Por un Centro Catalán de Arquitectura

Barcelona es la capital mundial de la arquitectura durante el año 2026 y albergará el Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos a finales de junio. Tenemos sin duda uno de los mejores patrimonios construidos del mundo. Sin embargo, ni Barcelona ni Catalunya tienen un museo de arquitectura ni poseen los mejores archivos del mundo en este ámbito. Esta es una cuestión que lleva ya muchos años en discusión. Porque la arquitectura no solo se construye con piedras. También necesita de ideas que le aporten su alma. 

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 Barcelona es la capital mundial de la arquitectura durante el año 2026 y albergará el Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos a finales de junio. Tenemos sin duda uno de los mejores patrimonios construidos del mundo. Sin embargo, ni Barcelona ni Catalunya tienen un museo de arquitectura ni poseen los mejores archivos del mundo en este ámbito. Esta es una cuestión que lleva ya muchos años en discusión. Porque la arquitectura no solo se construye con piedras. También necesita de ideas que le aporten su alma. Seguir leyendo…  

Barcelona es la capital mundial de la arquitectura durante el año 2026 y albergará el Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos a finales de junio. Tenemos sin duda uno de los mejores patrimonios construidos del mundo. Sin embargo, ni Barcelona ni Catalunya tienen un museo de arquitectura ni poseen los mejores archivos del mundo en este ámbito. Esta es una cuestión que lleva ya muchos años en discusión. Porque la arquitectura no solo se construye con piedras. También necesita de ideas que le aporten su alma. 

Para hacer buena arquitectura hace falta que existan movimientos culturales que recojan el espíritu de su época y realicen manifiestos y teorías que se publicarán en revistas y libros. Estas ideas influirán en escuelas y en profesionales que participarán en concursos haciendo dibujos, que serán la base de los proyectos de ejecución que permitirán construir los edificios y que, en el mejor de los casos, definirán su época. Así surgen las grandes obras de la arquitectura. La arquitectura para existir necesita de hardware y de software. Tener un archivo de arquitectura relevante, que incluya textos, planos, revistas, maquetas, videos y archivos digitales de arquitectura y tener además personal, presupuesto y espacio para gestionarlo y exponerlo permite poder construir un relato de forma permanente e influir en el debate global de la arquitectura.

El Col·legi d'Arquitectes.
El Col·legi d’Arquitectes.Xavi Jurio

Durante mi periodo como arquitecto jefe de Barcelona, y recogiendo compromisos adquiridos en años anteriores, se llegó a un acuerdo entre la Generalitat, el Ayuntamiento y el Col·legi d’Arquitectes para realizar un museo de arquitectura y crear un gran archivo que pudiera competir con los mejores del mundo. Se llegó a desarrollar un anteproyecto del edificio, vinculado al MNAC en Montjuïc, pero la llegada de un nuevo gobierno al Ayuntamiento paralizó no solo la construcción del museo, sino también el desarrollo del programa que habría permitido coordinar una estructura económica y de gobernanza para gestionar los archivos de los profesionales de Barcelona y Catalunya para darle una proyección internacional. En su día se dijo: “Barcelona es un museo de arquitectura, tiene grandes edificios, ¿para qué queremos más?”.

Durante mi periodo como arquitecto jefe de Barcelona se llegó a un acuerdo para realizar un museo de arquitectura y crear un gran archivo

Desde entonces sabemos que el archivo de Coderch se fue al Museo Reina Sofía en el año 2018 por razones económicas y, quizás, también políticas. En el año 2025 se llegó a un acuerdo para trasladar al CCA de Toronto el archivo del trabajo teórico de Ignasi de Solà-Morales —de cuya muerte se cumplen ahora 25 años— para situarlo cerca del trabajo de otros teóricos de los años 70 y 80 de nivel internacional. Y en estos días sabemos que el archivo de Manuel Gausa, una figura clave en la teoría y en la cultura arquitectónica de la Barcelona de los años 90 y del cambio de siglo, se irá a Génova, donde fue catedrático en sus últimos años, debido a que nunca encontró reconocimiento y apoyo en la universidad local. Con esta decisión también emigrarán sus escritos, proyectos, collages y maquetas y, especialmente, su biblioteca, que concentra lo mejor de la revista Quaderns del COAC en los años 90, muchos de los libros de la editorial Actar y editoriales europeas del momento, o su trabajo con Metápolis y el Diccionario de Arquitectura Avanzada, que ha sido un referente en el mundo para las generaciones posteriores.

Todo esto ocurre en un entorno en el que el Col·legi d’Arquitectes desarrolla su labor en clave profesional, con limitaciones económicas y de espacio, siendo la única institución local activa al respecto. Y, por el contrario, es una realidad que el MOMA de Nueva York, el Centre Pompidou de París, el CCA de Montreal, la Universidad de Columbia o Harvard actúan de manera proactiva para conseguir documentos, maquetas, archivos o bibliotecas que ayuden a cartografiar el conocimiento asociado a la arquitectura de las últimas décadas. Si estos centros compran o captan documentos producidos aquí, deberíamos ser igualmente proactivos para que en Barcelona seamos también referentes por los archivos que poseemos y por las exposiciones que se producen de manera recurrente, más allá de situaciones coyunturales como las de este año, en el que habrán decenas de exposiciones y eventos. Si en el 2030 cualquier visitante o estudiante quiere ver en Barcelona los dibujos de Cerdà, Domènech i Montaner, Gaudí, Sert, Coderch o Miralles, presentados de manera estructurada y razonada en un solo centro o en una red de centros, no podrá.

El Col·legi d’Arquitectes acaba de crear una fundación que podría ser la base para hacer de Barcelona la capital mundial de la arquitectura permanentemente

Porque en el próximo futuro habrá muchos más que preservar: ¿quién conservará los planos y documentos vinculados a la biblioteca Gabriel García Márquez, considerada la mejor biblioteca pública del mundo en el 2023, proyectada por el equipo SUMA de Madrid? ¿Qué ocurrirá dentro de 50 años con las increíbles maquetas y dibujos realizadas por Enric Miralles, que ahora conserva su fundación, sabiendo que parte de su legado docente ya está en la Universidad de Harvard? ¿Qué pasará con el archivo de RCR? El Col·legi d’Arquitectes acaba de crear una fundación que podría ser una buena base (como lo podrían ser otras) para reunir a las diferentes administraciones y a los museos o centros culturales relevantes, con el objetivo de hacer que Barcelona, capital de Catalunya, sea capital mundial de la arquitectura no solo un año, sino todos los años del próximo futuro. Este debería ser uno de los legados de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026.

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