Boticaria García, sobre la mejor forma para eliminar las agujetas: «Lo mejor es mandarlas a pasear»

Los deportistas profesionales tienen claro que el entrenamiento – el actual, no el de hace tres décadas – consta de dos fases. La física, que corresponde a los ejercicios físicos que se hacen en propio deporte, y la recuperación y descanso, donde todas ellas forman un equilibrio en cuanto a importancia. Lejos queda ya aquello de recuperar con agua con azúcar . Y es que alguna que otra vez seguro que hemos escuchado eso de «¿Tienes agujetas » toma un poco de agua con azúcar y listo», una creencia carece de fundamento científico.Por que si hay mitos sobre alimentación y salud de lo más extendido, este es uno de ellos. Todos las hemos sufrido en algún momento de nuestra vida al día siguiente o dos días después de hacer ejercicio. Es común notar dolores musculares que llegan en ocasiones a limitar la movilidad para muchos.En este contexto se ha pronunciado la farmacéutica y divulgadora Boticaría García en una de sus publicaciones en las redes sociales. En él quiere aclarar la creadora de contenido, qué son las agujetas y cómo se pueden aliviar.Qué ocurre cuando aparecen esas agujetas que dificultan subir escaleras y agacharnos«Durante mucho tiempo se pensó que las agujetas eran cristales ácido láctico que se formaban por la acumulación de esta sustancia en los músculos durante el esfuerzo», indica la experta, que apunta que la evidencia actual ha demostrado que la teoría es falsa. Y es que el ácido láctico – producido de forma natural durante el ejercicio intenso – es eliminado por el organismo pocas horas después gracias a la acción del hígado y la circulación sanguínea, sin dejar rastro en forma de cristales .Entonces, ¿qué ocurre realmente cuando aparecen esas molestias que dificultan subir escaleras y agacharnos? Según la divulgadora, las agujetas son microlesiones e inflamación de las fibras musculares , sobre todo cuando el cuerpo se enfrenta a un esfuerzo nuevo o más exigente del habitual . En otras palabras, el dolor no proviene de residuos metabólicos, sino del proceso natural de reparación que sigue al esfuerzo físico.Lejos de recomendar el reposo absoluto, la popular farmaceútica anima a moverse de forma suave para favorecer la recuperación : caminar, pedalear o trotar a ritmo ligero. Estas actividades ayudan a mejorar el riego sanguíneo, llevando oxígeno y nutrientes a la zona dañada y facilitando la eliminación de sustancias inflamatorias. «Para aliviar las agujetas, lo mejor es mandarlas a pasear», concluye en el vídeo.En otro de sus vídeos recientes, la experta desmonta además cinco mitos muy comunes en el ámbito del fitness: que si no se tienen agujetas el entrenamiento no ha sido efectivo, que los suplementos son imprescindibles para progresar, que entrenar en ayunas ayuda a quemar más grasa, que sudar mucho equivale a adelgazar y que los estiramientos evitan las agujetas. Todos ellos, afirma, deben revisarse a la luz de la evidencia científica más reciente.Las agujetas no son un indicador fiable de un entrenamiento exitoso, sino simplemente una señal de que el cuerpo está adaptándose a un nuevo estímulo . Y aunque sean molestas, forman parte del proceso de mejora y fortalecimiento muscular. Los deportistas profesionales tienen claro que el entrenamiento – el actual, no el de hace tres décadas – consta de dos fases. La física, que corresponde a los ejercicios físicos que se hacen en propio deporte, y la recuperación y descanso, donde todas ellas forman un equilibrio en cuanto a importancia. Lejos queda ya aquello de recuperar con agua con azúcar . Y es que alguna que otra vez seguro que hemos escuchado eso de «¿Tienes agujetas » toma un poco de agua con azúcar y listo», una creencia carece de fundamento científico.Por que si hay mitos sobre alimentación y salud de lo más extendido, este es uno de ellos. Todos las hemos sufrido en algún momento de nuestra vida al día siguiente o dos días después de hacer ejercicio. Es común notar dolores musculares que llegan en ocasiones a limitar la movilidad para muchos.En este contexto se ha pronunciado la farmacéutica y divulgadora Boticaría García en una de sus publicaciones en las redes sociales. En él quiere aclarar la creadora de contenido, qué son las agujetas y cómo se pueden aliviar.Qué ocurre cuando aparecen esas agujetas que dificultan subir escaleras y agacharnos«Durante mucho tiempo se pensó que las agujetas eran cristales ácido láctico que se formaban por la acumulación de esta sustancia en los músculos durante el esfuerzo», indica la experta, que apunta que la evidencia actual ha demostrado que la teoría es falsa. Y es que el ácido láctico – producido de forma natural durante el ejercicio intenso – es eliminado por el organismo pocas horas después gracias a la acción del hígado y la circulación sanguínea, sin dejar rastro en forma de cristales .Entonces, ¿qué ocurre realmente cuando aparecen esas molestias que dificultan subir escaleras y agacharnos? Según la divulgadora, las agujetas son microlesiones e inflamación de las fibras musculares , sobre todo cuando el cuerpo se enfrenta a un esfuerzo nuevo o más exigente del habitual . En otras palabras, el dolor no proviene de residuos metabólicos, sino del proceso natural de reparación que sigue al esfuerzo físico.Lejos de recomendar el reposo absoluto, la popular farmaceútica anima a moverse de forma suave para favorecer la recuperación : caminar, pedalear o trotar a ritmo ligero. Estas actividades ayudan a mejorar el riego sanguíneo, llevando oxígeno y nutrientes a la zona dañada y facilitando la eliminación de sustancias inflamatorias. «Para aliviar las agujetas, lo mejor es mandarlas a pasear», concluye en el vídeo.En otro de sus vídeos recientes, la experta desmonta además cinco mitos muy comunes en el ámbito del fitness: que si no se tienen agujetas el entrenamiento no ha sido efectivo, que los suplementos son imprescindibles para progresar, que entrenar en ayunas ayuda a quemar más grasa, que sudar mucho equivale a adelgazar y que los estiramientos evitan las agujetas. Todos ellos, afirma, deben revisarse a la luz de la evidencia científica más reciente.Las agujetas no son un indicador fiable de un entrenamiento exitoso, sino simplemente una señal de que el cuerpo está adaptándose a un nuevo estímulo . Y aunque sean molestas, forman parte del proceso de mejora y fortalecimiento muscular.  

