En plena crisis energética por la guerra de Irán, la energía limpia es más que nunca una cuestión de soberanía europea. Esto han defendido hoy los líderes de la industria del hidrógeno en la UE, que han lanzado una iniciativa a nivel de directores ejecutivos, la Alianza Europea para la Resiliencia del Hidrógeno Limpio y sus Derivados, con el fin de acelerar el despliegue del hidrógeno limpio como herramienta clave para la independencia energética y la competitividad en el continente.
Las empresas líderes en hidrógeno lanzan una alianza europea para potenciar este mercado clave para la soberanía energética del continente
En plena crisis energética por la guerra de Irán, la energía limpia es más que nunca una cuestión de soberanía europea. Esto han defendido hoy los líderes de la industria del hidrógeno en la UE, que han lanzado una iniciativa a nivel de directores ejecutivos, la Alianza Europea para la Resiliencia del Hidrógeno Limpio y sus Derivados, con el fin de acelerar el despliegue del hidrógeno limpio como herramienta clave para la independencia energética y la competitividad en el continente.
En la ofensiva forman parte Moeve, Enagás, Thyssen, Gasgrid, Nordion Energi, OGE, RWE, SEFE Energy y Stegra, en cooperación con Hydrogen Europe. Y, aunque estaba prevista antes del bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz, todos sus protagonistas insisten en que esta crisis energética es la enésima prueba de la necesidad de que Europa apueste por la descarbonización para su independencia energética y evitar ser vulnerable, tal y como ya había demostrado otro conflicto externo como la invasión rusa de Ucrania.
“En este momento, la historia se vende sola, porque todo el mundo está preocupado por volar a su destino de vacaciones”, resume el CEO de Moeve
“En este momento, la historia se vende sola, porque todo el mundo está preocupado por volar a su destino de vacaciones este verano y por si habrá queroseno en Europa”, ha resumido el el consejero delegado de Moeve (antigua CEPSA), Maarten Wetselaar, en una rueda de prensa en el Parlamento Europeo. “El argumento de producir energía europea en Europa, para Europa, es un punto bastante obvio en medio de la crisis actual. Esto trata más de soberanía y de seguridad de suministro que de descarbonización”, ha añadido ante la prensa.
El sector tiene varias reclamaciones a Europa. La primera, que los países tramiten cuanto antes las leyes ya aprobadas en Bruselas, porque el desarrollo del sector se ve afectado por la aplicación fragmentada de la normativa europea y la complejidad de las reglas sobre combustibles renovables. También quieren que haya más instrumentos, como garantías públicas o el uso de los ingresos del mercado de carbono, que potencien la demanda de un sector ya en alza.
El problema para ellos es, sobre todo, la lentitud administrativa. Por ejemplo, solo cinco de los 27 Estados miembros han transpuesto la directiva que establece obligaciones de consumo de hidrógeno verde para 2030. Pero también se suman a la crítica de otras industrias al pedir normas más simplificadas para los sistemas de subsidios europeos, con el objetivo de que se concentren en proyectos con demanda industrial real.
La alianza sitúa también la importancia de construir hidrogenoductos que conecten Europa, y recuerdan que cada euro invertido en infraestructura genera entre 5 y 10 euros de actividad económica adicional. Entre ellos, el proyecto del hidroducto H2Med que conectará Barcelona con Marsella, que, según ha remarcado el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo Aizpiri, estará listo en 2032. “Así ha sido desde su lanzamiento y así será, teniendo una perfecta sincronización y alineamiento con las redes nacionales y las interconexiones con las que va a estar finalmente conectado”, ha remarcado, ante las otras voces que situaban un lanzamiento previo.
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