El fuego pone en alerta a la planta de Sizewell B. La amenaza hacia las salas de control contempla el cierre temporal del reactor, responsable del 3% de la electricidad del Reino Unido Leer El fuego pone en alerta a la planta de Sizewell B. La amenaza hacia las salas de control contempla el cierre temporal del reactor, responsable del 3% de la electricidad del Reino Unido Leer
Hasta esta semana, los incendios forestales eran, para la opinión pública británica, una tragedia que se cncentrab en Francia y en España y que, como en el caso del que asoló Almería, a veces podían golpear en casa si fallecían ciudadanos británicos.
Desde hoy, eso ha cambiado. Porque La central nuclear de Sizewell B, en el condado de Suffolk, está en estado de alerta por un incendio forestal desatado en la tarde de ayer en la región, según declara la prensa británica. El fuego está a unos cinco kilómetros de la central, que produce aproximadamente el 3% de la electricidad del Reino Unido. Sizewell B es la nuclear más moderna y grande de ese país.
La amenaza para Sizewell B no es el fuego, sino el humo. Según las autoridades británica , la humareda del incendio puede quedar succionada por los sistemas de ventilación y entrar así en las salas de control de la central, que deberían entonces ser parcialmente evacuadas. En ese caso, según expertos citados por el diario The Times, no sería descartable el cierre del reactor. Eso significaría que la reacción en cadena de los átomos que genera energía sería suspendida. El reactor puede volver a funcionar después.
Por el momento, la nuclear está teniendo suerte. El siniestro comenzó en el área protegida de bosques y marismas conocida como Dunwich Heath, que ha sufrido serios daños, y el viento está empujando el humo y las llamas hacia el este, en dirección al Canal de la Mancha, mientras que Sizewell B está al sur. Pero la rapidez con la que el incendio se ha desarrollado ha desatado la alarma. Hasta la fecha han ardido unas 100 hectáreas contra el que están combatiendo 120 bomberos.
Varios centros turísticos – incluyendo un camping con 200 caravanas – y una aldea cerca de la central nuclear han sido evacuados. Tanto los bomberos de Suffolk como la propietaria de la central, la empresa estatal eléctrica francesa EDF, sostiene que no hay peligro para las instalaciones ni los trabajadores.
Sin embargo, los bomberos han matizado que «ésta es una situación dinámica», por lo que el diagnóstico puede variar a medida que pasan las horas y las condiciones meteorológicas evolucionan.
El primer ministro británico, Andy Burnham, ha declarado que el incendio de Suffolk «es un incidente muy serio», que su Gobierno «está siguiendo de cerca» y para el que ha ofrecido «todos los recursos que sean necesarios». Las autoridades creen que pasarán entre 24 y 48 horas hasta que el incendio quede totalmente bajo control. La cuarta ola de calor del Reino Unido este año, que comenzó precisamente el mismo día del incendio, añade más presión sobre los servicios de extinción.
El reactor entró en funcionamiento en 1995 y está previsto que siga en hasta 2055. Tiene una potencia de alrededor de 1.198 megavatios de electricidad, más que cualquier otro reactor español, y forma parte de un complejo en el que están los reactores Sizewell A, más antiguo, y Sizewell C, que, una vez que sea completada, será una de las mayores nucleares europeas desde la resurrección de esa fuente de energía iniciada hace una década. Sizewell B tiene una plantilla de unos 900 trabajadores de los que alrededor de 600 trabajan directamente para EDF.
La crisis causada por el incendio de Dunwich Heath llega en un momento psicológicamente complicado en el Reino Unido. Ayer, cerca de la mitad de la superficie de Inglaterra fue declarada formalmente en sequía por la Agencia del Medio Ambiente de ese país, y hoy las autoridades de Gales han hecho lo mismo con todo se territorio. Este año se ha roto varios récords de altas temperaturas en el Reino Unido.
Todo parece indicar que el país va también en camino de romper el más trágico: el de número de fallecidos por el calor. Solo en mayo y junio hubo 2.985 fallecimientos, una cifra que prácticamente iguala a los 2.985 de 2022, el año que tiene el récord absoluto. Precisamente Suffolk, donde está Sizewell B, se encuenta en East Anglia, una de las regiones más castigadas por la escasez de precipitaciones y las altas temperaturas de este año en el país, que ayer comenzó su cuarta ola de calor desde junio.
Tradicionalmente, el Reino Unido ha tenido comparativamente pocos incendios forestales debido a su clima lluvioso – incluyendo los veranos – y, también, a que apenas tiene masas boscosas, al contrario que otros países europeos. La subida de las temperaturas en todo el mundo, está, sin embargo, acabando con esa excepción británica.
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