El estallido del conflicto en Irán y Oriente Medio supone un “shock industrial” y de costes para la industria textil, ha alertado este jueves el Consejo Intertextil Español (CIE) en un comunicado. El sector sufre la subida del gas y la tensión de las rutas marítimas, lo que afecta a toda la cadena de valor, encareciendo la producción, tensionando plazos y debilitando la competitividad del sector. El impacto llega “en un momento todavía frágil”, tras sobreponerse a la crisis pandémica y la invasión de Ucrania.
El Consejo Intertextil Español advierte que el transporte también golpea, con una capacidad de respuesta menor tras la covid y la crisis de Ucrania
El estallido del conflicto en Irán y Oriente Medio supone un “shock industrial” y de costes para la industria textil, ha alertado este jueves el Consejo Intertextil Español (CIE) en un comunicado. El sector sufre la subida del gas y la tensión de las rutas marítimas, lo que afecta a toda la cadena de valor, encareciendo la producción, tensionando plazos y debilitando la competitividad del sector. El impacto llega “en un momento todavía frágil”, tras sobreponerse a la crisis pandémica y la invasión de Ucrania.
El gas es uno de los puntos que preocupa. En el mercado ibérico ha saltado un 80% en dos días, hasta los 54,18 euros el megavatio hora, se detalla. “No se trata de una oscilación puntual, sino de un golpe directo sobre los costes”, inmediato, que sufren sobre todo las empresas de tintura, estampación y acabados, altamente dependientes del gas. La súbita subida es “muy difícil de absorber” con los márgenes estrechos en los que se mueve el sector y resulta imposible de trasladar del todo al consumidor, se explica.
Al tema energético se suma la incertidumbre del transporte internacional. El tráfico marítimo se ve alterado por el cierre del estrecho de Ormuz, que “añade un nuevo factor de riesgo para un sector especialmente sensible a los plazos de aprovisionamiento y entrega”. El textil advierte de un encarecimiento de los fletes, posibles retrasos logísticos e inestabilidad en las cadenas de suministro que sitúan “ante un escenario de máxima vulnerabilidad”.
Con estos factores “estamos ante una señal de alarma inequívoca, muchas empresas vuelven a operar bajo una presión que compromete seriamente su competitividad”, advierte José Mª. Mestres, presidente del CIE. Tras las dificultades de la pandemia y la crisis inflacionaria tras la invasión de Ucrania, “el sector se enfrenta a un nuevo factor externo de alto impacto justo cuando empezaba a recuperar algo de estabilidad. La industria necesita previsibilidad, no otra sacudida de costes”, señala en una línea similar el vicepresidente del Consejo.
Para intentar atajar las problemáticas, el organismo pide que se tomen medidas si la crisis se prolonga. Está prevista una reunión con el Ministerio de Industria para trasladar la situación que se vive y las posibles soluciones.
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