La escalada del presidente Donald Trump contra las universidades e instituciones científicas en EE.UU. subió un nuevo escalón el pasado viernes cuando los 22 miembros del consejo asesor de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) fueron despedidos en bloque, sin ninguna explicación. El cese se llevó a cabo a través de un correo electrónico en el que se les comunicaba que, «en nombre del presidente», sus cargos quedaban «rescindidos con efecto inmediato».Los miembros del Consejo Nacional de Ciencia (NSB, por sus siglas en inglés), el grupo que asesora a la NSF y que fue fulminado el viernes, son nombrados por el presidente y cumplen mandatos de seis años escalonados, evitando así una renovación completa. Su trayectoria es larga: ambos órganos fueron creados por el Congreso en 1950 -de hecho, solo este órgano puede disolverla oficialmente- y han sido garantía de independencia sin importar quién estuviera al mando del país. Se creó con el objetivo de impulsar la ciencia «en momentos de paz» tras la Segunda Guerra Mundial, y de hecho ha financiado proyectos hoy tan comunes en nuestra vida como internet, los teléfonos inteligentes o la inteligencia artificial.La junta, formada por figuras de renombre en el ámbito científico, se reúne cinco veces al año y publica informes sobre el estado de la ciencia y la ingeniería estadounidenses, documentos que sirven de guía al Presidente y al Congreso. Y su próximo encuentro estaba cerca: previsto para el 5 de mayo, según han revelado algunos de sus miembros a medios estadounidenses , el siguiente informe versaría sobre cómo EE.UU. está cediendo terreno en el ámbito científico a China . Noticia relacionada No No Dos millares de científicos en contra de Trump: «Está ejerciendo la censura y destruyendo nuestra independencia» ABC¿A qué se debe el movimiento?Una de sus funciones clave es aprobar el presupuesto de la NSF, unos 9.000 millones de dólares anuales de los que se nutren en gran parte las universidades y centros de investigación. Sin embargo, varios miembros de la NSB afirman que la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca (OMB), que supervisa el gasto federal, ordenó a la dirección de la NSF que no compartiera detalles sobre los gastos de la agencia con los miembros de la junta.Hay quien señala que este movimiento obedece a la próxima renovación de los nuevos miembros en mayo y el posible nombramiento de Jim O’Neill como nuevo director de la NSF. O’Neill, un inversor en biotecnología sin experiencia en el mundo académico , fue nominado para el cargo por el presidente Trump en febrero. Antes, fue subsecretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) en junio de 2025, tras pasar varios años en Silicon Valley trabajando para un fondo de inversión y una firma de capital riesgo dirigida por el multimillonario Peter Thiel, cofundador de PayPal junto con Elon Musk. Dos meses después, asumió un cargo aún más relevante: director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), si bien fue destituido por una «reorganización interna». De ser ratificado por el Congreso, sería la primera vez que una persona que no es ni científica ni ingeniera lo ocupase y hay quien sospecha que no alzaría la voz en el caso de que el presupuesto de la NSF fuera, de nuevo, recortado. Porque la administración Trump ha propuesto durante dos años consecutivos disminuir la inversión a menos de la mitad, si bien el Congreso rechazó la propuesta. La agencia ha perdido más del 30 por ciento de su personal desde enero de 2025 y, en diciembre, tuvo que ceder su sede a otra agencia federal. Este año, las nuevas subvenciones se han concedido a cuentagotas, mientras la agencia prepara importantes recortes en sus divisiones.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Resuelto el misterio del ‘huevo alienígena’ de Alaska noticia Si Anthony LaMantia: «El día más importante de tu vida es el segundo tras la concepción»Esta no es la primera vez que la administración Trump destituye en masa a asesores científicos federales. El año pasado despidió a los 17 miembros del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización, que desempeñaba un papel fundamental en la política de vacunación de Estados Unidos, y eliminó 14 comités asesores de la NSF. También el año pasado, Trump emitió una orden para eliminar varios comités asesores, incluido uno sobre la Covid persistente, con el fin de reducir el gasto público y «promover la libertad y la innovación estadounidenses». La