Tener un coche eléctrico implica, inevitablemente, pensar en cómo y cuándo recargarlo. La opción más práctica suele ser instalar un punto de recarga en casa, ya que además de cómoda también es la más económica. Las compañías eléctricas ofrecen diferentes tarifas y planes específicos para recargar las baterías al menor coste, pero conviene analizar con detalle cada opción para elegir la que realmente se adapte a los hábitos de uso y al perfil de consumo de cada conductor.
Las tarifas anunciadas como “especiales para coches eléctricos” no siempre son las más económicas
Tener un coche eléctrico implica, inevitablemente, pensar en cómo y cuándo recargarlo. La opción más práctica suele ser instalar un punto de recarga en casa, ya que además de cómoda también es la más económica. Las compañías eléctricas ofrecen diferentes tarifas y planes específicos para recargar las baterías al menor coste, pero conviene analizar con detalle cada opción para elegir la que realmente se adapte a los hábitos de uso y al perfil de consumo de cada conductor.
La OCU ha comparado distintas tarifas eléctricas para recargar coches eléctricos y ha concluido que, en muchos casos, las opciones “especiales” anunciadas como más baratas no siempre resultan ser las más económicas. Según el estudio, las tarifas convencionales de precio fijo o con tramos horarios clásicos suelen ofrecer un mejor coste anual, aunque la elección óptima depende del tipo de vehículo, la frecuencia de uso y si el suministro se comparte con la vivienda.

Antes de entrar en detalle, conviene destacar algunas consideraciones que hace la organización de consumidores. En concreto, recuerda que el impacto de un coche eléctrico en la factura de la electricidad depende de varios factores. En primer lugar, el tipo de vehículo, ya que no es lo mismo un eléctrico puro que un híbrido enchufable, que tiene una batería más pequeña y que se puede mover con gasolina o diésel si no puedes llegar a cargarlo del todo.
Además, también hay que tener en cuenta los kilómetros que se recorren habitualmente, la frecuencia de uso, si se dispone de paneles solares y si el suministro se comparte con la vivienda.
La OCU advierte que el tipo de coche, los kilómetros y el uso influyen en la tarifa más conveniente
Todos estos elementos influyen en qué tarifa resulta realmente más conveniente para cada usuario, y hacen que no exista una opción única que sirva para todos los casos. Es más, dentro de las denominadas tarifas “especiales para vehículos eléctricos”, la OCU advierte que conviene comprobar si los periodos de precio reducido coinciden con los momentos en que se recarga el coche y si los kW fuera de ese horario resultan mucho más caros.
Perfil 1: uso medio-alto y suministro exclusivo
En este caso, se trata de un coche eléctrico que duerme en un garaje separado de la vivienda y que se utiliza casi a diario, con un recorrido de unos 15.000 km al año. La potencia contratada se ajusta a la máxima del cargador: 2 kW en horas punta y 6,9 kW en horas valle. El consumo anual estimado es de 2.200 kW, de los cuales un 82% se realiza en horario valle.

Según la OCU, para este perfil, las tarifas convencionales con tres tramos horarios resultan más económicos que la mayoría de las especiales para vehículos eléctricos. Por ejemplo, Visalia, con tres precios fijos, permite una factura anual de 374 euros, mientras que la tarifa más barata anunciada como especial ronda los 561 euros. Solo la Octopus Intelligent GO podría acercarse a las mejores opciones si se adapta al 100% a los hábitos de recarga, reduciendo la factura en unos 134 euros.
Perfil 2: uso medio del coche y compartido con vivienda
Es el caso de un hogar donde el cargador comparte el suministro con el resto de la vivienda. El uso combinado genera un gasto elevado y concentrado en horario nocturno. La potencia contratada es de 4,6 kW en punta y 6,9 kW en valle, con un consumo anual total de 7.500 kW (71% en valle).

En este escenario, las tarifas convencionales siguen siendo las más ventajosas. Las opciones especiales con control de carga mediante app pierden atractivo, ya que los descuentos solo aplican a la parte proporcional de consumo destinada al coche. Solo si el 100% del consumo se dedica a la recarga programada, podrían mejorar las tarifas convencionales.
Perfil 3: vivienda habitual con potencia limitada
Se trata de un hogar con 3,3 kW contratados, incapaz de aumentar la potencia sin hacer cambios en la instalación. La recarga debe extenderse durante más horas, incluso fuera del horario valle, con un consumo anual de 3.500 kWh repartido equitativamente entre los tramos horarios.
La factura final depende de la frecuencia de uso, la potencia contratada y si el suministro se comparte con la vivienda
Para este perfil, la OCU concluye que las tarifas de precio fijo durante las 24 horas, como la de Visalia, siguen siendo las más económicas. Las tarifas especiales para vehículo eléctricos se sitúan por encima de las convencionales, por lo que no resultan recomendables.
Las tarifas convencionales ganan
Una vez analizados los distintos escenarios, la OCU concluye que las tarifas especiales para coches eléctricos no presentan ventajas frente a las convencionales, en especial, si el suministro se comparte con la vivienda habitual. Por eso, la organización aconseja contratar una tarifa convencional con tramos horarios o de precio fijo, que suele garantizar un coste más previsible y ajustado al precio real del vehículo.
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