El dolor en el pecho es uno de los síntomas que más miedo provoca. Aparece de forma inesperada y hace saltar las alarmas de manera inmediata ante el temor de que pueda tratarse de un infarto . Otra opción es que sea un ataque de ansiedad , que, aunque también genera inquietud, suele ser menos grave.El principal problema es la dificultad para identificar qué nos está pasando. «Mucha gente me pregunta ‘doctor, ¿cómo sé si este dolor en el pecho que tengo es ansiedad o es un infarto?’», explica el cardiólogo José Abellán .Aunque no existe una regla infalible, el especialista asegura que «hay pistas importantes » que pueden ayudar a orientarse. Eso sí, en ningún caso sustituyen una valoración médica, con lo que en caso de duda, Abellán aconseja acudir a urgencias, especialmente si se cumplen ciertos factores.Dolor causado por la ansiedad: un patrón muy reconocibleEl cardiólogo señala que el dolor torácico asociado a la ansiedad tiene un patrón bastante reconocible: «Suele aparecer cuando estamos en reposo , no aparece mientras haces deporte». También puede surgir, añade, «en momentos además de estrés o miedo por alguna situación que te importe mucho».Este tipo de dolor suele describirse como «punzante» en muchos casos cambia al respirar profundamente. Además, «muchas veces se acompaña de palpitaciones u hormigueo en los brazos o las piernas o de sensación de ahogo ».Dolor causado por un infarto: síntomas confusosEl infarto, por su parte, se manifiesta de forma distinta . «Es un dolor opresivo , que muchas veces se describe como una losa, como un peso en el pecho», detalla Abellán. Habitualmente aparece con el esfuerzo físico y no mejora al respirar profundo.Si bien el cardiólogo reconoce que un infarto muy brusco puede comenzar en reposo, subraya que lo más común es que aparezca de forma repentina y no asociado a una emoción concreta. Además, «se suele irradiar al brazo izquierdo , a la mandíbula o a la espalda », un dato clave a tener en cuenta.No obstante, el infarto puede crear más confusión, ya que a veces presenta síntomas llamados «inespecíficos» , como «una fatiga muy importante, falta de aire o dolor en la parte alta de estómago o en la espalda». Eso sí, aunque puede ser más habitual en mujeres, aclara que es «poco frecuente en general».Estos síntomas muestran que el diagnóstico «no siempre es tan claro». Por ello, insiste en acudir al hospital en caso de duda. «Si el dolor es nuevo, intenso, dura más de unos minutos o tienes factores de riesgo cardiovascular, como fumar, hipertensión o diabetes, no lo interpretes en casa», recomienda. La razón es sencilla y vital: «La ansiedad no mata, pero un infarto sí» . El dolor en el pecho es uno de los síntomas que más miedo provoca. Aparece de forma inesperada y hace saltar las alarmas de manera inmediata ante el temor de que pueda tratarse de un infarto . Otra opción es que sea un ataque de ansiedad , que, aunque también genera inquietud, suele ser menos grave.El principal problema es la dificultad para identificar qué nos está pasando. «Mucha gente me pregunta ‘doctor, ¿cómo sé si este dolor en el pecho que tengo es ansiedad o es un infarto?’», explica el cardiólogo José Abellán .Aunque no existe una regla infalible, el especialista asegura que «hay pistas importantes » que pueden ayudar a orientarse. Eso sí, en ningún caso sustituyen una valoración médica, con lo que en caso de duda, Abellán aconseja acudir a urgencias, especialmente si se cumplen ciertos factores.Dolor causado por la ansiedad: un patrón muy reconocibleEl cardiólogo señala que el dolor torácico asociado a la ansiedad tiene un patrón bastante reconocible: «Suele aparecer cuando estamos en reposo , no aparece mientras haces deporte». También puede surgir, añade, «en momentos además de estrés o miedo por alguna situación que te importe mucho».Este tipo de dolor suele describirse como «punzante» en muchos casos cambia al respirar profundamente. Además, «muchas veces se acompaña de palpitaciones u hormigueo en los brazos o las piernas o de sensación de ahogo ».Dolor causado por