Cada vez son más las personas que adoptan patrones alimentarios conscientes y saludables como estrategia para prevenir enfermedades y vivir mejor . De esta manera no son pocas las que, por distintos motivos, eliminan algunos alimentos de su dieta, como por ejemplo el trigo. Es más, mire a su alrededor y seguro que alguno de sus conocidos, ya sea por prescripción médica o sin ella, decide retirar este cereal de su alimentación. Eliminar el trigo significa suprimir el gluten , una proteína que se halla también en el centeno y la cebada y que en los últimos tiempos está en punto de mira.Dejar de consumirlo supone, para muchos, una mejor digestión, menos hinchazón y pesadez, reducción de los gases y una mejora considerable de la sintomatología digestiva, de modo que incluso muchos que no son celíacos, alérgicos o intolerantes al gluten deciden seguir una dieta como si efectivamente lo fueran.¿Es el trigo de la actualidad el mismo que consumían nuestros abuelos?No obstante, no existe evidencia clara en la literatura científica que confirme que una dieta sin gluten, salvo para celíacos o personas diagnosticadas, sea más saludable y puede incluso conllevar riesgos si se elimina sin razón médica justificada. Actualmente, se estima que en España cerca de 1 de cada 100 personas padece celiaquía , lo que implica que alrededor de 450.000 personas están afectadas. La enfermedad requiere un estricto diagnóstico y seguimiento para evitar complicaciones serias.En este contexto, el doctor Sebastián La Rosa , reconocido especialista en longevidad y bienestar integral , ha explicado en sus plataformas digitales por qué el gluten es un problema actual para muchas personas, cuando antes no lo era. Según el divulgador argentino, el 99% del trigo que se cultiva actualmente, fue alterado en el siglo pasado generando el llamdo ‘trigo semienano’ , más resistente a sequías y con mayor contenido de almidón, pero también con un aumento importante de la proteína gliadina , «componente inflamatorio del gluten».¿Por qué es importante este cambio para tus síntomas?. «El trigo que se consumía durante el Imperio Romano contenía solo un 4% de gluten, mientras que el trigo semienano actual tiene un 12% , triplicando los valores de gluten que consumimos normalmente», señala el médico en una publicación subida tanto a Tik Tok como a Instagram, donde entre ambas redes suma cerca de 1,5 millones de seguidores. Esta alteración de la que habla el experto habría hecho que el trigo sea más inflamatorio y dañino para el sistema digestivo, aunque también ha salvado literalmente del hambre a más de mil millones de personas .Cinco claves para mejorar la microbiota según el experto en longevidad Sebastián La Rosa: Consumir una dieta rica en vegetales, especialmente con alta concentración de polifenoles y antioxidantes, como frutas, verduras, legumbres y té verde. Incluir alimentos fermentados como yogures de cabra u oveja, kéfir y hongos, que aportan bacterias beneficiosas. Mantener un consumo moderado de proteínas de calidad, como pescado y carne de aves, limitando las carnes rojas y procesadas. Evitar factores que dañan la microbiota como el estrés, el alcohol, el tabaco y el sedentarismo, fomentando un estilo de vida activo. Potenciar la diversidad bacteriana con hábitos que favorezcan el equilibrio intestinal, incluyendo un sueño saludable y evitar dietas restrictivas extremas.El experto relaciona estas transformaciones en el trigo y la dieta moderna con un aumento en las enfermedades inflamatorias y metabólicas relacionadas con la alimentación. Por ello, el divulgador argentino enfatiza en la práctica de hábitos saludables integrales que incluyen una alimentación basada en verduras, ejercicio, sueño de calidad y manejo del estrés para mejorar la salud intestinal y la longevidad.Respecto a esto último, el experto apunta a que una restricción moderada de las calorías diarias podría aumentar la longevidad hasta en un 30% al disminuir procesos inflamatorios que aceleran el envejecimiento celular y las enfermedades metabólicas.