La piscina es uno de los lugares más comunes para hacer ejercicio en España. Se calcula que un 22% de los deportistas aficionados están en estas instalaciones acuáticas. Se apuntan tanto a modalidades clásicas, como la natación y el aquaerobic, como a otras más peculiares, como el aquajogging -correr- y la bici acuática. Las disciplinas de equipo también tienen su público, en especial el waterpolo, voleibol acuático, hockey y rugby subacuático.Aprender a moverse con familiaridad en este medio requiere de entrenamiento y unas habilidades concretas. Los profesionales dominan la respiración, sus sentidos y los movimientos indicados para avanzar con rapidez por el agua. En su formación, muchos deben aprender a flotar sin la ayuda de los brazos .Noticia relacionada general No No Sebastián La Rosa: «No te conviene utilizar redes sociales en el gimnasio durante los descansos» Almudena MartínUna persona se hunde en una piscina común. La densidad de su cuerpo es mayor a la del agua de su alrededor y por ello cae hasta el fondo. Sus zonas más pesadas son hueso y músculo, y sólo la grasa podría hacerle flotar si se tuviera en grandes cantidades. La flotación natural también se sostiene en los pulmones llenos de aire.El truco de los profesionales para flotar sin los brazosSe puede concluir que flotar en una piscina no es natural, pero el fisioterapeuta Antonio Pérez conoce una manera. Es una técnica de movimiento que utilizan los profesionales, «el secreto para flotar». Precisamente, se la ha enseñado Paula, una jugadora de waterpolo.El especialista comparte su aprendizaje en un vídeo en sus redes sociales. Plantea la pregunta: «¿Cómo puedes aguantar sin hundirte en una piscina y sin manos?». La respuesta, dice, es sencilla y se basa en una de las leyes básicas de la física.La flotación de los deportistas que podemos ver en la televisión «tiene truco o, mejor dicho, biomecánica». Se consigue a través del movimiento de las piernas: «¿Veis lo que hace Paula con sus piernas? Se llama Eggbeater Kick , en referencia al movimiento de una batidora de varillas, y es lo que usan para poder saltar sobre el agua».El gesto es «fácil y sencillo», asegura, pues se trata de mover las piernas en círculos «como si estuvieras en una bici pedaleando». En vez de mover los pies y rodillas de alante a atrás, los cículos imaginarios se dibujan de los laterales hacia el centro del cuerpo. Usar la física para flotar en una piscina«De esta forma empujas el agua hacia abajo el agua» y entra enjuego la tercera ley de Newton. «Acción, reacción. Todo lo que empujas te devuelve esa fuerza . Por esto eres capaz de quedarte flotando y de sacar hasta medio cuerpo». Empujar el agua hacia abajo genera una fuerza de igual potencia sobre el cuerpo en el sentido contrario, hacia arriba, lo que le hace elevarse sobre el agua y ‘flotar’.El fisioterapeuta reconoce que «con Paula parece fácil» pero que cuando lo prueba una persona sin entrenamiento «ni Newton te salva». Con la práctica, el músculo se desarrollará hasta poder mantener el ritmo y fuerza necesarios para no hundirse. La piscina es uno de los lugares más comunes para hacer ejercicio en España. Se calcula que un 22% de los deportistas aficionados están en estas instalaciones acuáticas. Se apuntan tanto a modalidades clásicas, como la natación y el aquaerobic, como a otras más peculiares, como el aquajogging -correr- y la bici acuática. Las disciplinas de equipo también tienen su público, en especial el waterpolo, voleibol acuático, hockey y rugby subacuático.Aprender a moverse con familiaridad en este medio requiere de entrenamiento y unas habilidades concretas. Los profesionales dominan la respiración, sus sentidos y los movimientos indicados para avanzar con rapidez por el agua. En su formación, muchos deben aprender a flotar sin la ayuda de los brazos .Noticia relacionada general No No Sebastián La Rosa: «No te conviene utilizar redes sociales en el gimnasio durante los descansos» Almudena MartínUna persona se hunde en una piscina común. La densidad de su cuerpo es mayor a la del agua de su alrededor y por ello cae hasta el fondo. Sus zonas más pesadas son hueso y músculo, y sólo la grasa podría hacerle flotar si se tuviera en grandes cantidades. La flotación natural también se sostiene en los pulmones llenos de aire.El truco de los profesionales para flotar sin los brazosSe puede concluir que flotar en una piscina no es natural, pero el fisioterapeuta Antonio Pérez conoce una manera. Es una técnica de movimiento que utilizan los profesionales, «el secreto para flotar». Precisamente, se la ha enseñado Paula, una jugadora de waterpolo.El especialista comparte su