Fortalecer la musculatura es clave para mantener autonomía, calidad de vida y resiliencia frente a la enfermedad. La ciencia ya está cansada de demostrar que hacer ejercicio disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes, que reduce las probabilidades de padecer algunos tipos de cáncer, rebaja el riesgo de sufrir estrés y Alzheimer, mejora los síntomas de la depresión. Y sin duda, nuestro cuerpo lo agradece. Cada vez son más los especialistas en salud los que coinciden en que trabajar la fuerza es una de las estrategias más efectivas para prevenir lesiones y mejorar la calidad de vida a cualquier edad.«Sin fuerza no hay salud completa», indica el preparador físico y divulgador Doctor Aldo en una entrevista con ABC con motivo de la presentación de su nuevo libro ‘Fuerza: Elixir de vida’. Lejos de asociar los músculos con algo meramente estético, el que fuera cerebro de la preparación física y mental de Ilia Topuria y otros rostros conocidos del deporte español defiende que la fuerza es uno de los pilares más importantes para prevenir enfermedades y mantener el cuerpo y la mente en equilibrio.Nuestros músculos juegan un papel fundamental en nuestra salud, bienestar y longevidad«Le diría a quien entrena solo por estética que está mirando el músculo desde fuera, cuando lo importante ocurre dentro», afirma en la entrevista, en la que ahonda que «el músculo no es solo algo que se ve en el espejo, sino un órgano metabólico que regula el azúcar en sangre, protege los huesos, reduce la inflamación y alarga la vida». Y es que más allá de la cuestión estética, nuestros músculos juegan un papel fundamental en nuestra salud, bienestar y longevidad. Si tiene una buena masa muscular ganará en bienestar, independencia y autonomía. Y para poner fuertes nuestros músculos lo importante es tener una buena dieta, un descanso adecuado y levantar algo de hierro.De su experiencia con deportistas de élite, el preparador alicantino extrae una conclusión aplicable a cualquier persona: entrenar fuerza no es un capricho, sino una inversión en salud a largo plazo. «No se trata de verse fuerte. Se trata de no volverse débil», resume.El desafío de mantener el cuerpo en movimiento día a díaEl autor advierte además que el verdadero desafío no está solo en levantar pesas, sino en mantener el cuerpo en movimiento día a día: «No es la edad la que limita el cuerpo, sino la inactividad». Por eso recomienda incorporar hábitos que activen la musculatura incluso en la vida cotidiana, desde caminar más hasta realizar breves sesiones de ejercicios funcionales. «Con dos días a la semana y sesiones de entre 20 y 30 minutos bien estructuradas se pueden generar cambios significativos. No hace falta equipamiento complejo ni largas sesiones. Ejercicios básicos como sentadillas, empujes y tracciones, realizados con una intensidad adecuada y progresión, son más que suficientes para empezar. El problema no es la falta de tiempo, es la falta de prioridad», sostiene.Para quien entrena y no ve resultados: ¿Cuáles son los errores más habituales que están frenando su progreso? Según Aldo existen tres fallos generales que se repiten constantemente: «El primero es la falta de intensidad real. Muchas personas entrenan cómodo, pero el cuerpo necesita un estímulo suficiente para adaptarse. El segundo es la falta de progresión. Hacen siempre lo mismo, con las mismas cargas, y esperan resultados diferentes. Y el tercero es la falta de constancia. Vivimos en una cultura de inmediatez, pero la biología no funciona así. El cuerpo necesita tiempo, repetición y consistencia. Cuando corriges esos tres aspectos (intensidad, progresión y constancia), el cambio deja de ser una posibilidad y se convierte en una consecuencia inevitable», concluye. Fortalecer la musculatura es clave para mantener autonomía, calidad de vida y resiliencia frente a la enfermedad. La ciencia ya está cansada de demostrar que hacer ejercicio disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes, que reduce las probabilidades de padecer algunos tipos de cáncer, rebaja el riesgo de sufrir estrés y Alzheimer, mejora los síntomas de la depresión. Y sin duda, nuestro cuerpo lo agradece. Cada vez son más los especialistas en salud los que coinciden en que trabajar la fuerza es una de las estrategias más efectivas para prevenir lesiones y mejorar la calidad de vida a cualquier edad.«Sin fuerza no hay salud completa», indica el preparador físico y divulgador Doctor Aldo en una entrevista con ABC con motivo de la presentación de su nuevo libro ‘Fuerza: Elixir de vida’. Lejos de asociar los músculos con algo meramente estético, el que fuera cerebro de la preparación física y mental de Ilia Topuria y otros rostros conocidos del deporte español defiende que la fuerza es uno de los pilares más importantes para prevenir enfermedades y mantener el cuerpo y la mente en equilibrio.Nuestros músculos juegan un papel fundamental en nuestra salud, bienestar y longevidad«Le diría a quien entrena solo por estética que está mirando el músculo desde fuera, cuando lo importante ocurre dentro», afirma en la entrevista, en la que ahonda que «el músculo no es solo algo que se ve en el espejo, sino un órgano metabólico que regula el azúcar en sangre, protege los huesos, reduce la inflamación y alarga la vida». Y es que más allá de la cuestión estética, nuestros músculos juegan un papel fundamental en nuestra salud, bienestar y longevidad. Si tiene una buena masa muscular ganará en bienestar, independencia y autonomía. Y para poner fuertes nuestros músculos lo importante es tener una buena dieta, un descanso adecuado y levantar algo de hierro.De su experiencia con