El paso del tiempo lo confirmará, pero no parece que el cierre del Karma señale una decadencia de la plaza Reial. El Club Sauvage (antiguo Sidecar) sigue programando música en vivo, igual que el Ocaña; el Jamboree-Tarantos (1960) funciona a pleno rendimiento; el histórico Glaciar (1922) se ha modernizado con gusto; han aparecido nuevos restaurantes que conviven con los de siempre; la renovación de los toldos confiere al conjunto un mejor aspecto y hay más seguridad.
El paso del tiempo lo confirmará, pero no parece que el cierre del Karma señale una decadencia de la plaza Reial. El Club Sauvage (antiguo Sidecar) sigue programando música en vivo, igual que el Ocaña; el Jamboree-Tarantos (1960) funciona a pleno rendimiento; el histórico Glaciar (1922) se ha modernizado con gusto; han aparecido nuevos restaurantes que conviven con los de siempre; la renovación de los toldos confiere al conjunto un mejor aspecto y hay más seguridad.Seguir leyendo…
El paso del tiempo lo confirmará, pero no parece que el cierre del Karma señale una decadencia de la plaza Reial. El Club Sauvage (antiguo Sidecar) sigue programando música en vivo, igual que el Ocaña; el Jamboree-Tarantos (1960) funciona a pleno rendimiento; el histórico Glaciar (1922) se ha modernizado con gusto; han aparecido nuevos restaurantes que conviven con los de siempre; la renovación de los toldos confiere al conjunto un mejor aspecto y hay más seguridad.
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