aprendizaje en un vídeo en sus redes sociales. Plantea la pregunta: «¿Cómo puedes aguantar sin hundirte en una piscina y sin manos?». La respuesta, dice, es sencilla y se basa en una de las leyes básicas de la física.La flotación de los deportistas que podemos ver en la televisión «tiene truco o, mejor dicho, biomecánica». Se consigue a través del movimiento de las piernas: «¿Veis lo que hace Paula con sus piernas? Se llama Eggbeater Kick , en referencia al movimiento de una batidora de varillas, y es lo que usan para poder saltar sobre el agua».El gesto es «fácil y sencillo», asegura, pues se trata de mover las piernas en círculos «como si estuvieras en una bici pedaleando». En vez de mover los pies y rodillas de alante a atrás, los cículos imaginarios se dibujan de los laterales hacia el centro del cuerpo. Usar la física para flotar en una piscina«De esta forma empujas el agua hacia abajo el agua» y entra enjuego la tercera ley de Newton. «Acción, reacción. Todo lo que empujas te devuelve esa fuerza . Por esto eres capaz de quedarte flotando y de sacar hasta medio cuerpo». Empujar el agua hacia abajo genera una fuerza de igual potencia sobre el cuerpo en el sentido contrario, hacia arriba, lo que le hace elevarse sobre el agua y ‘flotar’.El fisioterapeuta reconoce que «con Paula parece fácil» pero que cuando lo prueba una persona sin entrenamiento «ni Newton te salva». Con la práctica, el músculo se desarrollará hasta poder mantener el ritmo y fuerza necesarios para no hundirse.
La piscina es uno de los lugares más comunes para hacer ejercicio en España. Se calcula que un 22% de los deportistas aficionados están en estas instalaciones acuáticas.
Se apuntan tanto a modalidades clásicas, como la natación y el aquaerobic, como a otras más peculiares, … como el aquajogging -correr- y la bici acuática. Las disciplinas de equipo también tienen su público, en especial el waterpolo, voleibol acuático, hockey y rugby subacuático.
Aprender a moverse con familiaridad en este medio requiere de entrenamiento y unas habilidades concretas. Los profesionales dominan la respiración, sus sentidos y los movimientos indicados para avanzar con rapidez por el agua. En su formación, muchos deben aprender a flotar sin la ayuda de los brazos.
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Una persona se hunde en una piscina común. La densidad de su cuerpo es mayor a la del agua de su alrededor y por ello cae hasta el fondo. Sus zonas más pesadas son hueso y músculo, y sólo la grasa podría hacerle flotar si se tuviera en grandes cantidades. La flotación natural también se sostiene en los pulmones llenos de aire.
El truco de los profesionales para flotar sin los brazos
Se puede concluir que flotar en una piscina no es natural, pero el fisioterapeuta Antonio Pérez conoce una manera. Es una técnica de movimiento que utilizan los profesionales, «el secreto para flotar». Precisamente, se la ha enseñado Paula, una jugadora de waterpolo.
El especialista comparte su aprendizaje en un vídeo en sus redes sociales. Plantea la pregunta: «¿Cómo puedes aguantar sin hundirte en una piscina y sin manos?». La respuesta, dice, es sencilla y se basa en una de las leyes básicas de la física.
@fisioteduca el secreto para flotar #fisioterapia #medicina #waterpolo #natacion ♬ sonido original – fisioteduca
La flotación de los deportistas que podemos ver en la televisión «tiene truco o, mejor dicho, biomecánica». Se consigue a través del movimiento de las piernas: «¿Veis lo que hace Paula con sus piernas? Se llama Eggbeater Kick, en referencia al movimiento de una batidora de varillas, y es lo que usan para poder saltar sobre el agua».
El gesto es «fácil y sencillo», asegura, pues se trata de mover las piernas en círculos «como si estuvieras en una bici pedaleando». En vez de mover los pies y rodillas de alante a atrás, los cículos imaginarios se dibujan de los laterales hacia el centro del cuerpo.
Usar la física para flotar en una piscina
«De esta forma empujas el agua hacia abajo el agua» y entra enjuego la tercera ley de Newton. «Acción, reacción. Todo lo que empujas te devuelve esa fuerza. Por esto eres capaz de quedarte flotando y de sacar hasta medio cuerpo».
Empujar el agua hacia abajo genera una fuerza de igual potencia sobre el cuerpo en el sentido contrario, hacia arriba, lo que le hace elevarse sobre el agua y ‘flotar’.
El fisioterapeuta reconoce que «con Paula parece fácil» pero que cuando lo prueba una persona sin entrenamiento «ni Newton te salva». Con la práctica, el músculo se desarrollará hasta poder mantener el ritmo y fuerza necesarios para no hundirse.
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