En 1978, cuando Rod Stewart empezó a preguntar si era sexy cantando la canción Da ya think I’m sexy?, quedé pasmado. Si hubiera tenido que definir su físico de algún modo, nunca habría considerado que era guapo. Pero, claro, una persona atractiva no tiene por qué ser guapa. Además, según el principio de subjetividad, que yo pudiera pensar que era feo a buen seguro que se contradecía con todas las otras personas que lo encontraban guapo.
En 1978, cuando Rod Stewart empezó a preguntar si era sexy cantando la canción Da ya think I’m sexy?, quedé pasmado. Si hubiera tenido que definir su físico de algún modo, nunca habría considerado que era guapo. Pero, claro, una persona atractiva no tiene por qué ser guapa. Además, según el principio de subjetividad, que yo pudiera pensar que era feo a buen seguro que se contradecía con todas las otras personas que lo encontraban guapo.Seguir leyendo…
En 1978, cuando Rod Stewart empezó a preguntar si era sexy cantando la canción Da ya think I’m sexy?, quedé pasmado. Si hubiera tenido que definir su físico de algún modo, nunca habría considerado que era guapo. Pero, claro, una persona atractiva no tiene por qué ser guapa. Además, según el principio de subjetividad, que yo pudiera pensar que era feo a buen seguro que se contradecía con todas las otras personas que lo encontraban guapo.
Los años no pasan en balde, pero el arte es libre. La actriz Lola Herrera interpretó hasta los 85 años la viuda de 44 años de Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes, y la hemos aplaudido como cuando la empezó a representar en 1979. Y seguramente el próximo verano, Rod Stewart, a sus 81 años, volverá a preguntar al público del Tarraco Arena si considera que aún es sexy.
En las fiestas mayores, quienes cantaban los éxitos del momento eran los conjuntos (ahora bandas)
De hecho, la pregunta la hace primero la chica que acaba de conocer. Los dos se sienten atraídos, y es ella quien dice: “ If you want my body and you think I’m sexy…” (Si quieres mi cuerpo y crees que soy sexy…). Hacia el final de la historia es él quien le devuelve la pregunta, pero el cantante inglés siempre la formula mirando al público, preguntándole si lo encuentra sexy.
Cuando salió este éxito, en las fiestas mayores quienes cantaban estas canciones eran los conjuntos (ahora son bandas) que amenizaban las noches de verano. Eran lo que hoy conocemos como “ bandas de versiones”. A mi pueblo, venía a menudo un grupo que interpretaba todas las canciones antiguas y modernas que garantizaban el disfrute del personal. Andrés Castel y su conjunto no eran la Orquestra Maravella, pero eran resultones en una fiesta popular. El repertorio seguía la estructura clásica de los bailes de fiesta mayor: para empezar, pasodobles, boleros y chachachás; pop y rock del momento para continuar, y congas y canciones de juerga para rematar la noche. “Passi-ho bé i moltes gràcies”.
Aunque Andrés Castel, por desgracia, no sabía inglés, el hombre no se amedrentaba y cantaba las canciones traducidas al castellano, que anunciaba cada vez como “un tema de rabiosa actualidad”. Y no se pudo sustraer a Rod Stewart: “¿Crees que soy sexi? / Dime que soy sexi”. En una de las estrofas, cuando la chica le dice: “Give me a dime so I can phone my mother” ( Dame diez céntimos que llamaré a mi madre
–para avisarla de que no iría a dormir a casa–), el gran Castel decía algo así: “Dame una ficha, busco una cabina, llamo a mi madre…”. ¡Una ficha! Ya no se usaban fichas para llamar desde una cabina, pero el traductor no se pudo privar de colar una. Las fichas eran unas piezas de cobre con una ranura a un lado y dos en el otro, que servían para llamar desde un teléfono público. Pero no nos andábamos con chiquitas, porque la cuestión era pasarlo bien.
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