¿Es realmente más sana una dieta sin gluten?Según expertos y la ciencia publicada en la revista National Geographic, la mayoría de los beneficios percibidos de una dieta sin gluten responden en realidad a la reducción de otros componentes menos saludables o a la disminución de alimentos fermentables que pueden causar molestias digestivas en algunas personas.Además, los productos sin gluten suelen ser más caros y pueden ser deficitarios en nutrientes esenciales como hierro, fibra, y vitaminas del complejo B, por lo que requieren un adecuado seguimiento nutricional para evitar carencias. Cada vez son más las personas que adoptan patrones alimentarios conscientes y saludables como estrategia para prevenir enfermedades y vivir mejor . De esta manera no son pocas las que, por distintos motivos, eliminan algunos alimentos de su dieta, como por ejemplo el trigo. Es más, mire a su alrededor y seguro que alguno de sus conocidos, ya sea por prescripción médica o sin ella, decide retirar este cereal de su alimentación. Eliminar el trigo significa suprimir el gluten , una proteína que se halla también en el centeno y la cebada y que en los últimos tiempos está en punto de mira.Dejar de consumirlo supone, para muchos, una mejor digestión, menos hinchazón y pesadez, reducción de los gases y una mejora considerable de la sintomatología digestiva, de modo que incluso muchos que no son celíacos, alérgicos o intolerantes al gluten deciden seguir una dieta como si efectivamente lo fueran.¿Es el trigo de la actualidad el mismo que consumían nuestros abuelos?No obstante, no existe evidencia clara en la literatura científica que confirme que una dieta sin gluten, salvo para celíacos o personas diagnosticadas, sea más saludable y puede incluso conllevar riesgos si se elimina sin razón médica justificada. Actualmente, se estima que en España cerca de 1 de cada 100 personas padece celiaquía , lo que implica que alrededor de 450.000 personas están afectadas. La enfermedad requiere un estricto diagnóstico y seguimiento para evitar complicaciones serias.En este contexto, el doctor Sebastián La Rosa , reconocido especialista en longevidad y bienestar integral , ha explicado en sus plataformas digitales por qué el gluten es un problema actual para muchas personas, cuando antes no lo era. Según el divulgador argentino, el 99% del trigo que se cultiva actualmente, fue alterado en el siglo pasado generando el llamdo ‘trigo semienano’ , más resistente a sequías y con mayor contenido de almidón, pero también con un aumento importante de la proteína gliadina , «componente inflamatorio del gluten».¿Por qué es importante este cambio para tus síntomas?. «El trigo que se consumía durante el Imperio Romano contenía solo un 4% de gluten, mientras que el trigo semienano actual tiene un 12% , triplicando los valores de gluten que consumimos normalmente», señala el médico en una publicación subida tanto a Tik Tok como a Instagram, donde entre ambas redes suma cerca de 1,5 millones de seguidores. Esta alteración de la que habla el experto habría hecho que el trigo sea más inflamatorio y dañino para el sistema digestivo, aunque también ha salvado literalmente del hambre a más de mil millones de personas .Cinco claves para mejorar la microbiota según el experto en longevidad Sebastián La Rosa: Consumir una dieta rica en vegetales, especialmente con alta concentración de polifenoles y antioxidantes, como frutas, verduras, legumbres y té verde. Incluir alimentos fermentados como yogures de cabra u oveja, kéfir y hongos, que aportan bacterias beneficiosas. Mantener un consumo moderado de proteínas de calidad, como pescado y carne de aves, limitando las carnes rojas y procesadas. Evitar factores que dañan la microbiota como el estrés, el alcohol, el tabaco y el sedentarismo, fomentando un estilo de vida activo. Potenciar la diversidad bacteriana con hábitos que favorezcan el equilibrio intestinal, incluyendo un sueño saludable y evitar dietas restrictivas extremas.El experto relaciona estas transformaciones en el trigo y la dieta moderna con un aumento en las enfermedades inflamatorias y metabólicas relacionadas con la alimentación. Por ello, el divulgador argentino enfatiza en la práctica de hábitos saludables integrales que incluyen una alimentación basada en verduras, ejercicio, sueño de calidad y manejo del estrés para mejorar la salud intestinal y la longevidad.Respecto a esto último, el experto apunta a que una restricción moderada de las calorías diarias podría aumentar la longevidad hasta en un 30% al disminuir procesos inflamatorios que aceleran el envejecimiento celular y las enfermedades metabólicas.¿Es realmente más sana una dieta sin gluten?Según expertos y la ciencia publicada en la revista National Geographic, la mayoría de los beneficios percibidos de una dieta sin gluten responden en realidad a la reducción de otros componentes menos saludables o a la disminución de alimentos fermentables que pueden causar molestias digestivas en algunas personas.Además, los productos sin gluten suelen ser más caros y pueden ser deficitarios en nutrientes esenciales como hierro, fibra, y vitaminas del complejo B, por lo que requieren un adecuado seguimiento nutricional para evitar carencias.
