Nir Eyal, experto en liderazgo: «Tenemos creencias limitantes y nuestra responsabilidad es superarlas»

¿Y si lo único que se interpone entre tú y tu verdadero potencial es aquello en lo que crees? El experto en psicología de cambio de comportamiento y del potencial humano Nir Eyal está seguro de ello y de que las creencias acaban impulsando o saboteando los objetivos que uno tiene . El autor, que ha impartido clases en la Escuela de Postgrado de Negocios de Stanford y que anteriormente triunfó con ‘bestsellers’ como ‘Enganchado’ o ‘Inmune a la distracción’, acaba de presentar en España ‘Cree lo increíble, logra lo imposible’ (Editorial Conecta), en donde enseña a detectar oportunidades, romper patrones y superar barreras que se creen inamovibles. Eyal asegura que «las creencias son herramientas, no verdades, que moldean tu vida», tal y como defiende en una entrevista con ABC.—Parece que ahora somos más libres que en tiempos anteriores, pero también que estamos más atrapados que nunca. ¿Está de acuerdo?—Kierkegaard decía que la ansiedad es la enfermedad de la libertad. Sí, creo que ahora tenemos infinidad de opciones de gente con la que quedar, información, libros, internet… Hay mucha más libertad de la que tuvieron las generaciones anteriores y el precio del progreso es precisamente el poder elegir. No resuelve los problemas, te da mejores problemas. Si les contáramos a nuestros abuelos que tenemos demasiado por comer o demasiadas redes sociales se morirían de la risa porque ellos pasaron hambre y estaban desesperados por tener lo que nosotros tenemos al alcance de las manos. En todo caso, el sufrimiento actual también es real.—Usted defiende que los límites que uno se pone, que pueden ser los que nos hacen daño, no son objetivos, sino aprendidos por nosotros mismos. ¿La primera lección es asumir esto?—En el libro recuerdo el experimento de Curt Richter con las ratas, que tiene que ver con cómo nos condicionamos. Con el que vio que las salvajes tiraban la toalla a los 15 minutos de estar nadando y que las domesticadas no. Yo no creo que tirar la toalla sea algo malo, el problema es hacerlo demasiado pronto porque esto es lo que destruye al capital humano.Noticia relacionada general No No Alejandro Martínez, psiquiatra «La ansiedad se combate con una herramienta gratuita, inmediata y sin efectos secundarios» Laura Peraita—Pero todos estamos muy condicionados por la mochila que llevamos…—Sí, no escogemos nuestras creencias, que ya nos vienen de la infancia, la familia, la cultura o de eso que nos dijeron en un momento de la vida. No es culpa nuestra que tengamos estas creencias limitantes, pero sí es nuestra responsabilidad superar estos límites porque ¿quién cambiará nuestras creencias si no somos nosotros? Nos tenemos que dar cuenta de que no tenemos por qué aferrarnos a ello porque los hechos no se pueden cambiar pero la mayor parte de lo que guía nuestra toma de decisiones, sí. Me refiero a borrar de la mente el ‘no creo que pueda hacerlo’, ‘no estoy destinado al liderazgo’ o ‘no puedo cambiar esto’.—¿Hasta qué punto se puede cambiar? —Esto es igual que cuando uno sabe que tiene que cambiar de zapatos porque se le están rompiendo o duelen. Con las creencias limitadoras uno llega a saber que hay algo que no funciona y que hay que cambiar y empieza a buscar hasta que encuentra lo que le hace sentir mejor y se lo queda. Es como si te probaras zapatos en una tienda, pero con las creencias lo que hay que hacer es preguntarse si son útiles, más que ciertas, porque las creencias son herramientas, no verdades. Tenemos que mirar lo que nos hace sufrir en esta vida, que puede ser algo muy pequeño, como el agobio por el tráfico o si cogerás un vuelo con retraso, o algo más grande, como una relación que te causa mal o un dolor físico. A menudo solo pensamos en el daño psicológico, pero las creencias también pueden afectar al dolor y el sufrimiento del cuerpo.