El psiquiatra sevillano Luis Rojas Marcos (Sevilla, 1943), uno de los especialistas españoles más influyentes y exdirector de los servicios psiquiátricos de Nueva York, reflexiona en una de sus últimas intervenciones sobre cómo vivir y envejecer mejor. En su reciente participación en el pódcast ‘Lo que Tú digas’, presentado por Álex Fidalgo, el autor del libro ‘El regalo de los años. Claves para envejecer felices’ defiende que mantener una mentalidad positiva y socializar son dos de los grandes secretos de la longevidad.El especialista en salud mental asegura que «la mujer española vive mucho porque habla mucho». Aunque la frase suene a chascarrillo, el psiquiatra aclara que detrás hay una base científica: «Está demostrado que las personas extrovertidas, comunicadoras y que tienden a relacionarse viven más tiempo que las introvertidas», afirma durante la entrevista, en la que ahonda sobre que la capacidad de hablar, compartir y exteriorizar emociones ejerce un efecto protector sobre la mente y el cuerpo, hasta el punto de que «el hablar es muy sano».La observación de Rojas Marcos se apoya en un hecho contundente: las mujeres españolas tienen una esperanza de vida media de 86,5 años, solo superadas por las japonesas. La conexión emocional y social no es solo fuente de bienestar, sino también de supervivencia«Una de las virtudes de las mujeres es la extroversión. Hablan más, negocian más y, en general, son más cautelosas», explica en el pódcast. Además, señala que los hombres jóvenes presentan tasas más altas de suicidio, un indicador de que la conexión emocional y social no es solo fuente de bienestar, sino también de supervivencia.La ciencia respalda esta visión. El estudio de Harvard sobre la felicidad, una investigación que lleva más de 80 años activa y que hoy dirige el psiquiatra Robert Waldinger, concluye que las relaciones sociales sólidas son el predictor más claro de una vida larga y satisfactoria. Compartir tiempo con otros -de forma presencial, no a través de pantallas como en la etapa actual- protege frente a la soledad, un factor de riesgo comparable al tabaquismo, y refuerza la salud emocional y cognitiva. «La tecnología no sustituye el contacto humano», recuerda el experto, que insiste en que conversar, incluso con uno mismo, mantiene el cerebro activo.El humor, la comunicación y la curiosidad como herramientas de salud mentalEl especialista también desmonta la idea de que la vejez sea una etapa de declive emocional. «Con los años, el cerebro facilita la percepción de los aspectos positivos de la vida y la memoria guarda recuerdos más agradables que negativos. Existe un positivismo emocional típico de la tercera edad», sostiene. Según datos de Gallup y la Organización Mundial de la Salud, la mayoría de personas mayores de 70 años califican su vida con un notable alto, entre un 7 y un 8 de satisfacción.Frente al estigma de lo «viejo» como sinónimo de decadencia, Rojas Marcos reivindica el humor, la comunicación y la curiosidad como herramientas de salud mental: «El sentido del humor cura porque te distancia de la situación difícil y provoca una reacción física y emocional muy positiva». «Somos animales sociales: el aislamiento mata joven, como al que se le expulsa del rebaño». Tener amigos, hablar –incluso charlas efímeras como esta entrevista– genera bienestar y reduce estrés. Relaciones positivas, con sintonía, alargan la vida; las tóxicas, la acortan», indica Manuel J. Castillo, médico especialista en nutrición y endocrinología, profesor de Fisiología Médica en la Universidad de Granada y presidente científico de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL). El experto, junto a otros ponentes que recientemente estuvieron en el Longevity World Forum celebrado en Madrid, coincide en lo expuesto por Rojas Marcos. «La soledad actúa como un potente factor envejecedor, elevando el cortisol y la inflamación hasta el punto de equipararse en algunos estudios al daño de fumar 15 cigarrillos al día», indica Marcos Vázquez, creador de Fitness Revolucionario, que concuerda en sus declaraciones con las del académico Manuel de la Peña, profesor de Cardiología y presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Socia, que subraya el papel del optimismo y de las relaciones humanas estables como factores protectores del corazón y del sistema inmunitario. El psiquiatra sevillano Luis Rojas Marcos (Sevilla, 1943), uno de los especialistas españoles más influyentes y exdirector de