España se volvió a quedar sin medalla, pero se consiguieron batir varios récord nacionales Leer España se volvió a quedar sin medalla, pero se consiguieron batir varios récord nacionales Leer
Decir que lo hizo de nuevo parece poco cuando, en 24 horas, el récord del mundo femenino de los 50 espalda pasó de las musas del miércoles al teatro del jueves. De las musas de los sueños al teatro de la realidad. Pero Sara Curtis, inspirada por las musas y poseída por las furias, lo hizo, sí, de nuevo y bien de nuevo. Borró su plusmarca de 26.63 y la dejó en 26.56.
Esta sirena de piel oscura, la primera mujer negra que bate un récord mundial individual en piscina de 50 metros. Esta muchacha que cumplirá 20 años el próximo miércoles, venía avisando desde que superó en 2025 el tope italiano de los 100 libre, de Federica Pellegrini. Anunciando. Pero no hasta este punto. La mejora es tan enorme que podemos considerar que ha llegado a la natación proveniente de una erupción violenta, de una tempestad súbita y no de un viaje progresivo y más o menos acelerado. Aunque mestiza de italiano y nigeriana, es europea y, sobre todo, italiana, con el profundo significado que esa nacionalidad tiene en la natación no sólo de nuestro continente.
Nacida en Savigliano, estudiante de Psicología en la Universidad de Virgina, miembro del selecto grupo de Todd de Sorbo, compañera de entrenamiento de Gretchen Walsh y Kate Douglass, es Sara la cuarta «recordwoman» italiana, después de Novella Calligaris, reina del 800 libre en 1973. Y, sobre todo, de Federica Pellegrini, una de las estrellas históricas del estilo libre y, más recientemente, Benedetta Pilato.
Federica, apodada La Divina, una rubia del norte, que el 5 de agosto cumplió 38 años, mantuvo la plusmarca de los 200 libre desde 2009 hasta 2023; y la de los 400 desde 2009 hasta 2014. Y mira el agua desde su pedestal. Benedetta, una morena del sur que el 18 de enero cumplió 21, tuvo en su poder el primado de los 50 braza desde 2021 hasta 2023 y anda por este Europeo recolectando laureles. Fue bronce en los 100 braza.
Pero la repercusión de Curtis sólo tiene parangón con la de Pellegrini. En ese sentido, es su heredera. Pero cuando la sustituyó en el trono italiano de los 100, mucha gente no se lo perdonó y habló de un «récord de Nigeria». Federica, un monumento nacional, era intocable. Hubo racismo en aquel momento. Es de esperar que ya no, y todos acepten que el himno de Italia suena en honor de una de sus hijas predilectas.
Según la costumbre, no hubo medallas para España. Pero sí, según la misma costumbre, el récord nuestro de cada día. Los récords. El relevo 4×100 libre, cuarto en la final, lo dejó en 3:11.91, con Luca Hoek nadando de nuevo, en el primer tramo, por debajo de los 48 segundos (47.47). César Castro, Miguel Pérez-Godoy y Sergio de Celís hicieron su trabajo. También Iván Martínez tuvo su recompensa en forma de récord. En las semifinales de los 50 espalda realizó 24.20. Le arrebató el primado a un Hugo González que, en su cargado programa, tiene en la cabeza, sobre todo, los 200 estilos, de los que fue campeón europeo en 2021 y, en piscina corta, en 2025.
Pero nadie como Kristof Milak, que llevó a Hungría al triunfo. Tuvo Milak un día espléndido. Antes de los relevos se llevó el oro, y recuperó el récord de Europa, en una soberbia final de los 100 mariposa ante Maxime Grousset y Noe Ponti, los tres en menos de 50 segundos. Milak hizo 49.48. Grousset, 49.70. Y Ponti, 49.93. Hubert Kos, el otro húngaro y el cuarto «monstruo» de la prueba, se estrelló contra esa barrera con sus 50.25.
Deportes // elmundo
