pide una inversión sostenida en el tiempo en infraestructuras seguras, además de mejorar la atención de urgencias y establecer políticas de seguridad más rigurosas.
Aparte del impacto que pueden tener estos fallecimientos en las personas y las familias, los accidentes tienen un gran coste económico para los países. La investigación calcula que, entre 2015 y 2030, la cifra puede alcanzar los 1,5 billones de dólares estadounidenses, algo que puede repercutir en los sistemas de salud.
Un problema de salud pública

Otra de las autoras del estudio, la doctora Marie Ng, considera que la seguridad vial debería considerarse una prioridad a nivel de la salud pública. “Reducir las muertes y las lesiones exige ir más allá del comportamiento individual de los conductores e invertir en sistemas que prevengan accidentes, fortalezcan la atención traumatológica e implementen intervenciones basadas en la evidencia”, afirma la investigadora.
La Organización de las Naciones Unidas tiene como uno de sus puntos principales del Objetivo de Desarrollo Sostenible la reducción a la mitad de las muertes y lesiones por accidentes de tráfico en 2030. Aunque la tendencia es positiva, hay que mantenerse alerta. Por eso es importante concentrarse al máximo a la hora de conducir y evitar cualquier distracción que pueda llevar a un problema.
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