los servicios psiquiátricos de Nueva York, reflexiona en una de sus últimas intervenciones sobre cómo vivir y envejecer mejor. En su reciente participación en el pódcast ‘Lo que Tú digas’, presentado por Álex Fidalgo, el autor del libro ‘El regalo de los años. Claves para envejecer felices’ defiende que mantener una mentalidad positiva y socializar son dos de los grandes secretos de la longevidad.El especialista en salud mental asegura que «la mujer española vive mucho porque habla mucho». Aunque la frase suene a chascarrillo, el psiquiatra aclara que detrás hay una base científica: «Está demostrado que las personas extrovertidas, comunicadoras y que tienden a relacionarse viven más tiempo que las introvertidas», afirma durante la entrevista, en la que ahonda sobre que la capacidad de hablar, compartir y exteriorizar emociones ejerce un efecto protector sobre la mente y el cuerpo, hasta el punto de que «el hablar es muy sano».La observación de Rojas Marcos se apoya en un hecho contundente: las mujeres españolas tienen una esperanza de vida media de 86,5 años, solo superadas por las japonesas. La conexión emocional y social no es solo fuente de bienestar, sino también de supervivencia«Una de las virtudes de las mujeres es la extroversión. Hablan más, negocian más y, en general, son más cautelosas», explica en el pódcast. Además, señala que los hombres jóvenes presentan tasas más altas de suicidio, un indicador de que la conexión emocional y social no es solo fuente de bienestar, sino también de supervivencia.La ciencia respalda esta visión. El estudio de Harvard sobre la felicidad, una investigación que lleva más de 80 años activa y que hoy dirige el psiquiatra Robert Waldinger, concluye que las relaciones sociales sólidas son el predictor más claro de una vida larga y satisfactoria. Compartir tiempo con otros -de forma presencial, no a través de pantallas como en la etapa actual- protege frente a la soledad, un factor de riesgo comparable al tabaquismo, y refuerza la salud emocional y cognitiva. «La tecnología no sustituye el contacto humano», recuerda el experto, que insiste en que conversar, incluso con uno mismo, mantiene el cerebro activo.El humor, la comunicación y la curiosidad como herramientas de salud mentalEl especialista también desmonta la idea de que la vejez sea una etapa de declive emocional. «Con los años, el cerebro facilita la percepción de los aspectos positivos de la vida y la memoria guarda recuerdos más agradables que negativos. Existe un positivismo emocional típico de la tercera edad», sostiene. Según datos de Gallup y la Organización Mundial de la Salud, la mayoría de personas mayores de 70 años califican su vida con un notable alto, entre un 7 y un 8 de satisfacción.Frente al estigma de lo «viejo» como sinónimo de decadencia, Rojas Marcos reivindica el humor, la comunicación y la curiosidad como herramientas de salud mental: «El sentido del humor cura porque te distancia de la situación difícil y provoca una reacción física y emocional muy positiva». «Somos animales sociales: el aislamiento mata joven, como al que se le expulsa del rebaño». Tener amigos, hablar –incluso charlas efímeras como esta entrevista– genera bienestar y reduce estrés. Relaciones positivas, con sintonía, alargan la vida; las tóxicas, la acortan», indica Manuel J. Castillo, médico especialista en nutrición y endocrinología, profesor de Fisiología Médica en la Universidad de Granada y presidente científico de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL). El experto, junto a otros ponentes que recientemente estuvieron en el Longevity World Forum celebrado en Madrid, coincide en lo expuesto por Rojas Marcos. «La soledad actúa como un potente factor envejecedor, elevando el cortisol y la inflamación hasta el punto de equipararse en algunos estudios al daño de fumar 15 cigarrillos al día», indica Marcos Vázquez, creador de Fitness Revolucionario, que concuerda en sus declaraciones con las del académico Manuel de la Peña, profesor de Cardiología y presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Socia, que subraya el papel del optimismo y de las relaciones humanas estables como factores protectores del corazón y del sistema inmunitario.
El psiquiatra sevillano Luis Rojas Marcos (Sevilla, 1943), uno de los especialistas españoles más influyentes y exdirector de los servicios psiquiátricos de Nueva York, reflexiona en una de sus últimas intervenciones sobre cómo vivir y envejecer mejor.
