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Serio revés judicial para Donald Trump. Un juez federal desestimó hoy los cargos criminales contra la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y contra el ex director del FBI, James Comey, al considerar ilegal el nombramiento de la fiscal designada por el presidente de Estados Unidos para perseguir a dos de sus principales enemigos políticos. Se trata de un mazazo considerable al plan del presidente, que durante la campaña prometió usar al Departamento de Justicia para su vendetta personal.
Sobre Comey, a quien Trump despidió en 2017, pesaban dos cargos que suponen una pena de hasta cinco años en prisión: perjurio y obstrucción a la justicia. Todo por el célebre caso de presunta injerencia rusa en las elecciones de 2016 que Trump consideró una «caza de brujas» contra sus intereses, liderada por Comey. A James, la afroamericana que lideró la causa por la que Trump y sus hijos fueron hallados culpables por fraude financiero, se le acusaba de engañar a instituciones financieras para lograr condiciones favorables en una hipoteca.
Ambos fallos giran en torno al dudoso nombramiento de Lindsey Halligan, ex abogada de Trump, para el cargo de fiscal general interina del distrito judicial del este de Virginia. «Coincido con el señor Comey que el intento del fiscal general de nombrar a la señora Halligan fiscal federal interina para el distrito este de Virginia fue inválido. Y dado que la señora Halligan carecía de autoridad legal para presentar la acusación, concederé la moción del señor Comey y desestimaré la acusación sin perjuicio», escribió el magistrado Cameron McGowan. Con James llegó a una conclusión similar.
Según McGowan, «todas las acciones derivadas del nombramiento defectuoso de Halligan», incluidas las acusaciones contra Comey y James, «fueron ejercicios ilegales del poder ejecutivo y por la presente quedan anuladas».
En su momento, Trump reaccionó con rapidez a la dimisión del antiguo fiscal del distrito judicial del este de Virginia que investigaba el caso, Erik Siebert, que se negó a seguir adelante por falta de pruebas contundentes para sentar a Comey en el banquillo de los acusados. Las huestes trumpistas destinaron de inmediato a Halling, una de sus personas de confianza, para liderar la causa contra Comey, a quien el gran jurado acusa de haber mentido a un senador, el republicano Ted Cruz, durante una sesión del Comité Jurídico del Senado en 2020.
La decisión del juez Cameron McGowan invalida los cargos contra Comey, de momento, aunque es probable que el Gobierno apele la decisión del juez para seguir adelante en su causa contra James y Comey.
Tras la decisión del juez, la fiscal general de Nueva York emitió un comunicado. «Me siento alentada por la victoria de hoy y agradecida por las oraciones y el apoyo que he recibido de todo el país», dijo. «Me mantengo firme ante estas acusaciones infundadas mientras sigo luchando por los neoyorquinos cada día».
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