El argentino, como el bilbaíno en su momento, fueron tentados por el interés del FC Barcelona y la afición pide una disculpa y un mayor esfuerzo en el campo Leer El argentino, como el bilbaíno en su momento, fueron tentados por el interés del FC Barcelona y la afición pide una disculpa y un mayor esfuerzo en el campo Leer
El día del cierre del mercado, Julián Álvarez paseaba por el Cerro del Espino, rodeado de compañeros, pero sólo. El argentino, con gesto serio, se situaba en la última pareja de un ejercicio que Luis Piñedo, preparador físico del Atlético, había preparado para mejorar los giros en velocidad. Y de repente, el jugador arrancó, con fuerza, esquivando obstáculos y esprintando hasta el final. Algo había cambiado.
Fuentes cercanas al argentino creen que va a dar todo para recuperar el nivel que mostró en su primera temporada en el Atlético de Madrid que terminó con 29 goles y nueve asistencias. En el club tienen claro que la misión es recuperar su mayor activo tras la marcha de Griezmann. Y el entrenador también va a poner de su parte para que su goleador recupere el nivel que le trajo y que mostró en el Metropolitano.
Ya Miguel Ángel Gil Marín comentó lo «realmente mal» que estaba el jugador en los momentos previos al cierre de mercado y que él evidenció en los 24 minutos que disputó frente al Villarreal y en los entrenamientos que ha realizado con el equipo, algunos al margen del colectivo. Olvidadas esas dos ausencias en el Cerro del Espino que le sacaron de la convocatoria ante el Sevilla, Julián, sin llegar a estar todavía igual de cómodo que estuvo tras su llegada en 2024, ha mostrado otra actitud en los entrenos. Sigue sin prodigar las sonrisas, pero muestra «otra disposición, otros gestos», cuentan desde dentro.
El capítulo del FC Barcelona, «su sueño» como él mismo comentó y luego recordó Dani Olmo, tendrá que esperar a que termine su contrato. Miguel Ángel Gil ya dejó claro que mientras él sea el CEO rojiblanco, el jugador no saldrá traspasado a la entidad blaugrana por mucho que se siga filtrando que en enero volverán a intentarlo. Son 490 millones de euros de cláusula, ese es su precio de salida, más IVA. No sólo eso, sino que advierten también al Barça sobre volver a su acoso mediático antes de un enfrentamiento o eliminatoria entre ellos.
Esta situación no es extraña para el equipo que esta tarde se enfrenta al Atlético de Madrid en San Mamés. Nico Williams vivió una situación con muchas semejanzas pero también diferencias y el delantero bilbaíno también estuvo durante varias ventanas en las portadas de medios deportivos sobre el interés del FC Barcelona por hacerse con sus servicios.
Las diferencias principales son el precio de la cláusula, 60 millones tenía el menor de los Williams, y también que el futbolista nunca llegó a airear su deseo de abandonar la disciplina bilbaína. El temor por no poder ser inscrito inclinó la balanza en favor del club vasco y Nico terminó por renovar su contrato hasta 2035.
No obstante, la afición tampoco se tomó bien los devaneos del delantero y hubo algún silbido a su futbolista, no tan intensos como los que escuchó Julián en el Metropolitano, e incluso la vandalización de su mural en Barakaldo. La renovación calmó los ánimos de la afición que ya se encuentra reconciliada con el jugador, pero a Julián le queda un largo camino por recorrer si quiere recuperar el cariño de su público.
De momento, lo que se le exige es una disculpa sobre la declaración que realizó en el Mundial de que lo mejor para todos era «una transferencia» y le pide que tome el camino de Griezmann. «Luego que defienda nuestra camiseta y escudo como si no hubiera un mañana, cada vez que juegue», pide Eduardo Fernández, presidente de la Unión Internacional de Peñas del Atlético de Madrid. Fernández cree que el argentino tiene «nivel de sobra» para volver a ser titular en la entidad rojiblanca.
Lo cierto es que Julián Álvarez, pese a sus cuatro meses de sequía liguera la temporada pasada, es un jugador que lleva dos cursos siendo el máximo goleador en Champions del Atlético de Madrid. Son 10 tantos en la 2025/26 y siete en la 2024/25 con partidos estratosféricos como el del doblete y victoria con uno menos ante el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso. Y es que, el Athletic espera hoy en San Mamés, pero el Liverpool amenaza, de nuevo, como primer duelo de la máxima competición continental.
El contrato de Julián expira en 2030. Si el argentino no quiere volver a Inglaterra, oportunidad que se presentó en esta pasada ventana veraniega, le tocará recuperar el nivel que le trajo al Metropolitano. La afición, el club, el técnico y el vestuario se lo agradecerán, pero él mismo también. Dejó el City en busca de focos, y cuando le han iluminado, le han terminado más por cegar que por hacer brillar.
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