En su reciente participación en el pódcast ‘ … Lo que Tú digas’, presentado por Álex Fidalgo, el autor del libro ‘El regalo de los años. Claves para envejecer felices’ defiende que mantener una mentalidad positiva y socializar son dos de los grandes secretos de la longevidad.
El especialista en salud mental asegura que «la mujer española vive mucho porque habla mucho». Aunque la frase suene a chascarrillo, el psiquiatra aclara que detrás hay una base científica: «Está demostrado que las personas extrovertidas, comunicadoras y que tienden a relacionarse viven más tiempo que las introvertidas», afirma durante la entrevista, en la que ahonda sobre que la capacidad de hablar, compartir y exteriorizar emociones ejerce un efecto protector sobre la mente y el cuerpo, hasta el punto de que «el hablar es muy sano».
@lqtdradio Mayores y Felices 🎙️ Episodio 528: El Secreto Para Envejecer Realmente Feliz (Aplícalo Cuanto Antes) – Luis Rojas Marcos
La observación de Rojas Marcos se apoya en un hecho contundente: las mujeres españolas tienen una esperanza de vida media de 86,5 años, solo superadas por las japonesas.
La conexión emocional y social no es solo fuente de bienestar, sino también de supervivencia
«Una de las virtudes de las mujeres es la extroversión. Hablan más, negocian más y, en general, son más cautelosas», explica en el pódcast. Además, señala que los hombres jóvenes presentan tasas más altas de suicidio, un indicador de que la conexión emocional y social no es solo fuente de bienestar, sino también de supervivencia.
La ciencia respalda esta visión. El estudio de Harvard sobre la felicidad, una investigación que lleva más de 80 años activa y que hoy dirige el psiquiatra Robert Waldinger, concluye que las relaciones sociales sólidas son el predictor más claro de una vida larga y satisfactoria.
Compartir tiempo con otros -de forma presencial, no a través de pantallas como en la etapa actual- protege frente a la soledad, un factor de riesgo comparable al tabaquismo, y refuerza la salud emocional y cognitiva. «La tecnología no sustituye el contacto humano», recuerda el experto, que insiste en que conversar, incluso con uno mismo, mantiene el cerebro activo.
El humor, la comunicación y la curiosidad como herramientas de salud mental
El especialista también desmonta la idea de que la vejez sea una etapa de declive emocional. «Con los años, el cerebro facilita la percepción de los aspectos positivos de la vida y la memoria guarda recuerdos más agradables que negativos. Existe un positivismo emocional típico de la tercera edad», sostiene. Según datos de Gallup y la Organización Mundial de la Salud, la mayoría de personas mayores de 70 años califican su vida con un notable alto, entre un 7 y un 8 de satisfacción.
Frente al estigma de lo «viejo» como sinónimo de decadencia, Rojas Marcos reivindica el humor, la comunicación y la curiosidad como herramientas de salud mental: «El sentido del humor cura porque te distancia de la situación difícil y provoca una reacción física y emocional muy positiva».
«Somos animales sociales: el aislamiento mata joven, como al que se le expulsa del rebaño». Tener amigos, hablar –incluso charlas efímeras como esta entrevista– genera bienestar y reduce estrés. Relaciones positivas, con sintonía, alargan la vida; las tóxicas, la acortan», indica Manuel J. Castillo, médico especialista en nutrición y endocrinología, profesor de Fisiología Médica en la Universidad de Granada y presidente científico de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL). El experto, junto a otros ponentes que recientemente estuvieron en el Longevity World Forum celebrado en Madrid, coincide en lo expuesto por Rojas Marcos.
«La soledad actúa como un potente factor envejecedor, elevando el cortisol y la inflamación hasta el punto de equipararse en algunos estudios al daño de fumar 15 cigarrillos al día», indica Marcos Vázquez, creador de Fitness Revolucionario, que concuerda en sus declaraciones con las del académico Manuel de la Peña, profesor de Cardiología y presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Socia, que subraya el papel del optimismo y de las relaciones humanas estables como factores protectores del corazón y del sistema inmunitario.
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