La estéril nostalgia por la ciudad perdida
En lo único en que coincidirán las personas que frecuentaron la discoteca Karma en su medio siglo de vida es en reconocer la elegancia con que sus responsables señalaban, de madrugada, la puerta de salida a los recalcitrantes, cuando la noche no daba más de sí y lo que no hubiera pasado hasta entonces ya no iba a pasar. Este recurso era pinchar el tema Goodnight ladies de Lou Reed, una canción con aires de cabaret melancólico que transmite la sensación de un fin de fiesta. Seguir leyendo... En lo único en que coincidirán las personas que frecuentaron la discoteca…