—Usted habla de tres poderes (atención, expectativas y agencia) para hacer un cambio de chip. ¿Hay alguno más importante que otro?—No, porque interactúan entre ellos. Por poner un ejemplo, la atención, que es el cambio de mirada, te puede hacer variar las expectativas o, por el contrario, pueden ser las expectativas las que te hagan cambiar la agencia, que sería la motivación y la actitud.«Mucha gente piensa que llegará algo mágico, espera a que pase algo, y este no es un planteamiento saludable. Es un problema fijarnos un objetivo y decirnos que un ‘no seré feliz hasta que no lo consiga’»—¿Cuál es uno de los errores más frecuentes en este camino para cambiar la mente?—Mucha gente piensa que llegará algo mágico, espera a que pase algo y este no es un planteamiento saludable. Se ha estudiado y visto que es un problema fijarnos un objetivo y decirnos un ‘no seré feliz’ o ‘no dejaré de sufrir hasta que no lo consiga’. Hay que tener claro que no tienes que tener suerte, dinero o una vida nueva para dejar de sufrir.—¿Es también parte del problema que estamos más centrados en el pasado y el futuro que en el presente?—El cerebro nos da pensamientos limitantes en base a esto cada dos por tres. ¿Por qué nos dice muchas veces ‘no lo intentes’, ‘es demasiado difícil’ o ‘no estás preparado’? En principio esta voz quiere protegernos pero no necesariamente nos ayuda a ser felices o a conseguir tu pleno potencial. Lo que hiciste o creíste ayer te ha llevado hasta aquí hoy y tu cerebro intentará que sigas aquí y que no intentes cosas nuevas para mantenerte protegido y porque probar cosas nuevas es más arriesgado. Pero en el fondo esto nos tiene bloqueados.—¿Pensar que se tiene el control también nos bloquea a veces?—Mira, yo era un obeso clínico, y de hecho todavía tengo esa voz interna de pensar en comida, y lo que cambió mi vida fue que un día dejé de querer que esto fuera distinto. Siempre pensaba en comer como un problema y cuando dejé de pensar que tener hambre era algo malo fue liberador. —En otros libros ha hablado mucho de hábitos. ¿Superar límites es también cuestión de hábitos?—Yo comía porque estaba mal, aburrido, solo o porque sentía vergüenza de lo que había comido antes. Era como si me comiera mis propios sentimientos. Y al final me di cuenta de que ya puedes tener todos los consejos y herramientas que si no entiendes la razón más subyacente, que es cómo gestionar el sufrimiento y cómo lo percibimos, no se supera un problema. También a veces mirar las creencias limitantes de los otros puede a uno hacerle darse cuenta de las propias.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Arthur Brooks, catedrático: «El sufrimiento es la experiencia que da sentido a la vida» noticia Si «Cumplir años es inevitable, pero siempre existe margen de mejora» noticia Si Gaslighting: la manipulación sistemática que te lleva a pensar que has perdido la cordura—¿Todo el mundo tiene creencias limitantes?—Sí, y son la fuente de nuestro sufrimiento personal, interpersonal e incluso de los problemas geopolíticos que tenemos a día de hoy. En todos casos los problemas llegan cuando pensamos que la fe es un hecho e intentamos imponerla ante las otras. Por eso hace falta lo que yo llamo humildad intelectual y ver la realidad con más espíritu crítico. Ahora, todos pensamos que la Inteligencia Artificial nos robará puestos de trabajo. ¿Será así? Quizás sí o quizás no. Pase lo que pase, pensar tanto en lo negativo no nos hace bien. Mira las ratas: cuando empezaron a creer que su salvación era posible se salvaron. Es su gran lección. ¿Y si lo único que se interpone entre tú y tu verdadero potencial es aquello en lo que crees? El experto en psicología de cambio de comportamiento y del potencial humano Nir Eyal está seguro de ello y de que las creencias acaban impulsando o saboteando los objetivos que uno tiene . El autor, que ha impartido clases en la Escuela de Postgrado de Negocios de Stanford y que anteriormente triunfó con ‘bestsellers’ como ‘Enganchado’ o ‘Inmune a la distracción’, acaba de presentar en España ‘Cree lo increíble, logra lo imposible’ (Editorial Conecta), en donde enseña a detectar oportunidades, romper patrones y superar barreras que se creen inamovibles. Eyal asegura que «las creencias son herramientas, no verdades, que moldean tu vida», tal y como defiende en una entrevista con ABC.