Al menos 13 muertos en una operación israelí en el sur de Siria

Seis soldados israelíes heridos en los choques durante una redada contra el grupo Jamaa Islamiya, presente en Siria y Líbano Leer Seis soldados israelíes heridos en los choques durante una redada contra el grupo Jamaa Islamiya, presente en Siria y Líbano Leer  

Siria ha condenado la incursión israelí en la localidad sureña de Beit Jinn que esta madrugada dejó un balance de al menos 13 sirios muertos, seis soldados israelíes heridos (tres en estado grave) y tres detenidos.

La redada de Israel contra el grupo armado Jaama Islamiya tuvo lugar a unos 10 kilómetros de su frontera en el sur de Siria y a punto de cumplirse un año del cambio de régimen en Damasco. Bajo la mediación de Estados Unidos, las dos partes negocian con altibajos y acusaciones mutuas un acuerdo de seguridad centrado en todo lo relacionado con la zona de amortiguación ocupada por soldados israelíes tras el abandono de las fuerzas de Bashar Asad.

Desde entonces, el ejército israelí ha realizado numerosas operaciones en territorio sirio alegando como objetivo «neutralizar y alejar terroristas» de la frontera del país vecino bajo el gobierno islamista de Ahmed Sharaa. La incursión de este viernes fue una de las que ha causado más muertos en el último año en dicha zona ya que incluyó un intercambio de disparos y un posterior ataque aéreo israelí.

El ministerio sirio de Exteriores lo define como «crimen de guerra en toda la regla» y señala que » el asalto desencadenó enfrentamientos directos después de que los residentes se enfrentaran a la fuerza infiltrada».

«El número de mártires de la agresión israelí contra Beit Jinn aumentó a 10, entre ellos mujeres y niños, mientras que otros siguen atrapados bajo los escombros», indicó esta mañana la televisión estatal en Damasco elevando posteriormente la cifra de muertos a 13. Según la agencia estatal siria Sana, dos de los muertos son niños. La cadena siria informó que varias familias huyeron de Beit Jinn tras los enfrentamientos y los posteriores ataques aéreos israelíes.

Fuentes militares israelíes, por su parte, afirman que la redada tenía como objetivo «sospechosos del grupo terrorista Jaama Islamiya que estaban involucrados en actividades terroristas, incluyendo la colocación de artefactos explosivos improvisados (IED) y la planificación de futuros ataques contra Israel, incluyendo el lanzamiento de cohetes».

El ejército detalló que basándose en información de Inteligencia recopilada «soldados de la Brigada de reservistas bajo el mando de la División 210 llevaron a cabo la incursión para detener a los sospechosos de Jamaa Islamiya que promovían ataques contra civiles israelíes«.
El ejército detalló que basándose en información de Inteligencia recopilada «soldados de la Brigada de reservistas bajo el mando de la División 210 llevaron a cabo la incursión para detener a los sospechosos de Jamaa Islamiya que promovían ataques contra civiles israelíes«.

La redada en Beit Jinn, en las afueras de Damasco, se enmarca en lo que Israel llama «operaciones rutinarias». En esta ocasión, sus militares detuvieron a los dos sospechosos en sus camas, pero cuando salieron de la casa «terroristas armados abrieron fuego contra las tropas, quienes respondieron con fuego». Un dron israelí disparó contra la zona del origen de los disparos y ya más tarde contra uno de sus vehículos militares en tierra que se había quedado atascado tras haber sido alcanzado por fuego de los efectivos armados. Al mediodia, el ejército ha difundido imágenes del intercambio de fuego captadas por la cámara de un soldado.

«Las fuerzas israelíes atacaron Beit Jinn con artillería a las 3:40 de la mañana, mientras que una fuerza militar entró en la ciudad y arrestó a tres personas antes de retirarse», apuntó la agencia estatal Sana explicando que «los residentes de la ciudad se enfrentaron a las fuerzas israelíes que avanzaban, quienes abrieron fuego intenso, lo que provocó violentos enfrentamientos».

Los dos detenidos, que son hermanos, pertenecen a este grupo armado suní creado en los 80 como sucursal armada de los Hermanos Musulmanes en Líbano y con presencia en este país y Siria. Asímismo, coopera con Hamas (en Siria y Líbano) y Hizbulá (Líbano) y dispone de infraestructuras armadas en la frontera sirio-libanesa y en la zona de Beit Jinn según fuentes israelíes. Posiciones y efectivos de Jamaa Islamiya en ambos dos países han sido atacados por Israel en la escalada regional de los últimos dos años.

Lo sucedido en Beit Jinn eleva la tensión entre los dos países que protagonizan una lenta negociación a tres bandas (EEUU-Israel-Siria) para lograr un pacto de seguridad. En ningún caso, se trataría por el momento de una normalización de relaciones en el marco de los Acuerdos de Abraham.

Siria siempre condicionó el acuerdo de paz con Israel a la devolución de las zonas de los Altos del Golán ocupadas por el ejército israelí en la guerra del 67. En las últimas semanas, portavoces sirios han exigido el repliegue de las tropas de la zona desmilitarizada en su territorio cercano a la frontera y el cese de las incursiones. «La continuación de estos ataques criminales amenaza la seguridad y estabilidad de la región», avisa el Gobierno sirio.

La caída de Asad fue celebrada por los israelíes como parte de sus golpes al eje proiraní activado en la región contra su país a raíz del ataque de Hamas del 7 de octubre del 2023. Asad era un importante aliado y protegido de Irán permitiendo en su territorio tanto la presencia de milicias proiraníes como el envío de armas desde su territorio al grupo chií Hizbulá en Líbano.

Pero Israel no se fía del nuevo régimen liderado por quien fuera un conocido cabecilla de Al Qaeda y por ejemplo no dudó en atacar a sus fuerzas para defender a los drusos en el país árabe.

Sharaa, que el pasado 10 de noviembre fue recibido por el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca en una reunión que hace años era impensable, reivindica la soberanía de su territorio y aclara que Siria no quiere guerra con Israel ni supone ninguna amenaza para ningún país.

En Washington, Sharaa advirtió que la desmilitarización del sur cercano a la frontera tal y como exige el gobierno israelí, causaría caos. «Si esta zona desmilitarizada fue utilizada por algunos como plataforma de lanzamiento para atacar a Israel, ¿quién será responsable?», preguntó.

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