escalada del presidente Donald Trump contra las universidades e instituciones científicas en EE.UU. subió un nuevo escalón el pasado viernes cuando los 22 miembros del consejo asesor de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) fueron despedidos en bloque, sin ninguna explicación. El cese se llevó a cabo a través de un correo electrónico en el que se les comunicaba que, «en nombre del presidente», sus cargos quedaban «rescindidos con efecto inmediato».Los miembros del Consejo Nacional de Ciencia (NSB, por sus siglas en inglés), el grupo que asesora a la NSF y que fue fulminado el viernes, son nombrados por el presidente y cumplen mandatos de seis años escalonados, evitando así una renovación completa. Su trayectoria es larga: ambos órganos fueron creados por el Congreso en 1950 -de hecho, solo este órgano puede disolverla oficialmente- y han sido garantía de independencia sin importar quién estuviera al mando del país. Se creó con el objetivo de impulsar la ciencia «en momentos de paz» tras la Segunda Guerra Mundial, y de hecho ha financiado proyectos hoy tan comunes en nuestra vida como internet, los teléfonos inteligentes o la inteligencia artificial.La junta, formada por figuras de renombre en el ámbito científico, se reúne cinco veces al año y publica informes sobre el estado de la ciencia y la ingeniería estadounidenses, documentos que sirven de guía al Presidente y al Congreso. Y su próximo encuentro estaba cerca: previsto para el 5 de mayo, según han revelado algunos de sus miembros a medios estadounidenses , el siguiente informe versaría sobre cómo EE.UU. está cediendo terreno en el ámbito científico a China . Noticia relacionada No No Dos millares de científicos en contra de Trump: «Está ejerciendo la censura y destruyendo nuestra independencia» ABC¿A qué se debe el movimiento?Una de sus funciones clave es aprobar el presupuesto de la NSF, unos 9.000 millones de dólares anuales de los que se nutren en gran parte las universidades y centros de investigación. Sin embargo, varios miembros de la NSB afirman que la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca (OMB), que supervisa el gasto federal, ordenó a la dirección de la NSF que no compartiera detalles sobre los gastos de la agencia con los miembros de la junta.Hay quien señala que este movimiento obedece a la próxima renovación de los nuevos miembros en mayo y el posible nombramiento de Jim O’Neill como nuevo director de la NSF. O’Neill, un inversor en biotecnología sin experiencia en el mundo académico , fue nominado para el cargo por el presidente Trump en febrero. Antes, fue subsecretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) en junio de 2025, tras pasar varios años en Silicon Valley trabajando para un fondo de inversión y una firma de capital riesgo dirigida por el multimillonario Peter Thiel, cofundador de PayPal junto con Elon Musk. Dos meses después, asumió un cargo aún más relevante: director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), si bien fue destituido por una «reorganización interna». De ser ratificado por el Congreso, sería la primera vez que una persona que no es ni científica ni ingeniera lo ocupase y hay quien sospecha que no alzaría la voz en el caso de que el presupuesto de la NSF fuera, de nuevo, recortado. Porque la administración Trump ha propuesto durante dos años consecutivos disminuir la inversión a menos de la mitad, si bien el Congreso rechazó la propuesta. La agencia ha perdido más del 30 por ciento de su personal desde enero de 2025 y, en diciembre, tuvo que ceder su sede a otra agencia federal. Este año, las nuevas subvenciones se han concedido a cuentagotas, mientras la agencia prepara importantes recortes en sus divisiones.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Resuelto el misterio del ‘huevo alienígena’ de Alaska noticia Si Anthony LaMantia: «El día más importante de tu vida es el segundo tras la concepción»Esta no es la primera vez que la administración Trump destituye en masa a asesores científicos federales. El año pasado despidió a los 17 miembros del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización, que desempeñaba un papel fundamental en la política de vacunación de Estados Unidos, y eliminó 14 comités asesores de la NSF. También el año pasado, Trump emitió una orden para eliminar varios comités asesores, incluido uno sobre la Covid persistente, con el fin de reducir el gasto público y «promover la libertad y la innovación estadounidenses».