Cada vez son más las personas que adoptan patrones alimentarios conscientes y saludables como estrategia para prevenir enfermedades y vivir mejor. De esta manera no son pocas las que, por distintos motivos, eliminan algunos alimentos de su dieta, como por ejemplo el trigo.
Es … más, mire a su alrededor y seguro que alguno de sus conocidos, ya sea por prescripción médica o sin ella, decide retirar este cereal de su alimentación. Eliminar el trigo significa suprimir el gluten, una proteína que se halla también en el centeno y la cebada y que en los últimos tiempos está en punto de mira.
Dejar de consumirlo supone, para muchos, una mejor digestión, menos hinchazón y pesadez, reducción de los gases y una mejora considerable de la sintomatología digestiva, de modo que incluso muchos que no son celíacos, alérgicos o intolerantes al gluten deciden seguir una dieta como si efectivamente lo fueran.
¿Es el trigo de la actualidad el mismo que consumían nuestros abuelos?
No obstante, no existe evidencia clara en la literatura científica que confirme que una dieta sin gluten, salvo para celíacos o personas diagnosticadas, sea más saludable y puede incluso conllevar riesgos si se elimina sin razón médica justificada. Actualmente, se estima que en España cerca de 1 de cada 100 personas padece celiaquía, lo que implica que alrededor de 450.000 personas están afectadas. La enfermedad requiere un estricto diagnóstico y seguimiento para evitar complicaciones serias.
En este contexto, el doctor Sebastián La Rosa, reconocido especialista en longevidad y bienestar integral, ha explicado en sus plataformas digitales por qué el gluten es un problema actual para muchas personas, cuando antes no lo era. Según el divulgador argentino, el 99% del trigo que se cultiva actualmente, fue alterado en el siglo pasado generando el llamdo ‘trigo semienano’, más resistente a sequías y con mayor contenido de almidón, pero también con un aumento importante de la proteína gliadina, «componente inflamatorio del gluten».
¿Por qué es importante este cambio para tus síntomas?. «El trigo que se consumía durante el Imperio Romano contenía solo un 4% de gluten, mientras que el trigo semienano actual tiene un 12%, triplicando los valores de gluten que consumimos normalmente», señala el médico en una publicación subida tanto a Tik Tok como a Instagram, donde entre ambas redes suma cerca de 1,5 millones de seguidores.
Esta alteración de la que habla el experto habría hecho que el trigo sea más inflamatorio y dañino para el sistema digestivo, aunque también ha salvado literalmente del hambre a más de mil millones de personas.
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Consumir una dieta rica en vegetales, especialmente con alta concentración de polifenoles y antioxidantes, como frutas, verduras, legumbres y té verde.
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Incluir alimentos fermentados como yogures de cabra u oveja, kéfir y hongos, que aportan bacterias beneficiosas.
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Mantener un consumo moderado de proteínas de calidad, como pescado y carne de aves, limitando las carnes rojas y procesadas.
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Evitar factores que dañan la microbiota como el estrés, el alcohol, el tabaco y el sedentarismo, fomentando un estilo de vida activo.
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Potenciar la diversidad bacteriana con hábitos que favorezcan el equilibrio intestinal, incluyendo un sueño saludable y evitar dietas restrictivas extremas.
El experto relaciona estas transformaciones en el trigo y la dieta moderna con un aumento en las enfermedades inflamatorias y metabólicas relacionadas con la alimentación. Por ello, el divulgador argentino enfatiza en la práctica de hábitos saludables integrales que incluyen una alimentación basada en verduras, ejercicio, sueño de calidad y manejo del estrés para mejorar la salud intestinal y la longevidad.
Respecto a esto último, el experto apunta a que una restricción moderada de las calorías diarias podría aumentar la longevidad hasta en un 30% al disminuir procesos inflamatorios que aceleran el envejecimiento celular y las enfermedades metabólicas.
¿Es realmente más sana una dieta sin gluten?
Según expertos y la ciencia publicada en la revista National Geographic, la mayoría de los beneficios percibidos de una dieta sin gluten responden en realidad a la reducción de otros componentes menos saludables o a la disminución de alimentos fermentables que pueden causar molestias digestivas en algunas personas.
Además, los productos sin gluten suelen ser más caros y pueden ser deficitarios en nutrientes esenciales como hierro, fibra, y vitaminas del complejo B, por lo que requieren un adecuado seguimiento nutricional para evitar carencias.
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