El presidente de Estados Unidos envía a Minnesota a su ‘zar fronterizo’ y se abre a rebajar el número de agentes del ICE en las calles Leer El presidente de Estados Unidos envía a Minnesota a su ‘zar fronterizo’ y se abre a rebajar el número de agentes del ICE en las calles Leer
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este lunes que enviará urgentemente a Minnesota a Tom Homan, su zar migratorio. Homan es un halcón, el ejecutor de la política de deportaciones y cierre de fronteras, y un firme creyente en la mano dura. Pero también un actor de gran peso político, por lo que la decisión ha sido vista por los analistas como un reconocimiento de que las patrullas fronterizas y el ICE habían perdido el control de la situación, y de que es necesario un cambio. Quizás no de estrategia, pero sí de las tácticas. Empezando por relevar del mando a Gregory Bovino, el que se ha convertido en el rostro de la represión y los desmanes de las agencias federales.
«Bovino es un hombre maravilloso y un gran profesional. Está decidido a continuar con la labor de Aduanas y Fronteras en todo el país. Homan será el principal punto de contacto sobre el terreno en Minneapolis», ha anunciado este mediodía la Casa Blanca. Se espera que deje la ciudad, junto a sus principales asesores, en las próximas horas.
Las encuestas muestran una caída importante de la popularidad del presidente y del respaldo a sus políticas, incluyendo la migratoria. Cada vez más cargos republicanos empiezan a levantar la voz contra las acciones del ICE y sus métodos, y advierten del daño inmenso, en año electoral, de lo que está ocurriendo. Este lunes, sin ir más lejos, Chris Madel, un abogado conservador que se presentó a las primarias republicanas para ser el próximo gobernador de Minnesota, anunció su retirada, arremetiendo contra el Gobierno y su propia formación política.
«No puedo apoyar la represalia que los republicanos a nivel nacional pretenden ejercer contra los ciudadanos de nuestro estado», ha explicado, «ni puedo considerarme miembro de un partido que haría tal cosa», ha recalcado tras dos muertos, un herido de bala e infinitas irregularidades, especialmente con menores de edad y personas vulnerables. «Los republicanos a nivel nacional han hecho que sea prácticamente imposible que un republicano gane una elección estatal en Minnesota», aseguró en un vídeo viralizado.
Todo eso empieza a pasar factura, después de un fin de semana desesperado, en el que el Gobierno ha intentado convencer a la población de que lo que habían visto en vídeo, desde todos los ángulos posibles, no había ocurrido. Y en el que incluso irritaron a sus bases más radicales en la cuestión de las armas, al sugerir que llevar una pistola, legalmente, era un problema y justificaba la acción desmedida de los agentes.
La prueba de todo ello es la síntesis que el propio Trump hizo de su conversación con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, una de las figuras nacionales que más detesta, fue el candidato de los demócratas a la vicepresidencia del país en 2024 y su rival directo en las elecciones. Trump lleva semanas, meses, arremetiendo contra Walz, insultándolo y culpándolo del «caos en las calles» y las muertes de dos manifestantes. Hoy, sin embargo, ha asegurado que han hablado para «trabajar juntos» y que «fue una conversación muy productiva y, de hecho, parecíamos estar en la misma sintonía. Le dije al gobernador Walz que le pediría a Tom Homan que lo llamara y que lo que buscamos son todos los delincuentes que tengan bajo su custodia. El gobernador, con mucha amabilidad, lo entendió, y hablaré con él próximamente. ¡Se alegró de que Tom Homan fuera a Minnesota, y yo también! (…) Tanto el gobernador Walz como yo queremos mejorar aún más la situación», escribió en sus redes sociales.
El gobernador, por su parte, intenta desescalar la situación lo antes posible mientras confía en que una jueza federal ordene frenar el despliegue del ICE. Kate M. Menendez está estudiando el caso en «tiempos inusualmente difíciles». En la vista inicial pareció pensar que la solicitud de las autoridades estatales era demasiado amplia, pero también presionó a fondo a los abogados de la Administración Trump sobre los motivos de la operación y sus métodos.
Según Walz, el presidente se ha abierto este lunes por primera vez a la posibilidad de cooperar y reducir el número de agentes federales en Mineápolis, que supera en un ratio de 1 a 6 o a los policías locales. «El gobernador Walz mantuvo una conversación productiva con el presidente Trump hoy mismo. El gobernador argumentó que se necesitan investigaciones imparciales sobre los tiroteos de Minneapolis en los que participaron agentes federales, y que es necesario reducir el número de agentes federales en Minnesota. El presidente accedió a hablar con el Departamento de Seguridad Nacional para garantizar que la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota pueda llevar a cabo una investigación independiente, como es habitual en estos casos. El presidente también se comprometió a estudiar la posibilidad de reducir el número de agentes federales en Minnesota y a trabajar de forma más coordinada con el estado en materia de control de la inmigración, especialmente en lo que respecta a delincuentes violentos», ha explicado la oficina del político demócrata.
Ambas cosas son más que relevantes. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha expuesto a Gregory Bovino, anunciando que al mando de las operaciones estará Homan, pero también a la responsable de Seguridad Nacional, Kristi Noem, marcada por repetir falsedades fácilmente comprobables ante las cámaras tras la muerte del manifestante. La Casa Blanca ha asegurado este lunes que «el tiroteo del sábado continúa bajo investigación activa por parte de Investigaciones de Seguridad Nacional y el FBI», y añadió que la oficina de Aduanas y Fronteras, en la que trabajan los agentes que abrieron fuego contra Alex Pretti, «también está realizando una revisión interna». Un acuse de recibo tras haber justificando inmediatamente los disparos.
Esta corrección llegas después de días de señalar a Pretti, un enfermero de UCI de 37 años, como un «terrorista doméstico» y un «asesino» que «quería causar una masacre». Preguntada al respecto, la portavoz de Trump, Karoline Leavitt, ha corregido sensiblemente el tono, atendiendo a las muchas peticiones de altos cargos republicanos, especialmente en el Senado. «No he escuchado al presidente caracterizar al señor Pretti de esa manera», ha dicho, en referencia a los calificativos de terrorista y asesino. «Obviamente, esta ha sido una situación muy fluida y de rápido movimiento», ha añadido, intentando justificar y rebajar las expresiones usadas por los principales asesores de Trump.
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