Jeanne, Marta, Rebeca y Ariana. Son cuatro mujeres de cuatro generaciones, con distintas formas de ver la vida, procedentes de distintas partes de Estados Unidos. Pero todas tienen algo en común: que la historia de Lindsay Clancy, la enfermera que el 24 de enero de 2023 estranguló a sus tres hijos y que luego se intentó suicidar, las ha roto por dentro. Quieren mostrar su solidaridad con una mujer que, aseguran, además de asesina, fue víctima de un sistema médico que no supo cómo tratarla. Por todo ello piden que el jurado declare que no es responsable de la tragedia y que, en lugar de pasar el resto de su vida en la cárcel, ingrese en un psiquiátrico donde pueda recuperarse.
Las integrantes del movimiento de camisetas rosas, que se ha manifestado en el juicio en Massachusetts, denuncian la falta de soluciones que la madre recibió de los médicos pese a su muy precaria salud mental
Jeanne, Marta, Rebeca y Ariana. Son cuatro mujeres de cuatro generaciones, con distintas formas de ver la vida, procedentes de distintas partes de Estados Unidos. Pero todas tienen algo en común: que la historia de Lindsay Clancy, la enfermera que el 24 de enero de 2023 estranguló a sus tres hijos y que luego se intentó suicidar, las ha roto por dentro. Quieren mostrar su solidaridad con una mujer que, aseguran, además de asesina, fue víctima de un sistema médico que no supo cómo tratarla. Por todo ello piden que el jurado declare que no es responsable de la tragedia y que, en lugar de pasar el resto de su vida en la cárcel, ingrese en un psiquiátrico donde pueda recuperarse.
Sociedad en EL PAÍS