—Parece que ahora somos más libres que en tiempos anteriores, pero también que estamos más atrapados que nunca. ¿Está de acuerdo?—Kierkegaard decía que la ansiedad es la enfermedad de la libertad. Sí, creo que ahora tenemos infinidad de opciones de gente con la que quedar, información, libros, internet… Hay mucha más libertad de la que tuvieron las generaciones anteriores y el precio del progreso es precisamente el poder elegir. No resuelve los problemas, te da mejores problemas. Si les contáramos a nuestros abuelos que tenemos demasiado por comer o demasiadas redes sociales se morirían de la risa porque ellos pasaron hambre y estaban desesperados por tener lo que nosotros tenemos al alcance de las manos. En todo caso, el sufrimiento actual también es real.—Usted defiende que los límites que uno se pone, que pueden ser los que nos hacen daño, no son objetivos, sino aprendidos por nosotros mismos. ¿La primera lección es asumir esto?—En el libro recuerdo el experimento de Curt Richter con las ratas, que tiene que ver con cómo nos condicionamos. Con el que vio que las salvajes tiraban la toalla a los 15 minutos de estar nadando y que las domesticadas no. Yo no creo que tirar la toalla sea algo malo, el problema es hacerlo demasiado pronto porque esto es lo que destruye al capital humano.Noticia relacionada general No No Alejandro Martínez, psiquiatra «La ansiedad se combate con una herramienta gratuita, inmediata y sin efectos secundarios» Laura Peraita—Pero todos estamos muy condicionados por la mochila que llevamos…—Sí, no escogemos nuestras creencias, que ya nos vienen de la infancia, la familia, la cultura o de eso que nos dijeron en un momento de la vida. No es culpa nuestra que tengamos estas creencias limitantes, pero sí es nuestra responsabilidad superar estos límites porque ¿quién cambiará nuestras creencias si no somos nosotros? Nos tenemos que dar cuenta de que no tenemos por qué aferrarnos a ello porque los hechos no se pueden cambiar pero la mayor parte de lo que guía nuestra toma de decisiones, sí. Me refiero a borrar de la mente el ‘no creo que pueda hacerlo’, ‘no estoy destinado al liderazgo’ o ‘no puedo cambiar esto’.—¿Hasta qué punto se puede cambiar? —Esto es igual que cuando uno sabe que tiene que cambiar de zapatos porque se le están rompiendo o duelen. Con las creencias limitadoras uno llega a saber que hay algo que no funciona y que hay que cambiar y empieza a buscar hasta que encuentra lo que le hace sentir mejor y se lo queda. Es como si te probaras zapatos en una tienda, pero con las creencias lo que hay que hacer es preguntarse si son útiles, más que ciertas, porque las creencias son herramientas, no verdades. Tenemos que mirar lo que nos hace sufrir en esta vida, que puede ser algo muy pequeño, como el agobio por el tráfico o si cogerás un vuelo con retraso, o algo más grande, como una relación que te causa mal o un dolor físico. A menudo solo pensamos en el daño psicológico, pero las creencias también pueden afectar al dolor y el sufrimiento del cuerpo.—Usted habla de tres poderes (atención, expectativas y agencia) para hacer un cambio de chip. ¿Hay alguno más importante que otro?—No, porque interactúan entre ellos. Por poner un ejemplo, la atención, que es el cambio de mirada, te puede hacer variar las expectativas o, por el contrario, pueden ser las expectativas las que te hagan cambiar la agencia, que sería la motivación y la actitud.