Pagar una multa de tráfico no es plato de buena mesa. A casi todos nos han puesto alguna sanción y, muchas veces, lo primero que pensamos es en cómo librarnos de ella. Revisamos pequeños fallos, buscamos resquicios legales o consultamos experiencias de otros conductores. Todo para no tener que rascarnos el bolsillo.
El autor del libro ‘Guía práctica para recurrir multas de tráfico’ explica cuándo merece la pena presentar alegaciones
Pagar una multa de tráfico no es plato de buena mesa. A casi todos nos han puesto alguna sanción y, muchas veces, lo primero que pensamos es en cómo librarnos de ella. Revisamos pequeños fallos, buscamos resquicios legales o consultamos experiencias de otros conductores. Todo para no tener que rascarnos el bolsillo.
Pero librarse de una multa no es fácil si no se cuenta con conocimientos de derecho administrativo y experiencia práctica en recursos y alegaciones, algo que Illán Paños, abogado de Paños Abogados y autor del libro Guía práctica para recurrir multas de tráfico, sí tiene por la mano. En este libro ha recopilado y ordenado los artículos de su blog Divulgación Jurídica de Illán con el fin de proporcionar a los conductores herramientas prácticas y orientación clara para recurrir sanciones de manera efectiva.

¿Recurrir una multa es realmente complicado o se ha mitificado el proceso?
El mayor problema a la hora de recurrir las multas de tráfico, es que son multas de escasa cuantía que se suelen quedar en los Juzgados de lo Contencioso Administrativo (ahora llamados Tribunales de Instancia), y llegan poco a instancias superiores, por lo que no hay unificación de criterios, y ante un supuesto parecido, un juez dicta sentencia en una dirección y el siguiente juez dicta lo contrario. A esto hay que añadir que es probable que, para que den la razón al recurrente, haya que acabar en vía judicial, por lo que es mejor que un profesional lleve el caso desde el principio.
Por eso, la mayoría de conductores asume una multa, aunque crea que es injusta…
Sí, lo hacen principalmente por cuestiones económicas. Al ser en muchas ocasiones multas de escasa cuantía, en el que además influye el pronto pago, muchos conductores optan por pagar y no iniciar un recurso, aunque haya opciones para recurrir con éxito.
¿Cuáles son los errores más habituales que comete la Administración al sancionar?
Hay de todo, tanto de forma como fondo. No obstante, también influye que en la vía judicial los criterios no están siempre unificados, por lo que te puedes encontrar, por poner un ejemplo, con una supuesta infracción continuada a una Zona de Bajas Emisiones en la que un juez de la razón al recurrente y otro considere que no existe ninguna infracción continuada, interpretando la normativa jurídica de forma distinta, y entiendo que la Administración es consciente de ello.
No todas las multas son viables: recurrir dentro de plazo no significa que el recurso tenga éxito”
¿Qué tipo de multas son más fáciles de recurrir con éxito?
Aquellas donde se ve claramente que hay un error por parte de la Administración. Por ejemplo, se accede a la Zona de Bajas Emisiones de Madrid, con un vehículo con etiqueta, y podemos demostrar que en ese acceso se estacionó en un parking. También ayuda aquellos supuestos donde hay respuestas similares por parte de los jueces. No obstante, salvo que sea un motivo muy obvio, es probable que haya que acabar en vía judicial para que den la razón al recurrente.
¿Cuáles son las sanciones que casi nunca merece la pena recurrir?
Cuando llega una multa recomiendo ponerse en el papel de un juez y hacer un análisis de viabilidad. Si no se ven opciones, recomiendo el pronto pago, y no recurrir por recurrir, que al final sale mucho más caro.
¿Qué papel juega la falta de pruebas en muchos expedientes sancionadores?
La falta de pruebas influye a favor del recurrente, pero hay que hacer un par de observaciones. Hay que tener en cuenta que los agentes de la autoridad cuentan con presunción de veracidad, aunque se admite prueba en contrario. Además, a la hora de recurrir, se juega con proponer pruebas en fase de alegaciones, que luego no admiten y la Administración ni siquiera se pronuncia sobre ello. Después, en vía judicial, se puede alegar que era una prueba pertinente y que debió haberse admitido, pero debe ser una prueba que el Juez posteriormente la aprecie pertinente, no vale cualquier prueba.

