Jeff Tweedy, oficio y maestría (★★★★✩)

El veterano y reputado cantautor y guitarrista Jeff Tweedy, no contento con ser el líder de Wilco, uno de los grupos más influyentes del rock americano, aún encuentra tiempo para escribir libros -en Cómo componer una canción desvela el proceso íntimo y excitante de la creación- y sacar discos a su nombre. En el último, Twilight override, que vino a presentar acompañado por un quinteto de jóvenes músicos en el que militan sus dos hijos, Spencer a la batería y Sammy a los teclados y voz, demuestra el placer de escribir canciones en un álbum triple.

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 El músico de Chicago presentó el disco en solitario ‘Twilight override’ con un quinteto de jóvenes músicos  

Jeff Tweedy

Lugar y fecha: Paral.lel 62 (12/II/2026)

El veterano y reputado cantautor y guitarrista Jeff Tweedy, no contento con ser el líder de Wilco, uno de los grupos más influyentes del rock americano, aún encuentra tiempo para escribir libros -en Cómo componer una canción desvela el proceso íntimo y excitante de la creación- y sacar discos a su nombre. En el último, Twilight override, que vino a presentar acompañado por un quinteto de jóvenes músicos en el que militan sus dos hijos, Spencer a la batería y Sammy a los teclados y voz, demuestra el placer de escribir canciones en un álbum triple.

Fue la materia prima de un concierto sin canciones de Wilco, que se guarda para sus bolos en solitario; los dos primeros de una gira española que culminó con banda en Madrid y Barcelona. Empezaron por una de las mejores, un One tiny flower con una bonita y agridulce melodía y un halo psicodélico potenciado por los coros de la bajista Sima Cunningham, que también fue telonera. Los coros, de hasta cuatro y cinco voces, fueron determinantes para elevar unas canciones que beben de rock, pop, folk y americana, no en vano tiene un papel destacado en su coloración el violín de Macie Stewart, pero sobre todo lo que domina son las guitarras; muchas tocó el protagonista, eléctricas y acústicas, de seis y doce cuerdas, además de contar con el apoyo de otro guitarrista, Liam Cunningham, todos originarios de Chicago como el jefe, y que por edad pueden pasar por sus discípulos.

Alumnos muy aplicados en aprender el oficio de un maestro que pasa del detallismo melódico coral de Caught up in the past al recitado en un Parking lot muy al ralentí y marcado por el lloro del violín. Algunas quizás no sean grandes canciones que pasen al canon de Tweedy, pero todas están arregladas con primor y detalle y algunas servidas con rugosos y distorsionados solos de guitarra, como This is how it ends o los rescates de Low key y World away, de un disco anterior con sus hijos.

No faltó la evocadora Stray Cats in Spain, que narra con nostalgia su experiencia viendo un concierto del grupo de rockabilly, ni su homenaje explícito Lou Reed was my babysitter, cuya influencia se deja notar en Forever never ends y otras canciones. Entre los momentos más celebrados cabe destacar el de Flowering, otro rescate familiar añejo, que pasó del tono de canción protesta coral a un gran clímax guitarrero que parecía inspirado por Neil Young. Y, ya en el bis, la única versión, Spanish bombs, el homenaje de The Clash a la lucha contra el fascismo.

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