Las han amenazado, amedrentado y espiado, pero estas jóvenes ecuatorianas no ceden ante el miedo y hoy impulsan la investigación contra los presuntos autores intelectuales del magnicidio de su padre en 2023 Leer Las han amenazado, amedrentado y espiado, pero estas jóvenes ecuatorianas no ceden ante el miedo y hoy impulsan la investigación contra los presuntos autores intelectuales del magnicidio de su padre en 2023 Leer
La Unión Nacional de Periodistas en Quito, pese a su fragilidad, aparenta ser territorio seguro para el encuentro con las ñañas (hermanas) Amanda y Tamia, hijas de Fernando Villavicencio, el periodista de investigación y candidato presidencial asesinado por sicarios colombianos días antes de las elecciones de 2023 en Ecuador. Las han amenazado, amedrentado, espiado y perseguido; han difundido la imagen de su vivienda por satélite, las matrículas de sus coches y les han cortado la luz. La hermana mayor tuvo que sacar a su hijo del país. Pero no han podido callarlas.
Las dos jóvenes, también periodistas, no ceden ante el miedo. Portan con orgullo la bandera contra la impunidad y, con sus investigaciones, han empujado el proceso abierto por la Fiscalía contra los presuntos autores intelectuales del magnicidio que cambió la historia de Ecuador. Incluso no han dudado en renunciar a la reparación económica por el asesinato de su padre.
Si hay una palabra que resuma la hora de conversación, es vértigo. En el país que fuera el más tranquilo de la región, Villavicencio fue el primero en atisbar que Ecuador se había transformado en un narcoestado. Siguiendo los pasos de su padre -quien, con sus libros e investigaciones,desnudó la corrupción de la Revolución Ciudadana y forzó la condena a ocho años de cárcel contra su gran líder, Rafael Correa-, las dos hermanas han escrito a cuatro manos Un año sin Fernando, y ahora están de lleno en el segundo, La punta del iceberg, que se puede consultar online mientras se suceden los hechos a velocidad de crucero.
No es para menos. Los dos principales sospechosos de ser los autores intelectuales del magnicidio más importante en lo que va de siglo en América Latina -junto al del presidente haitiano Jovenel Moïse– fueron dos hombres fuertes de la Revolución Ciudadana: José Serrano, poderoso ex ministro del Interior, y Ronny Aleaga, emblemático ex parlamentario izquierdista, quien fuera líder de la banda de los Latin Kings (King Reaper era su apodo), reinsertado en la vida política por su antiguo jefe. El primero está pendiente de ser extraditado desde Estados Unidos y el segundo permanece en Caracas, bajo el manto protector del chavismo.
Los otros dos señalados son dos empresarios corruptos hasta las cejas: Daniel Salcedo, el único en una prisión ecuatoriana, y Xavier Jordán, en Estados Unidos y también pendiente de extradición como Serrano. Los dos comparten el mismo abogado que Alex Saab, el testaferro de Nicolás Maduro.
PREGUNTA. El domingo pasado se dio a conocer la detención en Málaga de alias Pipo, el gran jefe de Los Lobos. Cinco integrantes de una de sus células ya están condenados por aportar la logística a los sicarios colombianos que ejecutaron el magnicidio. A estos seis pistoleros los mataron en la cárcel, ahorcados durante un falso motín.
RESPUESTA. Tamia Villavicencio (TV): Para el país es una buena noticia que los cabecillas del crimen organizado vengan a pagar por sus crímenes; es un paso para que no haya impunidad. Lo interesante es que alias Pipo ha sido mencionado en el Caso Magnicidio de Fernando Villavicencio, porque los supuestos autores intelectuales que están siendo investigados ahora pidieron permiso a Pipo, y este dio luz verde para que se use su estructura criminal, Los Lobos, para ejecutar el crimen. Su extradición puede implicar que hable y delate quiénes son los autores intelectuales.
P. La operación policial en España cayó como un bombazo en Ecuador.
R. Amanda Villavicencio (AV): Fue impactante. Pipo es un personaje que se ha hecho cambios de rostro, cirugía, estuvo «muerto»… Es como una película, un buen golpe. Como dice Tamia, lo primero que pensé es que este va a cantar. Nosotras coincidimos con la teoría de la Fiscalía desde que salen los chats del caso Metástasis [megacaso de corrupción que involucra a Salcedo y Jordán]. En esos chats [intervenidos por la Fiscalía], ya estaba delineado el plan para asesinar a Villavicencio. Salcedo confiesa que es así; los otros testimonios arman la misma teoría. Pienso que Pipo va a terminar de armar este gran rompecabezas.
P. Este proceso es realmente impactante, con protagonistas de todos los calibres: narcoestados, ex ministro del Interior de Correa, sicarios, Los Lobos, guerrilla, el correísmo…
R. TV: Estamos ante un complot del crimen organizado transnacional, que trajo sicarios de Colombia para el atentado. Se ha revelado que pagaron un millón de dólares: la mitad para el Frente Oliver Sinisterra, de las disidencias de las FARC, que se encarga de reclutar y traer a los sicarios. Y el otro medio millón es para la facción de Los Lobos. Esto se corrobora en los chats del caso Metástasis, donde Jordán decía que hay que traerlos del otro lado [Colombia]. «Y que sean kamikazes», añadió. Sabían que era una misión a morir y fue lo que pasó. También sabemos cómo compraron a directores carcelarios para matar a los sicarios después de que estos hablaran con el FBI. En los chats se añade que los supuestos autores intelectuales contactan con Pipo para decirle que no se puede dejar la operación a medias, porque pagaron un millón de dólares. No había que dejar evidencias. Como son empresas transnacionales no pueden funcionar si no hay un poder político que las respalde, y cuando el poder político se vuelve mafia, ya estamos hablando de un narcoestado. Y eso es lo que nuestro padre estaba diciendo. Y ahora la Justicia, en Ecuador y en Estados Unidos, empieza a darle la razón.
