Evitar cargadores, ir acompañado o no cargar de noche: el 56% cambia sus hábitos por seguridad

Cargar un coche eléctrico de noche puede obligar a permanecer durante varios minutos en un aparcamiento, una estación de servicio o una zona poco transitada. Y para una parte importante de los usuarios, esa espera está modificando cuándo, dónde y con quién recargan el vehículo.

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 La recarga nocturna revela un problema menos visible del coche eléctrico: muchos conductores no se sienten igual de cómodos en todos los puntos de carga  

Cargar un coche eléctrico de noche puede obligar a permanecer durante varios minutos en un aparcamiento, una estación de servicio o una zona poco transitada. Y para una parte importante de los usuarios, esa espera está modificando cuándo, dónde y con quién recargan el vehículo.

Una encuesta realizada por el ADAC, el principal club automovilístico de Alemania, entre 1.060 personas con un vehículo eléctrico de batería en su hogar muestra que el 56% de quienes utilizan cargadores públicos cambia de alguna manera sus hábitos nocturnos por motivos de seguridad. Entre las mujeres, el porcentaje asciende al 67%. Eso puede traducirse en decisiones muy concretas: no utilizar cargadores públicos durante la noche, evitar determinadas estaciones o acudir únicamente cuando no se está solo.

El problema no es necesariamente el cargador, sino dónde está

El dato resulta especialmente llamativo porque la valoración general de la seguridad en las estaciones de carga no es mala. La cuestión aparece cuando se pregunta qué hacen realmente los usuarios por la noche. Según el ADAC, muchos puntos de recarga están situados apartados de áreas de descanso o en lugares con poca actividad, algo que puede aumentar la sensación de aislamiento mientras el vehículo permanece conectado.

La ubicación del punto de carga influye en la sensación de seguridad, sobre todo cuando está aislado, poco iluminado o alejado de zonas transitadas 
La ubicación del punto de carga influye en la sensación de seguridad, sobre todo cuando está aislado, poco iluminado o alejado de zonas transitadas Getty Images/iStockphoto

A diferencia de una parada convencional para repostar combustible, cargar una batería puede requerir permanecer en el lugar durante bastante más tiempo. Por eso, características aparentemente secundarias de la estación (su iluminación, visibilidad o ubicación) pueden adquirir mucha más importancia.

La encuesta no establece cuántas personas han sufrido incidentes en estos lugares ni demuestra que las estaciones sean objetivamente peligrosas. Lo que mide es la percepción de seguridad y cómo esta termina condicionando el comportamiento de los conductores.

Mejor iluminación y videovigilancia

Cuando se preguntó qué podría hacer más seguros estos espacios, dos medidas destacaron con claridad. Más del 60% de los encuestados pidió una mejor iluminación o sistemas de videovigilancia en las zonas de carga. Entre las mujeres aparecieron además otras demandas: cerca de la mitad señaló que ayudaría disponer de personal en el lugar o que las estaciones estuvieran ubicadas en zonas más favorables.

La iluminación es precisamente una de las mejoras más sencillas que señala el propio ADAC. Un cargador situado en una zona visible, transitada y correctamente iluminada puede generar una experiencia muy distinta a otro instalado en un aparcamiento aislado, aunque ambos ofrezcan exactamente la misma potencia de carga.

La satisfacción con el coche eléctrico, pese a todo, es muy alta

La preocupación por la recarga nocturna no significa que los participantes estén descontentos con sus vehículos. De hecho, el 97% afirmó estar satisfecho o muy satisfecho con el uso de su coche eléctrico. Para casi tres de cada cuatro encuestados, además, el vehículo actual era el primer eléctrico que entraba en su hogar.

Pese a las dudas sobre la recarga pública, el 97% de los encuestados se declara satisfecho o muy satisfecho con su coche eléctrico 
Pese a las dudas sobre la recarga pública, el 97% de los encuestados se declara satisfecho o muy satisfecho con su coche eléctrico CC0

Entre quienes habían cambiado desde otro sistema de propulsión a un eléctrico como coche principal, más del 90% describió la transición como fácil o muy fácil.

La autonomía tampoco aparece como el principal motivo de descontento, aunque sí se señalan aspectos mejorables: especialmente la diferencia de alcance entre temperaturas cálidas y frías y la distancia entre las cifras anunciadas por el fabricante y la autonomía conseguida en condiciones reales.

Precio y transparencia siguen siendo otros puntos débiles

La infraestructura pública obtiene una valoración más desigual. Casi dos tercios de quienes utilizan cargadores públicos dicen estar satisfechos o muy satisfechos, pero aproximadamente uno de cada cuatro considera mejorables tanto el precio de la electricidad como la transparencia de las tarifas.

También hay una gran variedad de formas de pago. Las más utilizadas son las aplicaciones móviles y las tarjetas específicas de recarga, aunque más de un tercio ya ha pagado directamente con tarjeta bancaria o de crédito. En cuanto a las tarifas, el 42% carga ad hoc, es decir, sin estar vinculado a un plan concreto; un 40% utiliza una tarifa sin cuota fija y solo un 14% tiene contratado un plan con cuota periódica.

Un problema que afecta especialmente a las mujeres

La diferencia entre el 56% general y el 67% registrado entre las mujeres es uno de los datos que más destacan en la encuesta. No significa que dos de cada tres conductoras hayan sufrido una situación peligrosa. Lo que indica es que dos de cada tres mujeres que utilizan infraestructura pública modifican de alguna manera su forma de cargar durante la noche por razones relacionadas con la seguridad.

El estudio fue realizado online en junio de 2026 entre 1.060 adultos residentes en Alemania que tenían un coche eléctrico de batería en el hogar y lo utilizaban al menos diez días al año. Sus resultados no pueden trasladarse automáticamente a todos los conductores europeos, pero sí muestran un aspecto de la electrificación que va más allá de instalar más cargadores: para que una estación resulte realmente útil, también tiene que ser un lugar en el que sus usuarios estén dispuestos a quedarse cuando cae la noche.

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