Llegó al Barça el verano pasado a precio de ganga tras una última etapa con más oscuros que claros en Dortmund y se ha convertido en uno de los grandes revulsivos para Flick Leer Llegó al Barça el verano pasado a precio de ganga tras una última etapa con más oscuros que claros en Dortmund y se ha convertido en uno de los grandes revulsivos para Flick Leer
Sus últimos tiempos en el Borussia Dortmund no fueron una balsa de aceite. Incluso, perdió la titularidad. Las lesiones y la irregularidad hicieron que el excelente rendimiento que Karim Adeyemi había mostrado en el Salzburgo antes de llegar a la entidad germana y, de hecho, también en sus primeros compases en su nuevo equipo, cayera en el olvido.
Por eso, tal vez, muchos llegaron a cuestionar si realmente los 22 millones de euros que abonó la entidad barcelonista por hacerse con sus servicios el verano pasado eran realmente una ganga. Con Hansi Flick, en cambio, ha vuelto su mejor versión, por mucho que, por ahora, el entrenador azulgrana prefiera contar con él, sobre todo, como un revulsivo que sale desde el banquillo.
En la Liga, Adeyemi ha jugado nueve partidos, en los que ha anotado dos goles y ha repartido tres asistencias, si bien ha sido titular únicamente en tres de ellos. El primero de sus tantos lo logró como titular, en el encuentro a domicilio ante el Elche saldado con 0-5 para los barcelonistas. El segundo, mientras, permitió que su equipo respirara aliviado ante un Levante que había logrado ponerse 2-3 tras empezar perdiendo por 0-3 en casa y sentenció su triunfo por 2-4, con una acción en la que mostró la mayor de sus virtudes: la explosividad.
En la Champions, competición en la que siempre ha empezado los partidos desde el banquillo, mientras, suma dos tantos en tres encuentros. El primero de ellos frente al Feyenoord (5-1), en el Spotify Camp Nou, y el otro ante el Galatasaray (1-4) en un Ali Sami Yen siempre infernal que acabó enmudecido por el juego y la contundencia de los azulgrana.
Por ahora, el punta alemán, con ancestros nigerianos por parte de padre y rumanos por parte de madre, acepta el rol que le ha encomendado el técnico barcelonista con disciplina. No en vano, tiene muy claro que un aparente regreso a lo más alto pasa, precisamente, por saber aceptar las decisiones de un técnico que ya ha sabido sacar lo mejor de un Raphinha aparentemente defenestrado al final de la última campaña en que Xavi Hernández estuvo al frente del Barça.
«Flick es la razón por la que estoy aquí y le estoy muy agradecido. Hablo con él con honestidad y eso es muy importante. Tenemos una conexión especial, como la tiene con todo el equipo», ha asegurado esta misma semana en los medios oficiales del club un Adeyemi que ha querido reiterar que los consejos del preparador no han caído precisamente en saco roto.
«Me dijo que disfrutase de cada entrenamiento, de la atmósfera del equipo, de Barcelona, de los catalanes… Eso fue lo primero que me enseñó», ha señalado el delantero, para quien su aterrizaje en el Spotify Camp Nou todavía se siente como algo irreal. «Disfruto del sol, de la gente… Todo el mundo es muy amable. No podría escoger qué es lo mejor. Todo es muy bonito. Algunos amigos todavía me dicen que no me creo en qué club estoy jugando. A veces pienso que todavía estoy en un sueño», ha confesado.
Se siente a gusto, feliz. Tanto, que incluso se permite bromear sobre el jugador que, por ahora, parece haberle ganado la partido en los planes de Flick, ni que sea levemente: Anthony Gordon. «En una carrera, él sería el segundo más rápido. Le ganaría seguro», ha deslizado. Tal vez, medio en broma medio en serio.
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