El Opus Dei afirma que no se apropió “clandestinamente” de la virgen del siglo XI que le reclama el obispo de Barbastro, Ángel Pérez Pueyo. La Obra ha publicado este jueves un comunicado en el que señala que el traslado de la talla de la Virgen de Los Ángeles que realizó hace 60 años desde su ermita original hasta el templo de Torreciudad (Barbastro, Huesca) tuvo la aceptación del obispo de entonces, Jaime Flores, y estuvo documentalmente reglado. “La documentación jurídica esencial está publicada y puede ser consultada por cualquier persona en la página de preguntas y respuestas sobre Torreciudad”.
La Obra difunde un comunicado horas después de que EL PAÍS publique dos cartas inéditas del papa Francisco en las que muestra su apoyo al prelado oscense
El Opus Dei afirma que no se apropió “clandestinamente” de la virgen del siglo XI que le reclama el obispo de Barbastro, Ángel Pérez Pueyo. La Obra ha publicado este jueves un comunicado en el que señala que el traslado de la talla de la Virgen de Los Ángeles que realizó hace 60 años desde su ermita original hasta el templo de Torreciudad (Barbastro, Huesca) tuvo la aceptación del obispo de entonces, Jaime Flores, y estuvo documentalmente reglado. “La documentación jurídica esencial está publicada y puede ser consultada por cualquier persona en la página de preguntas y respuestas sobre Torreciudad”.
La institución ha publicado esta nota unas pocas horas después de que EL PAÍS publicase dos cartas inéditas que el papa Francisco escribió y envió al obispo actual de Barbastro en las que muestra su oposición al Opus Dei en la disputa que ambos mantienen por el control de Torreciudad desde hace seis años. En ese litigio, en el que Francisco intervino en 2025 al nombrar un comisario pontificio, también está en juego la posesión de la virgen. “No cedás”, aparece en una de las mismas del pontífice argentino. En esas cartas, el difunto papa también le alerta sobre “las intrigas mafiosas que están en curso” en el santuario, en referencia al Opus Dei.
Pero la Obra no hace referencia a estas cartas en el comunicado de este jueves, sino a una nota explosiva que este lunes difundió el obispo de Barbastro. En ella advertía de que no firmará la resolución del litigio redactada por el comisario pontificio si esta no resuelve que la imagen de la Virgen regrese a la diócesis. Pérez Pueyo también acusaba a la institución ultraconservadora de retener ilegalmente la talla religiosa. “Durante los últimos años, la diócesis ha reunido documentación histórica y jurídica que, a nuestro juicio, impide considerar la salida de la imagen de su ermita como una renuncia voluntaria de este pueblo a su custodia y a su lugar originario”, apuntaba el prelado.
Este periódico pidió la versión de la Obra ese día, pero en ese momento no quiso hacer declaraciones. Finalmente, lo ha hecho cuatro días después. De cualquier forma, lo que desarrolla en la nota de este miércoles aparece desde hace meses en su web. “Nunca ha estado en discusión que la propiedad de la imagen corresponda a la diócesis. La controversia se refiere al alcance y vigencia de los derechos de uso, custodia y ubicación establecidos mediante acuerdos entre las partes”, puntualiza la Obra.
La posesión de la talla tiene una importancia simbólica para la Obra, pues forma parte de la génesis de su fundador, Josemaría Escrivá, oriundo de Barbastro. En 1904, cuando tenía dos años, enfermó gravemente y su madre se encomendó a la Virgen de Los Ángeles. Por entonces, la talla estaba en una pequeña ermita en lo alto de una atalaya. Escrivá sobrevivió y décadas después,en agradecimiento a la Virgen y ya asentado como líder del Opus, decidió construir un santuario aledaño a la antigua ermita.
Las negociaciones con el obispado arrancaron a comienzos de los sesenta, a través de una entidad civil creada por la Obra, Inmobiliaria General Castellana, que hoy cuenta con el nombre de Desarrollo Social. Por aquel entonces, la ermita estaba al cuidado de un ermitaño y prácticamente aislada. Finalmente, el acuerdo entre ambas partes fijó en 1962 que la diócesis cedía al Opus Dei a perpetuidad “el dominio útil” del santuario y la imagen de la virgen con fines pastorales.
La documentación que la Obra adjunta en su web se compone de un acta notarial y el documento del censo enfitéutico. En la primera se hace referencia a que en 1966 el obispo firmó un documento en el que cedía la talla. “El acuerdo documentado el 8 de septiembre de 1966 estableció que el Patronato construiría y financiaría el nuevo santuario con la condición expresa de que la imagen recibiera en él culto y veneración. El mismo acuerdo dispuso que la antigua ermita y el nuevo templo formasen ‘un único recinto convenientemente cercado”.
El otro documento es la escritura pública de 1962 en la que la diócesis cedía “a perpetuidad el dominio útil de la antigua ermita y de la imagen”. Pero el obispo de Barbastro siempre ha insistido en que esa “salida autorizada” y la documentación con el pacto “acorde al derecho no nos consta en los archivos ni del Cabildo ni de la diócesis”.
El Opus Dei también alude a otra de las críticas del obispo aragonés: el cambio de posición del comisario. “He contemplado en estos meses cómo el comisariado plenipotenciario sobre Torreciudad se transformaba en una especie de mediación entre ellos y la diócesis, como si este pueblo que esperaba justicia tuviese que aceptar renuncias en vez de defender sus derechos”, señalaba Pérez Pueyo. La Obra advierte en su nota que ese nombramiento fue una solicitud que él hizo.
En las cartas de Francisco al obispo aparece la decisión del Papa de intervenir el santuario en octubre de 2024 y nombrar comisario al arzobispo español Alejandro Arellano, decano del Tribunal de la Rota. “Al nombrar al Decano de la Rota hago visible mi directa intervención en las actividades del Opus Dei allí”. Pero también le hizo una confesión: “Y, al proponerte un nuevo destino, busco librarte de todas ‘las intrigas mafiosas’ que están en curso. Así se ve claro que mi intervención es total”.
Fuentes eclesiásticas afirman que, al tiempo que el Papa intervenía en el complejo de Torreciudad, nombró a Pérez Pueyo como obispo de Ciudad Real porque “le habían comunicado que no aguantaba las presiones del enfrentamiento”. El prelado, sorprendido, según indican estas fuentes, intuyó que se había realizado una maniobra a sus espaldas y decidió contactar con Francisco para decirle que él quería seguir al frente de la diócesis oscense. “El obispo consiguió una cita con el Papa, fue a Roma y le contó todo”, señalan estas fuentes.
Francisco se indignó porque comprendió que habían querido engañarle y paralizó el nombramiento en Ciudad Real, que de hecho quedó congelado y al final fue decidido en julio, tras su fallecimiento, por León XIV. “No es la primera vez que desde el Vaticano y España intentan sacar a Pérez Pueyo de Barbastro y moverlo a otra diócesis. Ya lo intentaron años antes por otro conflicto ajeno al de Torreciudad”, añaden las mismas fuentes.
El pontífice argentino murió con el conflicto aún abierto y sin que el comisario concluyera una resolución para poner fin al asunto y que resolviera, entre otras cuestiones, uno de los temas principales de la disputa: la posesión de la Virgen de Los Ángeles. Desde entonces, el litigio se ha inclinado a favor del Opus Dei, según informan fuentes eclesiásticas a este periódico. La incógnita ahora es ver qué posición tomará el pontífice estadounidense en el conflicto de Torreciudad.
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