Ben Sidran Quartet ★★★★
El polifacético jazzman estadounidense nos acarició los sentidos con hora y media de comparecencia
Ben Sidran Quartet ★★★★
Lugar y fecha: Jamboree (sala 3) (20/VI/2026)
No todo van a ser grandes eventos, masas y estrellas rutilantes. El pulso musical de la ciudad habita también en espacios más soterrados, como la venerable sala de la Plaça Reial que este sábado por la noche acogió a Ben Sidran (piano, voz). El polifacético jazzman estadounidense nos acarició los sentidos con hora y media de comparecencia, bien acompañado por un especialmente inspirado Bill McHenry (saxo), Tom Warburton (contrabajo) y su hijo Leo Sidran a la batería. En espléndida forma vocal y vital a sus 82 años, nos paseó por su delicioso temario, recalando también en dioses mayores como Duke Ellington (Drop me off in Harlem), Bob Dylan (Tangled up in blue), e incluso Federico García Lorca.

Intelectual pero bienhumorado, y bendecido con un carisma escénico envidiable, Ben Sidran desplegó ese particular estilo narrativo que dota a su propuesta de un irresistible filo conversacional, característica que fluyó especialmente con Picture him happy (Sisyphus goes to work). El programa recaló pronto en Someday baby, tema elaborado en clave bluesera con un vector político especialmente relevante en este tiempo de matones que nos ha tocado vivir, en el que el autor expresa con entusiasmo su esperanza de que vendrán tiempos mejores. I might be wrong, pieza dotada de cierto aire confesional, dio paso a la redonda Don’t cry for no hipster, situando muy alto el nivel de la sesión. Entre lo mejorcito de la visita de Sidran a Barcelona, conviene también destacar la muy cinemática Thank God for the F train, una suerte de oda de amor del autor a la línea de metro que une Manhattan y Brooklyn. Al final del bolo, notable, todos salimos de la sala con la certeza de haber pasado una gran velada/charla entre amigos.
Cultura