Aunque estas pequeñas microrroturas sean molestas, forman parte del proceso de mejora y fortalecimiento muscular

Boticaria García, sobre la mejor forma para eliminar las agujetas: «Lo mejor es mandarlas a pasear»

Los deportistas profesionales tienen claro que el entrenamiento – el actual, no el de hace tres décadas – consta de dos fases. La física, que corresponde a los ejercicios físicos que se hacen en propio deporte, y la recuperación y descanso, donde todas ellas forman un equilibrio … en cuanto a importancia. Lejos queda ya aquello de recuperar con agua con azúcar. Y es que alguna que otra vez seguro que hemos escuchado eso de «¿Tienes agujetas» toma un poco de agua con azúcar y listo», una creencia carece de fundamento científico.

Por que si hay mitos sobre alimentación y salud de lo más extendido, este es uno de ellos. Todos las hemos sufrido en algún momento de nuestra vida al día siguiente o dos días después de hacer ejercicio. Es común notar dolores musculares que llegan en ocasiones a limitar la movilidad para muchos.

En este contexto se ha pronunciado la farmacéutica y divulgadora Boticaría García en una de sus publicaciones en las redes sociales. En él quiere aclarar la creadora de contenido, qué son las agujetas y cómo se pueden aliviar.

Qué ocurre cuando aparecen esas agujetas que dificultan subir escaleras y agacharnos

«Durante mucho tiempo se pensó que las agujetas eran cristales ácido láctico que se formaban por la acumulación de esta sustancia en los músculos durante el esfuerzo», indica la experta, que apunta que la evidencia actual ha demostrado que la teoría es falsa. Y es que el ácido láctico – producido de forma natural durante el ejercicio intenso – es eliminado por el organismo pocas horas después gracias a la acción del hígado y la circulación sanguínea, sin dejar rastro en forma de cristales.

Entonces, ¿qué ocurre realmente cuando aparecen esas molestias que dificultan subir escaleras y agacharnos? Según la divulgadora, las agujetas son microlesiones e inflamación de las fibras musculares, sobre todo cuando el cuerpo se enfrenta a un esfuerzo nuevo o más exigente del habitual. En otras palabras, el dolor no proviene de residuos metabólicos, sino del proceso natural de reparación que sigue al esfuerzo físico.

Lejos de recomendar el reposo absoluto, la popular farmaceútica anima a moverse de forma suave para favorecer la recuperación: caminar, pedalear o trotar a ritmo ligero. Estas actividades ayudan a mejorar el riego sanguíneo, llevando oxígeno y nutrientes a la zona dañada y facilitando la eliminación de sustancias inflamatorias. «Para aliviar las agujetas, lo mejor es mandarlas a pasear», concluye en el vídeo.

En otro de sus vídeos recientes, la experta desmonta además cinco mitos muy comunes en el ámbito del fitness: que si no se tienen agujetas el entrenamiento no ha sido efectivo, que los suplementos son imprescindibles para progresar, que entrenar en ayunas ayuda a quemar más grasa, que sudar mucho equivale a adelgazar y que los estiramientos evitan las agujetas. Todos ellos, afirma, deben revisarse a la luz de la evidencia científica más reciente.

Las agujetas no son un indicador fiable de un entrenamiento exitoso, sino simplemente una señal de que el cuerpo está adaptándose a un nuevo estímulo. Y aunque sean molestas, forman parte del proceso de mejora y fortalecimiento muscular.

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