¿Sabías que conducir con neumáticos de verano en pleno invierno puede multiplicar el riesgo de accidente? Los neumáticos de invierno no son un lujo, sino una medida de seguridad esencial cuando las temperaturas bajan, y la presencia de nieve, hielo o lluvia aumenta.
Los expertos recomiendan usar este tipo de neumáticos en aquellas zonas de nuestro país donde las temperaturas bajan y son frecuentes la lluvia intensa, la nieve o el hielo
¿Sabías que conducir con neumáticos de verano en pleno invierno puede multiplicar el riesgo de accidente? Los neumáticos de invierno no son un lujo, sino una medida de seguridad esencial cuando las temperaturas bajan, y la presencia de nieve, hielo o lluvia aumenta.
Por ello, es importante saber en qué regiones de España se recomienda usar este tipo de neumáticos. Sobre esta cuestión reflexiona, en esta entrevista para La Vanguardia, la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV).

Tal y como desvela AECA-ITV, el uso de neumáticos de invierno tiene especial sentido en aquellas zonas de España donde, de forma habitual, las temperaturas descienden por debajo de los 7°C durante varios meses al año y donde son frecuentes la lluvia intensa, la nieve o el hielo. En estas condiciones, el neumático de invierno ofrece mejor adherencia, tracción y capacidad de frenado que un neumático convencional.
Esto hace referencia a zonas de montaña, como Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Central, Sistema Ibérico y Sierra Nevada; regiones del norte peninsular, como Galicia interior, Asturias, Cantabria y País Vasco; y, en último lugar, amplias áreas del interior, como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón o Comunidad de Madrid, especialmente fuera de áreas urbanas.
¿Cómo afecta el frío a la presión, el desgaste y la adherencia real del neumático?
Según ha indicado AECA-ITV, las bajas temperaturas influyen directamente en el comportamiento del neumático. El frío provoca una disminución de la presión interna, lo que puede afectar a la estabilidad del vehículo y aumentar el consumo de combustible.
Además, el compuesto de los neumáticos de verano se endurece con las bajas temperaturas, reduciendo su capacidad de agarre, especialmente sobre superficies mojadas, heladas o nevadas. Esta combinación de presión incorrecta y menor elasticidad del caucho también favorece un desgaste irregular y prematuro.
Los neumáticos de invierno están diseñados con compuestos más flexibles que mantienen sus prestaciones incluso a bajas temperaturas. Por ello, es fundamental revisar periódicamente la presión de los neumáticos, adaptándola a las condiciones climáticas existentes, para garantizar la seguridad, el agarre y la durabilidad de las ruedas durante la temporada fría.
En definitiva, los expertos en seguridad vial recomiendan no esperar a la primera nevada para cambiarlos. Instalar neumáticos de invierno a tiempo nos permite adaptarnos mejor a las condiciones cambiantes y reduce el desgaste prematuro de los neumáticos de verano. Asimismo, combinarlos con una conducción prudente y revisiones periódicas nos asegura un viaje más seguro durante la temporada invernal.
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