¿Hasta qué punto el desconocimiento de los plazos hace que muchos recursos fracasen?
Si se pasan los plazos para recurrir en la fase de alegaciones, existe la posibilidad de recurrir en la vía ejecutiva. Pero hay que tener en cuenta que en vía ejecutiva los motivos para recurrir son tasados y limitados, lo cual reduce las opciones para recurrir.
¿Qué aporta su libro que no se pueda encontrar fácilmente en internet?
El libro es una recopilación de artículos de multas de tráfico de mi blog Divulgación Jurídica de Illán, que se encuentran de forma ordenada y además incluye un escrito de alegaciones. El libro aporta dos elementos diferenciados a destacar: en primer lugar, se citan las sentencias, y buscando el artículo concreto en el blog, se pueden descargar de forma gratuita; y en segundo lugar, es un libro alejado de sensacionalismos, dado que no todas las multas son viables recurrirlas con éxito. Además, en el blog sigo publicando artículos nuevos y actualizando los ya existentes.
¿Cuál es el primer error que nunca debería cometer alguien al recibir una multa?
Pensar que por no identificar al conductor se libra de la multa. Gran error, dado que se recibirá una nueva multa, por una cuantía que será el doble de la prevista para la infracción originaria que la motivó, si es infracción leve, y el triple, si es infracción grave o muy grave.
Las empresas que solo recurren en vía administrativa no siempre ofrecen una defensa completa”
¿Qué consejos daría a cualquier conductor que esté pensando en recurrir una sanción?
Que no todas las multas son viables de recurrir con éxito, que hay una alta probabilidad de acabar en vía judicial para que le den la razón, y una vez en vía judicial, hay supuestos con criterios dispares por parte de los jueces.
¿Cuándo es mejor acudir a un abogado y cuándo puede bastar con un recurso propio?
Dado que es probable que para que se estime el recurso se acabe en la vía judicial, recomiendo acudir a un abogado, que posteriormente pueda llevar también la vía judicial. También recomiendo huir de aquellas empresas que solo llevan la vía administrativa, dado que normalmente es dejar el trabajo a medias. Además, conviene desconfiar de quienes aseguran que todas las multas son recurribles, porque aunque formalmente se puedan recurrir dentro plazo, eso no todas son viables, y en algunas situaciones, es mejor optar por el pronto pago.
¿Cuáles son los derechos del conductor que más se vulneran en los procedimientos sancionadores?
Por poner un par de ejemplos, el derecho fundamental a la prueba y la presunción de inocencia.

¿Hasta qué punto el conductor está en desventaja frente a la Administración?
La principal desventaja del conductor frente a la Administración es que el coste de recurrir puede ser más caro que la sanción, y más con el pronto pago, y la Administración es consciente que a menudo no se recurre en vía judicial, porque no compensa económicamente. A esto hay que añadir que la versión de los agentes goza de presunción de veracidad, que, aunque admite prueba en contrario, pone en desventaja al conductor.
¿Es cierto que muchas multas se pagan por miedo o por desconocimiento?
Muchas multas se pagan sin recurrir porque son cuantías pequeñas, es por eso que hay que buscar una manera para que los ciudadanos puedan ejercer el derecho de defensa de forma efectiva, a la par que les es rentable a los profesionales que les defienden.
¿Qué debería revisar siempre un conductor antes de pagar una multa con descuento?
Hay que analizar tanto las cuestiones procesales como de fondo. Mi consejo es acudir a un profesional para que haga un análisis de viabilidad, huyendo de aquellos que prometen que todo es recurrible y recordando que la obligación del abogado es medios y no de resultado, al no ser el Derecho una ciencia exacta.
Para que una multa se anule, en muchos casos es necesario acabar en la vía judicial”
¿Los radares fallan más de lo que se cree o el problema está en cómo se documenta la sanción?
Los radares no suelen fallar, lo cual no quita que no son infalibles y que deben de respetar todas las garantías legales.
¿Qué defectos formales suelen tumbar una multa de velocidad?
Si por defectos formales nos referimos a motivos específicos, entonces hay varios. Por ejemplo, el certificado de verificación periódica puede estar caducado, la fotografía es borrosa y no se ve la matrícula, el margen de error, o la cuestión de las dos fotografías, aunque este último tema tiene mucha letra pequeña, por poner algunos ejemplos.
¿Qué debe exigir un conductor cuando recibe una sanción basada en un radar o un control automático?
Depende del caso concreto, más allá de lo clásico, como analizar el certificado de verificación periódica, las fotos, o revisar cuestiones formales, se pueden solicitar pruebas en vía administrativa, que la Administración va a rechazar, pero que después se puede alegar en vía judicial que se estime el recurso por no haber realizado la Administración pruebas pertinentes. Por poner un ejemplo, una sentencia que analizo en un artículo del blog estimó un recurso por falta de acreditación de la señal del radar fijo, debido a que el recurrente solicitó en vía administrativa el “Histórico de la instalación de la señal que advierta de la instalación y ubicación de radar fijo, e informe de visibilidad de ambas señales”. La Administración no practicó esa prueba, y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid consideró que era una prueba relevante que debía haberse practicado.
¿Se están utilizando correctamente los márgenes de error de los cinemómetros?
Como explico en un artículo, el problema con el margen de error, es que no hay un criterio unificado por parte de los jueces. Hay jueces que consideran que debe corregirse la velocidad detectada por el radar a la baja, y otros consideran que no hay necesidad de aplicar índice corrector alguno a la velocidad detectada por los radares de tráfico, lo cual genera inseguridad jurídica porque se estima o desestima el recurso en función de la postura del juez que toque.
¿Qué ocurre cuando la Administración no acredita la correcta homologación o calibración del dispositivo?
Si la Administración no acredita la correcta homologación o calibración del dispositivo, por ejemplo, porque el certificado de verificación periódica está caducado, la multa es recurrible.
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