La escalada del presidente Donald Trump contra las universidades e instituciones científicas en EE.UU. subió un nuevo escalón el pasado viernes cuando los 22 miembros del consejo asesor de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) fueron despedidos en bloque, sin ninguna explicación. El cese … se llevó a cabo a través de un correo electrónico en el que se les comunicaba que, «en nombre del presidente», sus cargos quedaban «rescindidos con efecto inmediato».
Los miembros del Consejo Nacional de Ciencia (NSB, por sus siglas en inglés), el grupo que asesora a la NSF y que fue fulminado el viernes, son nombrados por el presidente y cumplen mandatos de seis años escalonados, evitando así una renovación completa. Su trayectoria es larga: ambos órganos fueron creados por el Congreso en 1950 -de hecho, solo este órgano puede disolverla oficialmente- y han sido garantía de independencia sin importar quién estuviera al mando del país. Se creó con el objetivo de impulsar la ciencia «en momentos de paz» tras la Segunda Guerra Mundial, y de hecho ha financiado proyectos hoy tan comunes en nuestra vida como internet, los teléfonos inteligentes o la inteligencia artificial.
La junta, formada por figuras de renombre en el ámbito científico, se reúne cinco veces al año y publica informes sobre el estado de la ciencia y la ingeniería estadounidenses, documentos que sirven de guía al Presidente y al Congreso. Y su próximo encuentro estaba cerca: previsto para el 5 de mayo, según han revelado algunos de sus miembros a medios estadounidenses, el siguiente informe versaría sobre cómo EE.UU. está cediendo terreno en el ámbito científico a China.
¿A qué se debe el movimiento?
Una de sus funciones clave es aprobar el presupuesto de la NSF, unos 9.000 millones de dólares anuales de los que se nutren en gran parte las universidades y centros de investigación. Sin embargo, varios miembros de la NSB afirman que la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca (OMB), que supervisa el gasto federal, ordenó a la dirección de la NSF que no compartiera detalles sobre los gastos de la agencia con los miembros de la junta.
Hay quien señala que este movimiento obedece a la próxima renovación de los nuevos miembros en mayo y el posible nombramiento de Jim O’Neill como nuevo director de la NSF. O’Neill, un inversor en biotecnología sin experiencia en el mundo académico, fue nominado para el cargo por el presidente Trump en febrero. Antes, fue subsecretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) en junio de 2025, tras pasar varios años en Silicon Valley trabajando para un fondo de inversión y una firma de capital riesgo dirigida por el multimillonario Peter Thiel, cofundador de PayPal junto con Elon Musk. Dos meses después, asumió un cargo aún más relevante: director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), si bien fue destituido por una «reorganización interna». De ser ratificado por el Congreso, sería la primera vez que una persona que no es ni científica ni ingeniera lo ocupase y hay quien sospecha que no alzaría la voz en el caso de que el presupuesto de la NSF fuera, de nuevo, recortado.
Porque la administración Trump ha propuesto durante dos años consecutivos disminuir la inversión a menos de la mitad, si bien el Congreso rechazó la propuesta. La agencia ha perdido más del 30 por ciento de su personal desde enero de 2025 y, en diciembre, tuvo que ceder su sede a otra agencia federal. Este año, las nuevas subvenciones se han concedido a cuentagotas, mientras la agencia prepara importantes recortes en sus divisiones.
Esta no es la primera vez que la administración Trump destituye en masa a asesores científicos federales. El año pasado despidió a los 17 miembros del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización, que desempeñaba un papel fundamental en la política de vacunación de Estados Unidos, y eliminó 14 comités asesores de la NSF. También el año pasado, Trump emitió una orden para eliminar varios comités asesores, incluido uno sobre la Covid persistente, con el fin de reducir el gasto público y «promover la libertad y la innovación estadounidenses».
RSS de noticias de ciencia