AV: Cuando mi padre exhibió la foto de la narcopiscina [denominada los tetones en Ecuador, por la opulencia física de quienes disfrutaban, en bañador, de una fiesta en Miami, en la que estaban Aleaga y Jordán y cuyo objetivo era preparar una ofensiva contra Villavicencio], se demostró que estábamos ante una organización criminal. No sólo murió una persona valiente, un padre, un hijo, murió una esperanza. Ecuador tenía la esperanza de encontrar un líder ético y con un plan para darle batalla al crimen organizado. Daniel Noboa subió a la Presidencia porque el voto villavicentista no iba a ser entregado al correísmo. Y hasta ahora no le hemos escuchado una sola palabra sobre el caso. Los presuntos responsables del crimen forman parte de una agrupación que era política y ahora es criminal. Ecuador sigue sumergido en esta ola putrefacta del narcoestado. La investigación del crimen de Villavicencio es la punta de un iceberg: vivimos secuestrados por la Revolución Ciudadana, por esta organización criminal.
TV y AV, al unísono: Esta foto revela algo muy importante: Villavicencio sacudió el avispero de todas las mafias que estaba investigando como periodista. Hospitales, puertos, aduanas… Pero, al ser legislador, con una nueva energía, empieza a judicializar los casos investigados. Allí estaban todos los representantes de la putrefacción política de 20 años bañándose en Miami, cuando muchos de ellos se dicen socialistas y critican al imperio. Mi papá decía que la impunidad es la raíz del mal.
P. ¿Hay un Mister X por encima de los cuatro investigados?
R. AV: Faltan muchos nombres. Esto es un complot transnacional. Villavicencio descubrió el mecanismo de sobornos de Odebrecht [constructora brasileña, que compró voluntades en todo el continente y horadó las instituciones democráticas]. Nuestro padre pudo destejer esta gran madeja, por eso sabemos que faltan muchos nombres. Nuestro trabajo es ponerle el pecho a las balas, una analogía terrible porque a nuestro padre ya lo mataron. Tenemos el derecho a llegar a la verdad. Y vamos a hacerlo. Siempre va a haber alguien más arriba.
P. Crimen organizado transnacional, narcoestados, corrupción política y violencia extrema parecen inundar la región…
R. AV: Cuando matan en Bogotá a Miguel Uribe (precandidato uribista para las presidenciales colombianas) vemos un patrón, un espejo, muchas cosas muy parecidas. Cuando hablamos de un complot transnacional, estamos hablando de estos países: Colombia, Venezuela…
TV: Incluso tras el magnicidio, Salcedo quería escapar a Colombia y cuenta que tuvo una reunión con el hermano de Gustavo Petro [presidente colombiano].
P. ¿Cómo está afectando a vuestras vidas este proceso? ¿Vale la pena?
R. TV: Es como vivir una nueva vida, y en esta nueva vida me siento honrada de poder hacer algo por este país. Y por mí misma, porque mi lucha es por ella (y mira a su hermana), para que no le pase nada. Lo hacemos desde el amor y la verdad. Nuestro padre nos heredó su voz; lo honro y acepto cómo son ahora las cosas. Aunque la mafia está en todos lados, hemos visto que damos resultado. Con un abogado valiente y con compañeros periodistas valientes, hemos dado la lucha.
AV: Mi papá era un guerrero solitario y, cuando lo matan, los malos piensan que matándolo se acabó el problema. Lo dicen en los chats: con él, se acabó el problema. No sabían que dos Villavicencias iban a salir a guerrear por su papá. Nos quitaron todo, nos rompieron. Pero cuando pierdes todo, eres muy libre. Cuando mataron a mi padre no sabían que era la semilla de la valentía, y ahora hay árboles enormes listos para dar sus frutos.
P. La excepcionalidad de lo ocurrido, el inmenso puzzle… Pareciera que Ecuador no le está dando la importancia que merece a este caso.
R. AV: Yo no he visto una voluntad política de resolver el caso. Noboa lo usa como una cortina de humo cuando tiene problemas. Sí he visto funcionarios dentro del sistema que buscan hacer su trabajo de forma adecuada, pero la mayoría de las instituciones están permeadas por el crimen organizado. El único abogado valiente que se puso a defendernos es Patricio Rosero. Nadie más.
TV: Sabemos que incluso [el ex ministro Serrano] tiene infiltrados. Y luego están los jueces corruptos, la primera jueza, con precedentes de impunidad nunca vistos en el mundo. Si esto pasa con el candidato Villavicencio, ¿qué le espera al resto del país?
AV: De las pequeñas victorias que hemos tenido es que querían que una jueza funcionaria del correísmo, asesora de despacho, fuera la jueza de nuestro caso. Peleamos y peleamos, y no tuvieron otra opción que sacarla del caso. Son victorias para el país, porque podemos decirle a la gente: estas dos hijas sin grandes recursos, con un corazón valiente, avanzan. Se va construyendo el Ecuador de valientes con el que soñaba mi papá.
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