El número 1 del mundo de tenis se ha sometido a unas pruebas médicas programadas tras su crisis contra Cerúndolo Leer El número 1 del mundo de tenis se ha sometido a unas pruebas médicas programadas tras su crisis contra Cerúndolo Leer
A las 16.24 de ayer, Jannik Sinner salía por las puertas de acceso del pabellón D del hospital San Raffaele de Milán. Esperado por un grupo de periodistas y fotógrafos, se limitó a saludar con un «hola» y esquivó las preguntas sobre su estado de salud. Algunos médicos, enfermeros y transeúntes se detuvieron a observar la escena con curiosidad. Con una gorra blanca calzada hasta las cejas sobre su melena pelirroja, camiseta y pantalones cortos negros, en unos pocos pasos se subió a la furgoneta negra con cristales tintados que lo esperaba.
Justo después de él, subieron a la furgoneta el profesor Alberto Zangrillo, director clínico del hospital, y tres miembros del equipo de seguridad. Después, pusieron rumbo a Palazzo Parigi, un hotel de lujo situado cerca de Montenapoleone. Concluía así la primera de las dos jornadas de pruebas médicas previstas para el número uno del tenis mundial.
El motivo que ha llevado a Sinner a someterse a estas revisiones médicas fue la indisposición que sufrió en Roland Garros (París) hace 10 días, y que le costó la derrota ante Juan Manuel Cerúndolo en segunda ronda. Al contrario de lo que se esperaba, el tenista de los Alpes Orientales no comenzó de inmediato con las visitas y los exámenes médicos, sino que primero se tomó unos días de descanso en Cerdeña junto a su novia Laila. Después, optó por viajar a Milán en lugar de acudir, como suele ser habitual en él, al centro J Medical de Turín.
Es probable que a él y a su equipo les aconsejaran ponerse en manos de un centro que contara con todas las especialidades y una amplia experiencia en investigación (el San Raffaele es un Instituto de Investigación y Atención Sanitaria de carácter científico), para poder analizar así a fondo las causas de su malestar. De hecho, el hospital de la Vía Olgettina ya se preparaba desde el fin de semana para recibir al campeón.
Tras llegar al hospital a última hora de la mañana, Sinner fue acompañado al pabellón Diamante, reservado a pacientes privados (aquellos que costean el tratamiento de su propio bolsillo o a través de un seguro médico), y alojado en una de las suites de la sexta planta, la misma donde se hospedó Silvio Berlusconi en repetidas ocasiones durante sus ingresos. Desde entonces, estas instalaciones han sido reformadas.
A lo largo del día, el tenista se sometió a análisis de sangre, pruebas cardiológicas y estudios por imagen. Entre los diferentes controles programados, destacaba un TAC cardíaco que permite realizar un diagnóstico muy exhaustivo. En todo este proceso médico estuvo acompañado por el profesor Zangrillo, jefe del servicio de Anestesia y Reanimación General, Cardio-Torácico-Vascular y del área única de Cuidados Intensivos Cardiológicos y Cirugía Cardíaca. Ambos ya se conocían, tal y como refleja una imagen publicada en las redes sociales del propio doctor el pasado mes de septiembre.
Tras pasar la noche en el hotel, Jannik ha regresado esta mañana, martes 9 de junio, a las instalaciones de la Vía Olgettina para continuar con las revisiones y los exámenes clínicos. Se espera que estas pruebas arrojen luz (o al menos alguna pista) sobre las causas de su «pájara» en París. En su agenda para mañana está previsto el regreso a los entrenamientos en Montecarlo, donde tiene fijada su residencia, mientras que no contempla otros compromisos deportivos antes del torneo de Wimbledon, que arrancará el próximo 29 de junio
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