Un muerto en un ataque de Hizbulá en el norte de Israel mientras dos misiles iraníes dejan más de un centenar de heridos en  Arad y Dimona, cerca de una instalación nuclear israelí

El escudo defensivo israelí no logró interceptar los dos ataques realizados por Irán en un intervalo de tres horas Leer El escudo defensivo israelí no logró interceptar los dos ataques realizados por Irán en un intervalo de tres horas Leer  

En la vigesimosegunda jornada de la guerra, dos misiles balísticos iraníes causaron anoche más de 140 heridos en las ciudades de Dimona, cerca de la conocida instalación nuclear, y Arad en el sur de Israel. Una zona que, como en el resto del país incluyendo Tel Aviv y Jerusalén, se ha despertado este domingo con las sirenas por el disparo de misiles de Irán extendidos en cuatro tandas desde las 7 a las 9 de la mañana.

Paralelamente, un ataque de Hizbulá desde Líbano-todo indica que ha sido con un misil antitanque- ha matado a un israelí en el Kibutz Misgav Am, situado a escasos centenares de metros de la frontera entre los dos países, después de que su coche fuera alcanzado de pleno.

Anoche, el escudo defensivo israelí no logró interceptar los dos ataques realizados por Irán en un intervalo de tres horas. El impacto de los misiles -con alrededor de 450 kilos de explosivos cada uno- afectaron a numerosos edificios. El balance en Dimona fue de 59 heridos, entre ellos un niño de 10 años en estado crítico, según Magen David Adom, el equivalente israelí de la Cruz Roja. En un barrio residencial en Arad, la cifra de heridos alcanzó los 88, diez de ellos graves, con cientos de habitantes evacuados a hoteles en el Mar Muerto. Los refugios evitaron una desgracia enorme», dicen en una ciudad que no recordaba tantas ambulancias juntas. Los rumores iniciales no se confirmaron respecto a desaparecidos y muertos y a que fueran un tipo de misiles no empleados por Irán hasta la fecha contra su gran enemigo.

Los ataques anoche en el sur del país junto al de la mañana que golpeó una guardería, que estaba vacía, en Rishon Letsion (centro) han llevado a las autoridades locales a estrechar las medidas de precaución en zonas en las que se habían aliviado. Asímismo, el ministerio de Educación anunció la cancelación de la apertura de las clases en algunas ciudades volviendo al estudio por zoom en todo el país.

La localidad de Dimona– de unos 40.000 habitantes, objetivo recurrente de ataques en esta y anteriores guerras por estar a unos 10 kilómetros de la estratégica instalación nuclear israelí -vio cómo en al menos en ocho ocasiones desde la medianoche del viernes se activaron las sirenas ante sucesivas tandas de misiles balísticos. Todos neutralizados excepto el que impactó en una zona residencial dejando una bola de fuego en la salida del Shabat. «Ha sido una noche muy dura en dos ciudades. Se trata de una demostración más de que el régimen iraní ataca de forma deliberada a la población civil«, denuncia el general Shai Kepler, al frente de Protección Civil que se ocupa de tratar los sitios alcanzados y buscar personas entre ruinas.

El régimen iraní ha intensificado sus ataques contra Israel y países vecinos en el marco de su respuesta a la ofensiva iniciada el 28 de febrero paralelamente a los bombardeos de Israel y EE.UU contra sus altos mandos y organismos.

En la emisora nacional iraní IRIB TV afirmaron que el ataque contra Dimona tenía como objetivo las instalaciones nucleares tras el ataque previo de Israel y Estados Unidos contra la central nuclear de Natanz. Fuentes israelíes negaron cualquier relación con la citada acción militar, señalando que habría sido obra de la Administración Trump.

El ejército israelí sí que anunció el ataque en la zona de Teherán contra «una instalación estratégica de investigación y desarrollo utilizada por el régimen iraní para desarrollar componentes de armas nucleares«.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), por su parte, descartó anoche niveles anormales de radiación en las zonas atacadas en Israel e Irán.

Las autoridades israelíes alegan que la ofensiva militar en junio y la actual tienen como uno de sus principales objetivos fulminar la «amenaza existencial» que ven en el plan nuclear de un régimen que promete su destrucción. Teherán denuncia que Israel es el único país que posee armas nucleares en la región.

El Centro de Investigación Nuclear del Néguev Shimon Peres es una instalación nuclear con fines de investigación que, según medios extranjeros, ha estado implicada en la producción de armas nucleares. El proyecto fue iniciado a finales de los 60 con la ayuda sobre todo de Francia. Israel mantiene una política de «ambigüedad estratégica», sin confirmar ni desmentir la posesión de armas nucleares.

El primer ministro, Benjamín Netanyahu, habló por la noche con el alcalde de Dimona, Benny Biton y «elogió la resiliencia de los habitantes» al tiempo que subrayó la vital importancia de «refugiarse» durante las alertas. En un comunicado posterior tras hablar con el alcalde de Arad, Yair Maayan, añadió: «Estamos decididos a seguir golpeando a nuestros enemigos en todos los frentes». Es decir, nuevas oleadas de ataques junto a EEUU contra el régimen iraní en Teherán y otras ciudades y, ya en solitario, contra Hizbulá en Líbano. Un país de nuevo atrapado en la guerra tras el ataque de esta milicia proiraní hace casi tres semanas contra Israel y la respuesta a gran escala del ejército israelí.

Mientras los habitantes del norte de Israel pasaron la jornada en los refugios ante los proyectiles y drones de Hizbulá, los del centro y sobre todo el sur, estuvieron bajo la diana de misiles balísticos de la Guardia Revolucionaria. Desde el inicio de la guerra, los ataques iraníes han causado 15 muertos en Israel y cuatro en una localidad palestina en Cisjordania.

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