De MWC Shanghai rumbo a Barcelona, para escribir el próximo capítulo de la tecnología

Cada mes de junio, MWC Shanghai ofrece algo poco habitual en nuestro sector: una visión anticipada y realista de hacia dónde se dirige el futuro de la conectividad. Bajo el lema “The IQ Era”, la edición de este año reunió al ecosistema digital global en un momento en el que la IA y las redes avanzadas evolucionan de forma cada vez más integrada y a un ritmo más rápido de lo previsto. Lo que se presenta en los pabellones de MWC Shanghai rara vez se queda en Shanghái: en pocos meses esas innovaciones llegan a los consejos de administración e influyen en el diseño de las políticas públicas en todo el mundo, también en Europa.

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 Cada mes de junio, MWC Shanghai ofrece algo poco habitual en nuestro sector: una visión anticipada y realista de hacia dónde se dirige el futuro de la conectividad. Bajo el lema “The IQ Era”, la edición de este año reunió al ecosistema digital global en un momento en el que la IA y las redes avanzadas evolucionan de forma cada vez más integrada y a un ritmo más rápido de lo previsto. Lo que se presenta en los pabellones de MWC Shanghai rara vez se queda en Shanghái: en pocos meses esas innovaciones llegan a los consejos de administración e influyen en el diseño de las políticas públicas en todo el mundo, también en Europa. Seguir leyendo…  

Cada mes de junio, MWC Shanghai ofrece algo poco habitual en nuestro sector: una visión anticipada y realista de hacia dónde se dirige el futuro de la conectividad. Bajo el lema “The IQ Era”, la edición de este año reunió al ecosistema digital global en un momento en el que la IA y las redes avanzadas evolucionan de forma cada vez más integrada y a un ritmo más rápido de lo previsto. Lo que se presenta en los pabellones de MWC Shanghai rara vez se queda en Shanghái: en pocos meses esas innovaciones llegan a los consejos de administración e influyen en el diseño de las políticas públicas en todo el mundo, también en Europa.

La gran tendencia de esta edición ha sido la creciente convergencia entre la IA y las infraestructuras móviles. Según nuestros estudios, China concentra ya más del 40% de las conexiones 5G en el mundo y se prevé que alcance los 1.700 millones en 2030. Esa elevada concentración es precisamente lo que permite desplegar la IA de forma masiva. Si a ello se suman la llegada del 5G-Advanced, los primeros avances en 6G, el impulso de la robótica y la expansión de la denominada “economía de baja altitud”, resulta evidente que las redes están dejando de ser meros canales de transmisión para convertirse en plataformas inteligentes.

El protagonismo de China en la aceleración de esta transformación es incuestionable. Se estima que el ecosistema móvil aportará cerca de dos billones de dólares a la economía del gigante asiático para 2030, mientras que iniciativas como la Mobile AI Innovation Initiative, impulsada junto a China Mobile, China Telecom y China Unicom, reflejan su capacidad para integrar la IA directamente en la arquitectura de red. La magnitud de esta apuesta y la rapidez de su despliegue han convertido a China en un referente mundial que otros países observan muy de cerca.

Europa también cuenta con investigación de primer nivel, talento y un sólido marco regulatorio, pero la fragmentación del mercado y unos ciclos de inversión más lentos pueden frenar la adopción de las nuevas tecnologías. La principal lección que deja Shanghái no es que Europa deba seguir el modelo chino, sino que debe apoyarse en sus propias fortalezas: los estándares abiertos, la interoperabilidad, los ecosistemas abiertos y multiproveedor y un enfoque basado en valores para desarrollar una IA responsable. Todas ellas son ventajas competitivas, siempre que se materialicen en decisiones y acciones concretas.

Barcelona se encuentra en una posición privilegiada para aprovechar esta oportunidad. Estoy convencido de que las tendencias que hemos visto en Shanghái centrarán buena parte de las conversaciones en MWC27 Barcelona. En poco más de dos décadas, la ciudad se ha consolidado como uno de los principales polos europeos de innovación tecnológica, atrayendo a emprendedores de todo el mundo, talento internacional y centros de investigación de referencia, como el Barcelona Supercomputing Center.

Barcelona es hoy el gran polo tecnológico y de innovación del sur de Europa gracias a una combinación única de apertura internacional, cultura y ambición. Cada año, el ecosistema global de la conectividad se da cita en la ciudad con motivo de MWC Barcelona y de iniciativas como el Talent Arena, 4YFN o CircuitX. Todas ellas son una muestra del papel de Barcelona como referente mundial en tecnología e innovación, con un impacto que va mucho más allá del propio congreso.

Cada edición de MWC reúne en un mismo lugar a los principales líderes del sector, startups, inversores y responsables públicos que impulsarán la próxima ola de transformación digital. Encuentros internacionales como MWC son fundamentales, porque nos permiten anticiparnos a los cambios en lugar de limitarnos a reaccionar cuando ya se han producido. Estoy deseando ver cómo evolucionarán en MWC27 Barcelona las innovaciones presentadas en MWC26 Shanghai.

Si Europa sabe aprovechar esta oportunidad y Barcelona mantiene la trayectoria de los últimos años, la región estará en una posición privilegiada para liderar la nueva era de la inteligencia, en lugar de limitarse a seguir el camino marcado por otros.

 Economía

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