un infarto: síntomas confusosEl infarto, por su parte, se manifiesta de forma distinta . «Es un dolor opresivo , que muchas veces se describe como una losa, como un peso en el pecho», detalla Abellán. Habitualmente aparece con el esfuerzo físico y no mejora al respirar profundo.Si bien el cardiólogo reconoce que un infarto muy brusco puede comenzar en reposo, subraya que lo más común es que aparezca de forma repentina y no asociado a una emoción concreta. Además, «se suele irradiar al brazo izquierdo , a la mandíbula o a la espalda », un dato clave a tener en cuenta.No obstante, el infarto puede crear más confusión, ya que a veces presenta síntomas llamados «inespecíficos» , como «una fatiga muy importante, falta de aire o dolor en la parte alta de estómago o en la espalda». Eso sí, aunque puede ser más habitual en mujeres, aclara que es «poco frecuente en general».Estos síntomas muestran que el diagnóstico «no siempre es tan claro». Por ello, insiste en acudir al hospital en caso de duda. «Si el dolor es nuevo, intenso, dura más de unos minutos o tienes factores de riesgo cardiovascular, como fumar, hipertensión o diabetes, no lo interpretes en casa», recomienda. La razón es sencilla y vital: «La ansiedad no mata, pero un infarto sí» .
El sanitario afirma que es esencial conocerlas porque «la ansiedad no mata, pero un infarto sí»
El dolor en el pecho es uno de los síntomas que más miedo provoca. Aparece de forma inesperada y hace saltar las alarmas de manera inmediata ante el temor de que pueda tratarse de un infarto. Otra opción es que sea un ataque … de ansiedad, que, aunque también genera inquietud, suele ser menos grave.
El principal problema es la dificultad para identificar qué nos está pasando. «Mucha gente me pregunta ‘doctor, ¿cómo sé si este dolor en el pecho que tengo es ansiedad o es un infarto?’», explica el cardiólogo José Abellán.
Aunque no existe una regla infalible, el especialista asegura que «hay pistas importantes» que pueden ayudar a orientarse. Eso sí, en ningún caso sustituyen una valoración médica, con lo que en caso de duda, Abellán aconseja acudir a urgencias, especialmente si se cumplen ciertos factores.
Dolor causado por la ansiedad: un patrón muy reconocible
El cardiólogo señala que el dolor torácico asociado a la ansiedad tiene un patrón bastante reconocible: «Suele aparecer cuando estamos en reposo, no aparece mientras haces deporte». También puede surgir, añade, «en momentos además de estrés o miedo por alguna situación que te importe mucho».
Este tipo de dolor suele describirse como «punzante» en muchos casos cambia al respirar profundamente. Además, «muchas veces se acompaña de palpitaciones u hormigueo en los brazos o las piernas o de sensación de ahogo».
Dolor causado por un infarto: síntomas confusos
El infarto, por su parte, se manifiesta de forma distinta. «Es un dolor opresivo, que muchas veces se describe como una losa, como un peso en el pecho», detalla Abellán. Habitualmente aparece con el esfuerzo físico y no mejora al respirar profundo.
Si bien el cardiólogo reconoce que un infarto muy brusco puede comenzar en reposo, subraya que lo más común es que aparezca de forma repentina y no asociado a una emoción concreta. Además, «se suele irradiar al brazo izquierdo, a la mandíbula o a la espalda», un dato clave a tener en cuenta.
No obstante, el infarto puede crear más confusión, ya que a veces presenta síntomas llamados «inespecíficos», como «una fatiga muy importante, falta de aire o dolor en la parte alta de estómago o en la espalda». Eso sí, aunque puede ser más habitual en mujeres, aclara que es «poco frecuente en general».
Estos síntomas muestran que el diagnóstico «no siempre es tan claro». Por ello, insiste en acudir al hospital en caso de duda. «Si el dolor es nuevo, intenso, dura más de unos minutos o tienes factores de riesgo cardiovascular, como fumar, hipertensión o diabetes, no lo interpretes en casa», recomienda. La razón es sencilla y vital: «La ansiedad no mata, pero un infarto sí».
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