La Comisión Europea ha comunicado este jueves a los gigantes digitales estadounidenses Amazon y Microsoft que ha decidido, de forma preliminar, que ambas empresas son tan dominantes en el bloque comunitario que deben ser designadas como “guardianes de acceso” y, por lo tanto, deben cumplir con las obligaciones adicionales en el nuevo reglamento europeo de mercados digitales (DMA).
Bruselas las designa “guardianes de acceso” de forma preliminar, con lo que deberán cumplir la nueva norma europea de mercados digitales
La Comisión Europea ha comunicado este jueves a los gigantes digitales estadounidenses Amazon y Microsoft que ha decidido, de forma preliminar, que ambas empresas son tan dominantes en el bloque comunitario que deben ser designadas como “guardianes de acceso” y, por lo tanto, deben cumplir con las obligaciones adicionales en el nuevo reglamento europeo de mercados digitales (DMA).
Según ha detallado un portavoz comunitario, los servicios de computación en la nube Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure superan con creces a sus competidores, ya que “aproximadamente el 60% del mercado europeo está en sus manos”. No apuntan, en cambio, al tercer jugador, Google Cloud, porque en el momento no consideran que haya “ninguna razón para abrir una investigación”, algo que ha molestado a Microsoft. “Nos sigue preocupando que ignorar el creciente poder de Google Cloud y Gemini desequilibre el mercado de forma perjudicial”, ha dicho un portavoz de la compañía.
Un factor decisivo ha sido el papel de la IA a la hora de contratar los servicios de Amazon y Microsoft
La cuestión podría generar polémica, ya que ni AWS ni Microsoft Azure alcanzan el umbral de los 45 millones de usuarios mensuales marcados por la Ley de Mercados Digitales de la UE para que se les puedan designar como guardianes de acceso. Sin embargo, el Ejecutivo comunitario justifica su postura debido al impacto significativo de estas empresas en el mercado interno europeo, su enorme capacidad operativa, una base de usuarios “amplia y consolidada” y “parecen beneficiarse de la fidelización de clientes y los elevados costes de cambio, además de un amplio ecosistema”.
Un factor determinante según esta investigación preliminar es la inteligencia artificial (IA), que parece ser clave en la contratación de servicios de nube. El organismo liderado por Ursula von der Leyen cree que, aunque la IA está incrementando de forma significativa la demanda de servicios relacionados con la nube, AWS y Azure parecen retener una gran proporción de esta mayor demanda dentro de sus respectivos ecosistemas gracias a sus carteras de herramientas de IA.
Según ha recordado la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea al frente de Competencia, Teresa Ribera, “en Europa, dependemos cada vez más de los servicios de computación en la nube”, “desde consumidores hasta empresas de todos los tamaños, pasando por las administraciones públicas”. “Estos servicios seguirán adquiriendo mayor importancia, por lo que es fundamental garantizar un mercado competitivo y que funcione correctamente, así como la igualdad de condiciones para todos los proveedores de servicios en la nube”, sostiene la socialista.
Después de esta decisión preliminar de que los servicios en la nube de Amazon y Microsoft deberían estar sujetos a la DMA, ahora las empresas estadounidenses tienen la oportunidad de responder antes de que se tomen decisiones definitivas. Si se confirman las conclusiones preliminares de la Comisión, Amazon y Microsoft dispondrían de seis meses para garantizar el pleno cumplimiento de las obligaciones de la DMA por parte de sus servicios de computación en la nube designados.
La advertencia llega tres semanas después de que la Comisión elaborase un ambicioso paquete de soberanía tecnológica con el que quiere tratar de revertir la enorme dependencia estructural que tiene la Unión Europea de los productos y servicios digitales extranjeros. El conjunto de medidas legislativas —que todavía necesita la aprobación de la Eurocámara y de los Veintisiete— introducía una serie de nuevos criterios que podrían excluir a los gigantes de Silicon Valley, entre ellos Amazon y Microsoft, de licitaciones públicas de carácter altamente sensible como las que manejan los datos públicos más críticos de los países comunitarios.
Economía