«Mucha gente piensa que llegará algo mágico, espera a que pase algo, y este no es un planteamiento saludable. Es un problema fijarnos un objetivo y decirnos que un ‘no seré feliz hasta que no lo consiga’»—¿Cuál es uno de los errores más frecuentes en este camino para cambiar la mente?—Mucha gente piensa que llegará algo mágico, espera a que pase algo y este no es un planteamiento saludable. Se ha estudiado y visto que es un problema fijarnos un objetivo y decirnos un ‘no seré feliz’ o ‘no dejaré de sufrir hasta que no lo consiga’. Hay que tener claro que no tienes que tener suerte, dinero o una vida nueva para dejar de sufrir.—¿Es también parte del problema que estamos más centrados en el pasado y el futuro que en el presente?—El cerebro nos da pensamientos limitantes en base a esto cada dos por tres. ¿Por qué nos dice muchas veces ‘no lo intentes’, ‘es demasiado difícil’ o ‘no estás preparado’? En principio esta voz quiere protegernos pero no necesariamente nos ayuda a ser felices o a conseguir tu pleno potencial. Lo que hiciste o creíste ayer te ha llevado hasta aquí hoy y tu cerebro intentará que sigas aquí y que no intentes cosas nuevas para mantenerte protegido y porque probar cosas nuevas es más arriesgado. Pero en el fondo esto nos tiene bloqueados.—¿Pensar que se tiene el control también nos bloquea a veces?—Mira, yo era un obeso clínico, y de hecho todavía tengo esa voz interna de pensar en comida, y lo que cambió mi vida fue que un día dejé de querer que esto fuera distinto. Siempre pensaba en comer como un problema y cuando dejé de pensar que tener hambre era algo malo fue liberador. —En otros libros ha hablado mucho de hábitos. ¿Superar límites es también cuestión de hábitos?—Yo comía porque estaba mal, aburrido, solo o porque sentía vergüenza de lo que había comido antes. Era como si me comiera mis propios sentimientos. Y al final me di cuenta de que ya puedes tener todos los consejos y herramientas que si no entiendes la razón más subyacente, que es cómo gestionar el sufrimiento y cómo lo percibimos, no se supera un problema. También a veces mirar las creencias limitantes de los otros puede a uno hacerle darse cuenta de las propias.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Arthur Brooks, catedrático: «El sufrimiento es la experiencia que da sentido a la vida» noticia Si «Cumplir años es inevitable, pero siempre existe margen de mejora» noticia Si Gaslighting: la manipulación sistemática que te lleva a pensar que has perdido la cordura—¿Todo el mundo tiene creencias limitantes?—Sí, y son la fuente de nuestro sufrimiento personal, interpersonal e incluso de los problemas geopolíticos que tenemos a día de hoy. En todos casos los problemas llegan cuando pensamos que la fe es un hecho e intentamos imponerla ante las otras. Por eso hace falta lo que yo llamo humildad intelectual y ver la realidad con más espíritu crítico. Ahora, todos pensamos que la Inteligencia Artificial nos robará puestos de trabajo. ¿Será así? Quizás sí o quizás no. Pase lo que pase, pensar tanto en lo negativo no nos hace bien. Mira las ratas: cuando empezaron a creer que su salvación era posible se salvaron. Es su gran lección.  

¿Y si lo único que se interpone entre tú y tu verdadero potencial es aquello en lo que crees? El experto en psicología de cambio de comportamiento y del potencial humano Nir Eyal está seguro de ello y de que las creencias acaban … impulsando o saboteando los objetivos que uno tiene. El autor, que ha impartido clases en la Escuela de Postgrado de Negocios de Stanford y que anteriormente triunfó con ‘bestsellers’ como ‘Enganchado’ o ‘Inmune a la distracción’, acaba de presentar en España ‘Cree lo increíble, logra lo imposible’ (Editorial Conecta), en donde enseña a detectar oportunidades, romper patrones y superar barreras que se creen inamovibles. Eyal asegura que «las creencias son herramientas, no verdades, que moldean tu vida», tal y como defiende en una entrevista con ABC.

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