deportistas de élite, el preparador alicantino extrae una conclusión aplicable a cualquier persona: entrenar fuerza no es un capricho, sino una inversión en salud a largo plazo. «No se trata de verse fuerte. Se trata de no volverse débil», resume.El desafío de mantener el cuerpo en movimiento día a díaEl autor advierte además que el verdadero desafío no está solo en levantar pesas, sino en mantener el cuerpo en movimiento día a día: «No es la edad la que limita el cuerpo, sino la inactividad». Por eso recomienda incorporar hábitos que activen la musculatura incluso en la vida cotidiana, desde caminar más hasta realizar breves sesiones de ejercicios funcionales. «Con dos días a la semana y sesiones de entre 20 y 30 minutos bien estructuradas se pueden generar cambios significativos. No hace falta equipamiento complejo ni largas sesiones. Ejercicios básicos como sentadillas, empujes y tracciones, realizados con una intensidad adecuada y progresión, son más que suficientes para empezar. El problema no es la falta de tiempo, es la falta de prioridad», sostiene.Para quien entrena y no ve resultados: ¿Cuáles son los errores más habituales que están frenando su progreso? Según Aldo existen tres fallos generales que se repiten constantemente: «El primero es la falta de intensidad real. Muchas personas entrenan cómodo, pero el cuerpo necesita un estímulo suficiente para adaptarse. El segundo es la falta de progresión. Hacen siempre lo mismo, con las mismas cargas, y esperan resultados diferentes. Y el tercero es la falta de constancia. Vivimos en una cultura de inmediatez, pero la biología no funciona así. El cuerpo necesita tiempo, repetición y consistencia. Cuando corriges esos tres aspectos (intensidad, progresión y constancia), el cambio deja de ser una posibilidad y se convierte en una consecuencia inevitable», concluye.
Fortalecer la musculatura es clave para mantener autonomía, calidad de vida y resiliencia frente a la enfermedad. La ciencia ya está cansada de demostrar que hacer ejercicio disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes, que reduce las probabilidades de padecer algunos tipos … de cáncer, rebaja el riesgo de sufrir estrés y Alzheimer, mejora los síntomas de la depresión. Y sin duda, nuestro cuerpo lo agradece.
Cada vez son más los especialistas en salud los que coinciden en que trabajar la fuerza es una de las estrategias más efectivas para prevenir lesiones y mejorar la calidad de vida a cualquier edad.
«Sin fuerza no hay salud completa», indica el preparador físico y divulgador Doctor Aldo en una entrevista con ABC con motivo de la presentación de su nuevo libro ‘Fuerza: Elixir de vida’.
Lejos de asociar los músculos con algo meramente estético, el que fuera cerebro de la preparación física y mental de Ilia Topuria y otros rostros conocidos del deporte español defiende que la fuerza es uno de los pilares más importantes para prevenir enfermedades y mantener el cuerpo y la mente en equilibrio.
Nuestros músculos juegan un papel fundamental en nuestra salud, bienestar y longevidad
«Le diría a quien entrena solo por estética que está mirando el músculo desde fuera, cuando lo importante ocurre dentro», afirma en la entrevista, en la que ahonda que «el músculo no es solo algo que se ve en el espejo, sino un órgano metabólico que regula el azúcar en sangre, protege los huesos, reduce la inflamación y alarga la vida».
Y es que más allá de la cuestión estética, nuestros músculos juegan un papel fundamental en nuestra salud, bienestar y longevidad. Si tiene una buena masa muscular ganará en bienestar, independencia y autonomía. Y para poner fuertes nuestros músculos lo importante es tener una buena dieta, un descanso adecuado y levantar algo de hierro.
De su experiencia con deportistas de élite, el preparador alicantino extrae una conclusión aplicable a cualquier persona: entrenar fuerza no es un capricho, sino una inversión en salud a largo plazo. «No se trata de verse fuerte. Se trata de no volverse débil», resume.
El desafío de mantener el cuerpo en movimiento día a día
El autor advierte además que el verdadero desafío no está solo en levantar pesas, sino en mantener el cuerpo en movimiento día a día: «No es la edad la que limita el cuerpo, sino la inactividad». Por eso recomienda incorporar hábitos que activen la musculatura incluso en la vida cotidiana, desde caminar más hasta realizar breves sesiones de ejercicios funcionales.
«Con dos días a la semana y sesiones de entre 20 y 30 minutos bien estructuradas se pueden generar cambios significativos. No hace falta equipamiento complejo ni largas sesiones. Ejercicios básicos como sentadillas, empujes y tracciones, realizados con una intensidad adecuada y progresión, son más que suficientes para empezar. El problema no es la falta de tiempo, es la falta de prioridad», sostiene.
Para quien entrena y no ve resultados: ¿Cuáles son los errores más habituales que están frenando su progreso? Según Aldo existen tres fallos generales que se repiten constantemente: «El primero es la falta de intensidad real. Muchas personas entrenan cómodo, pero el cuerpo necesita un estímulo suficiente para adaptarse. El segundo es la falta de progresión. Hacen siempre lo mismo, con las mismas cargas, y esperan resultados diferentes. Y el tercero es la falta de constancia. Vivimos en una cultura de inmediatez, pero la biología no funciona así. El cuerpo necesita tiempo, repetición y consistencia. Cuando corriges esos tres aspectos (intensidad, progresión y constancia), el cambio deja de ser una posibilidad y se convierte en una consecuencia inevitable», concluye.
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