Quizá muchos no definirían hoy a Montserrat como el corazón cultural de Catalunya, pero la editorial de su abadía, desde el 14898, es la más antigua del mundo, y la revista Serra d’Or, fundada en 1959, es la que hace más tiempo que se publica ininterrumpidamente en catalán. Para celebrar la 60.º edición de los premios de la revista, los Crítica Serra d’Or, la entrega se ha trasladado por primera vez a la montaña sagrada, un acto en el Museu de Montserrat presentado por Xavier Grasset.
La 60.ª edición de los galardones se celebra por primera vez en la abadía de Montserrat
Quizá muchos no definirían hoy a Montserrat como el corazón cultural de Catalunya, pero la editorial de su abadía, desde el 14898, es la más antigua del mundo, y la revista Serra d’Or, fundada en 1959, es la que hace más tiempo que se publica ininterrumpidamente en catalán. Para celebrar la 60.º edición de los premios de la revista, los Crítica Serra d’Or, la entrega se ha trasladado este miércoles por primera vez a la montaña sagrada, un acto en el Museu de Montserrat presentado por Xavier Grasset.
La ganadora del premio Crítica Serra d’Or de Novel·la ha sido Núria Perpinyà por El cos invisible (La Magrana), y si el libro es un recorrido científico, épico y literario por el cuerpo humano, su autora ha asegurado que “Montserrat son los pulmones de Catalunya, el aire espiritual del país; los Pirineos serían la cabeza donde se elevan las ideas; Barcelona, su corazón; Lleida y Girona, las manos; Tarragona tiene la desnudez del Delta, y las piernas andan hasta València; y la costa sería la boca de la cual sale nuestra lengua, que llega a las islas y más allá, gracias a obras como la traducción de la Odisea de Carles Riba, que es mi patria literaria”.
Sebastià Alzamora ha recogido el premio poesía por Sala Augusta seguit de Llengua materna (Proa), que ha dedicado a Josep Piera, fallecido el pasado domingo, así como “a los muertos que habitan el libro”, como su madre y “las víctimas del fascismo de hace tantos años y de hoy”, y ha advertido del peligro de que vuelvan los “viejos dragones” que amenazan la poesía, la democracia y la lengua catalana.
Raül Garrigasait ha recibido la sierra de solapa del joyero Manel Capdevila por su ensayo La roca i l’aire. Art i religió de Llull a Tàpies (Fragmenta) y ha recordado que “lo que es más lejano es lo que tenemos más cerca, y lo que tenemos más cerca es lo que tiene las raíces más hondas”, y citando Frederic Mompou, ha dicho que “acabamos de recomenzar, tenemos tiempo”.
Tina Vallès y Mercè Galí, y Raimon Portell, ganan los galardones de literatura infantil y juvenil
Los otros premios de literatura –según el jurado formado por Víctor Martínez-Gil, Marta Nadal, Júlia Ojeda, Vinyet Panyella y Marika Vila– han sido, en cómic, Txuss Martin, Pau Pedragosa y Rafael Morata por Weimar. Temps incerts (Norma), y en, traducción, Anna Casassas Figueras por su versión de Germinal (Bernat Metge), de Émile Zola.
En el apartado de investigación, el jurado formado por Montserrat Bacardí, Jordi Casassas, Joandomènec Ros, Margalida Tomàs y Francesc Vilanova ha premiado en humanidades la obra de David Ginard Féron Contra Franco i Falange. Les resistències clandestines a les Balears (Documenta Balear); el de ciencias lo ha ganado El carro de fenc. De l’ofensiva contra la natura a un canvi de vida global (Arcàdia), de Jaume Terradas; el de catalanística ha sido concedido a Simone Sari por su traducción al italiano del Enchiridion Theologicum Lullianum (Edizioni Antonianum) y por su contribución a la difusión de la literatura medieval catalana en Italia.
También las artes escénicas tienen lugar en los premios, que en danza ha ganado el espectáculo D’ençà de Quim Bigas; el mejor espectáculo teatral ha sido para L’amor venia amb taxi, de La Cubana y dirigida por Jordi Milán, y el premio a la trayectoria ha sido para L’Estruch-Fàbrica de Creació de les Arts en Viu de Sabadell, según el jurado formado por Agnès Blot, Enric Ciurans, Eva Saumell, Andreu Gomila y Bàrbara Raubert.

Finalmente, en literatura infantil y juvenilmente –según el jurado formado por Júlia Baena, Mònica Baró, Gisela Ruiz, Núria Ventura y Marika Vila–, el premio de infantil se lo ha llevado Cartes imprevistes (Animallibres), con texto de Tina Vallès e ilustración de Mercè Galí; el de juvenil ha sido para Només el vent (Edebé) de Raimon Portell, el de conocimientos lo ha ganado el libro Canta-me’n una! Canta-me’n dues (Babulinka), compilado por Miqui Giménez con textos de Vanesa Amat e ilustraciones de Maria Girón, mientras que el premio de cómic lo ha ganado Raquel Gu por És una bruixa? Mites, mentides i realitat (Garbuix).
El padre abad, Manel Gasch, ha reivindicado la cultura “pausada y de calidad” en un “momento social difícil y lleno de retos”, enfrente de la falta de profundidad de las redes digitales, como también ha hecho el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, que ha recordado que “una nación es una comunidad narrativa que se mantiene gracias a la conversación continuada”, y revistas como Serra d’Or contribuyen a “afinar la mirada colectiva”, y en el contexto de minorización lingüística y diglosia “ha ayudado a hacer crecer la lengua. Queremos una lengua plena, que nos permita hablar, discutir y pensar,” ha concluido.
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