Con la firma, el estrecho de Ormuz será reabierto «al instante» y el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes será levantado «de inmediato», indicó el jueves el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, que ha actuado como mediado Leer Con la firma, el estrecho de Ormuz será reabierto «al instante» y el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes será levantado «de inmediato», indicó el jueves el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, que ha actuado como mediado Leer
Donald Trump y el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, firmaron en la noche del miércoles el «memorando de entendimiento» para poner fin a las hostilidades y permitir la libre navegación en el estrecho de Ormuz, según reconocieron al mismo tiempo fuentes de la Casa Blanca y medios estatales iraníes. La firma «electrónica» del documento se produjo tras la cena en Versalles del presidente norteamericano, adelantándose al acto oficial que estaba inicialmente previsto para el viernes en Bürgenstock, Suiza.
El memorándum de 14 puntos, filtrado horas antes a medios norteamericanos, incluye el compromiso de Irán de «no producir armas nucleares» (el destino del uranio enriquecido se decidirá en las negociaciones posteriores). EEUU levanta por su parte las sanciones a Irán y respalda un plan de reconstrucción con sus socios regionales de al menos 300.000 millones de dólares. Ambas partes se comprometen a negociar un acuerdo final en un plazo máximo de 60 días.
«Lo acabo de firmar», dijo Trump a los periodistas a su salida del palacio. Poco después un funcionario de la Casa Blanca publicó un vídeo en el que se le ve rubricar el acuerdo al lado de Macron, al tiempo que levanta el pulgar y sonríe.
El texto fue firmado también por el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, declaró el portavoz del ministerio de Exteriores de ese país, Esmaïl Baghaï.
Con la firma, el estrecho de Ormuz será reabierto «al instante» y el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes será levantado «de inmediato», indicó el jueves el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, que ha actuado como mediador.
Por el estrecho de Ormuz transita una quinta parte del petróleo mundial. Su cierre en estos más de tres meses de conflicto ha afectado a la economía global.
Sharif confirmó, además, que se realizará una ceremonia en Suiza el viernes para «conmemorar este destacado evento y dar el impulso inicial a las negociaciones técnicas».
El memorando de entendimiento alcanzado por Washington y Teherán debe poner fin al conflicto desencadenado el 28 de febrero por ataques de Estados Unidos e Israel contra la república islámica, que se extendió a la región y causó miles de muertos, principalmente en Irán y el Líbano.
El secretario general del movimiento libanés proiraní Hizbulá, Naim Qasem, calificó el acuerdo de «gran victoria» para Irán, país al que agradeció haber insistido en incluir al frente libanés.
Líbano se vio arrastrado al conflicto cuando Hizbulá disparó el 2 de marzo cohetes contra Israel en apoyo a Irán.
El jefe de Hizbulá también instó al gobierno libanés a poner fin a las negociaciones directas con Israel emprendidas desde abril bajo los auspicios de Washington.
El presidente libanés, Joseph Aoun, había asegurado anteriormente que este proceso es «independiente» del acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
El texto del acuerdo fue divulgado el miércoles por Estados Unidos e Irán. Prevé que Washington suspenda, desde la firma, sus sanciones a la venta de petróleo iraní y el bloqueo a puertos iraníes.
Durante estos dos meses, ambos países debatirán un mecanismo para tratar las reservas de uranio enriquecido de Irán, en el centro de las acusaciones estadounidenses de que Teherán quiere desarrollar armas nucleares.
Para esto, se recurrirá a un método de dilución in situ bajo la supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Irán deberá permitir, en un plazo de 30 días, el restablecimiento completo del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Pero según el negociador principal iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, el estrecho «no volverá a la situación anterior a la guerra».
«Irán tiene derecho de soberanía sobre Ormuz y, por supuesto, cobraremos un peaje por estos servicios», declaró en la televisión estatal iraní.
También consideró que «el acuerdo constituye el fracaso de Estados Unidos». «La gente lo conocerá y sacará sus propias conclusiones», dijo.
Estados Unidos se compromete, en caso de acuerdo definitivo, a facilitar «con sus socios regionales» un fondo de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán, sin que ello implique ninguna participación financiera estadounidense.
En una declaración conjunta, los miembros del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) celebraron el acuerdo como «una oportunidad histórica para impedir que Irán adquiera cualquier arma nuclear y abordar las amenazas relacionadas con sus actividades regionales y balísticas».
China, por su parte, consideró «esencial» que «todas las partes» apliquen escrupulosamente este acuerdo y eviten las «injerencias» externas, durante una conversación telefónica entre su ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, y su homólogo iraní, Abás Araqchi, según Pekín.
El jefe de la diplomacia china, cuyo país depende en gran medida de las importaciones de petróleo del Golfo, insistió en la necesidad de que la navegación en el estrecho de Ormuz sea «gestionada adecuadamente, respondiendo con prudencia a las profundas preocupaciones de la comunidad internacional».
Las cotizaciones del petróleo registraron el miércoles un repunte momentáneo del 5%, reflejo de la inquietud del mercado antes de la firma del acuerdo, pero el barril de Brent, referencia mundial del crudo, cerró la jornada rozando los 80 dólares.
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