En el momento en que Barcelona da sus primeros pasos como capital mundial de la arquitectura 2026, el Ayuntamiento acaba de recibir, para su tramitación, el proyecto para la conversión del antiguo Palau Marcet en el nuevo Museu Carmen Thyssen. La información remitida al municipio incluye las imágenes virtuales de la renovada fachada de la confluencia de Gran Via y paseo de Gràcia, en el inmueble que durante décadas acogió el cine Comèdia.
El centro de arte que impulsa Stoneweg en el antiguo Comèdia entra en el Ayuntamiento para su tramitación
En el momento en que Barcelona da sus primeros pasos como capital mundial de la arquitectura 2026, el Ayuntamiento acaba de recibir, para su tramitación, el proyecto para la conversión del antiguo Palau Marcet en el nuevo Museu Carmen Thyssen. La información remitida al municipio incluye las imágenes virtuales de la renovada fachada de la confluencia de Gran Via y paseo de Gràcia, en el inmueble que durante décadas acogió el cine Comèdia.
El proyecto -realizado por el estudio de arquitectura barcelonés OUA y por el británico Casper Mueller Kneer Architects por encargo de la plataforma de inversión inmobiliaria Stoneweg- resuelve algunas dudas que habían surgido en las últimas semanas.
En este sentido, el futuro museo no incluirá un restaurante accesible desde la calle, ya que este se ubicará en una terraza interior, al abrigo de un cobertizo del que se preservarán sus tejas artesanales. Y todo lo que será visible desde las dos arterias barcelonesas y desde el chaflán serán, sostienen los promotores, elementos que tienen que ver con la actividad del propio museo, más una tienda con librería especializada.

En cuanto al edificio de nueva planta que se levantará detrás del palacio histórico, que los responsables del proyecto definen como un “telón de fondo”, por su perfil y por su volumen está llamado a protagonizar un excitante debate entre expertos y profanos, una de esas controversias culturales que tan frecuentes han sido en la historia del paisaje arquitectónico barcelonés. No en vano, se trata de una propuesta de intervención singular en pleno paseo de Gràcia, el bulevar de la arquitectura barcelonesa.
En las imágenes a las que ha tenido La Vanguardia se oberva una disminución del volumen del nuevo edificio respecto al render que circula por los medios de desde hace unos meses, que mostraba la volumetría máxima permitida. La tonalidad elegida busca mimetizarse con el cielo barcelonés, mientras que el perfil se adapta a las alturas máximas permitidas en las dos calles que delimitan el inmueble.

La rehabilitación del Palau Marcet promete ser menos discutida. Los arquitectos tienen en su currículo la recuperación de dos edificios históricos en la Via Laietana. En el proyecto que se acaba de presentar se pretende no solo rehabilitar, sino potenciar una fachada que durante años ha sufrido un proceso de degradacion y que ya quedaba lejos del esplendor del palacio original. En este contexto, se prevé recuperar también el color que tuvo el palacete en sus inicios.
No está prevista la continuidad de ninguno de los comercios actuales, que los promotores preven ir cerrando conforme finalicen sus contratos.
El acceso aún no está del todo decidido. Podrá realizarse desde el mismo chaflán (donde estaba la entrada principal del cine) o desde la puerta ubicada en el paseo de Gràcia. En cualquier caso, el visitante encontrará en el interior una tienda con una librería especializada y otra con objetos de diseño, así como una sala polivalente en la que podrán realizarse, entre otras actividades, pequeñas exposiciones o presentaciones de libros, y que será visible desde la Gran Via.
Desde este hall se podrá descender hasta un auditorio con unas 400 localidades. En la primera planta se ubicará la colección permanente y, encima de ella, la zona de restauración.
Los promotores tienen aún que concretar el tipo de colección que se exhibirá en la sala dedicada a obra permanente.
Un laboratorio para estudiar la influencia de Barcelona en el mundo del arte
En el proyecto presentado en el Ayuntamiento se explica que la colección prestará una especial atención “al arte catalán, español e internacional” del siglo XIX y principios del XX. Se mencionan nombres como Ramon Casas, Santiago Rusiñol, Joaquim Mir o Isidre Nonell.
El nuevo edificio estará dedicado a exposiciones temporales -también el antiguo palacio puede acoger algunas-, con vocación de que el museo actúe “como un laboratorio para estudiar las influencias que Barcelona ha proyectado al mundo y las que ha recibido”.
Hay que recordar que Stoneweg tiene una participación en el palau Martorell de plaza de la Mercè, que exhibe estos días obras de Sorolla. Tiene también en marcha un proyecto para convertir antigua fábrica Godó i Trias de Hospitalet en un centro cultural, con diseño, en este caso, del estudio de arquitectura RCR de Olot.
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