Jonathan Andic: sin herencia en caso de condena

La causa abierta contra Jonathan Andic por la muerte de su padre, Isak Andic, podría tener consecuencias patrimoniales relevantes en el caso hipotético de que el primogénito del empresario fallecido fuera condenado. La principal, la pérdida de la herencia recibida, una tercera parte de un patrimonio total que algunas fuentes situaban, en el momento del fallecimiento, en el entorno de los 8.000 millones de euros.

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 La causa abierta contra Jonathan Andic por la muerte de su padre, Isak Andic, podría tener consecuencias patrimoniales relevantes en el caso hipotético de que el primogénito del empresario fallecido fuera condenado. La principal, la pérdida de la herencia recibida, una tercera parte de un patrimonio total que algunas fuentes situaban, en el momento del fallecimiento, en el entorno de los 8.000 millones de euros.Seguir leyendo…  

La causa abierta contra Jonathan Andic por la muerte de su padre, Isak Andic, podría tener consecuencias patrimoniales relevantes en el caso hipotético de que el primogénito del empresario fallecido fuera condenado. La principal, la pérdida de la herencia recibida, una tercera parte de un patrimonio total que algunas fuentes situaban, en el momento del fallecimiento, en el entorno de los 8.000 millones de euros.

Según establece el Código Civil de Catalunya esa condena implicaría una situación de “indignidad sucesoria” que le inhabilitaría para heredar los bienes del fallecido. Esta situación se produce cuando alguien “ha sido condenado por sentencia firme dictada en juicio penal por haber matado o haber intentado matar dolosamente al causante, su cónyuge, la persona con quien convivía en pareja estable o algún descendiente o ascendiente del causante”, según el artículo 412.3 apartado del mencionado cuerpo legal.

Jonathan Andic heredó una tercera parte del imperio patrimonial y empresarial de su padre, las otras dos restantes fueron a partes iguales para las otras dos hijas, Sarah y Judith. Más de 2.700 millones de euros cada una de las tres participaciones. Como la transmisión ya se produjo hace varios meses, el Código Civil catalán establece que “una vez reconocida o declarada la indignidad o inhabilidad, si la persona afectada había tomado posesión de los bienes, debe liquidarse la situación posesoria”, es decir que tiene efectos retroactivos.

Y no solo para el patrimonio recibido en el momento de la aceptación de la herencia, si no que se extendería a los rendimientos obtenidos desde ese momento. Es decir, dividendos de sociedades patrimoniales y de Mango, la gran empresa fundada por Isak Andic y que hace un mes anunció un histórico dividendo extraordinario de 206 millones de euros para los tres miembros de la familia; casi 70 millones para cada uno de ellos. Además, deben tenerse en cuenta las rentas de otras actividades económicas, como las inmobiliarias. En teoría, la magistrada Raquel Nieto, instructora de la causa judicial, también podría dictar medidas cautelares sobre ese patrimonio. Así pues, el patrimonio de Jonatahan se acercaría a los 3.000 millones, aunque debe restarse el pago del impuesto de sucesiones.

Jonathan Andic, escoltado por los Mossos d’ Esquadra
Jonathan Andic, escoltado por los Mossos d’ EsquadraPau Venteo / Shooting

¿Quién sería entonces, en la hipótesis de una condena, el receptor de esa parte de la herencia? El hijo de Jonathan, nacido hace apenas un año. La legislación señala que la situación de indignidad es “personalísima y no afecta a los hijos o descendientes del indigno que sean llamados a la sucesión”. La gestora de los bienes sería su madre, Paula Nata, hasta el momento en el que el nieto de Isak Andic alcanzase la mayoría de edad.

La hipotética retroacción no afectaría al control de Mango, el buque insignia de la herencia

En el testamento de Isak Andic no figuraban, lógicamente, cláusulas para hacer frente a situaciones sobrevenidas como la actual, tras la imputación por homicidio del hijo del empresario fallecido en diciembre del 2024. En él se nombró como albaceas testamentarios a Toni Ruiz, presidente de Mango y accionista con un 5%; Daniel López, vicepresidente y director de expansión de la empresa textil; y a José Crehueras, presidente de Planeta y amigo personal del fallecido. Fueron relevados de sus funciones por los hijos de Andic en abril pasado.

Tampoco constaba en el testamento ninguna indicación sobre la creación de una Fundación, proyecto que Andic había manifestado en múltiples ocasiones y que había comenzado a proyectar, pero que aún no se había creado cuando falleció. Según el auto de la jueza que instruye el caso contra Jonathan Andic, ese proyecto fue una de las causas del malestar del hijo contra el padre, lo que en su último auto recoge como “posible móvil económico”, así como la “obsesión por el dinero” y “la manipulación emocional (…) sobre su padre para conseguir sus objetivos económicos”, en referencia a la acción que le atribuye.

El patrimonio de la familia Andic está centralizado en el holding Punta Na, que preside Jonathan Andic y del que cuelgan todo el resto de actividades, entre ellas Mango, el buque insignia. En el holding también ocupan cargos las dos hermanas Andic.

Un escalón más abajo aparece la sociedad Mango holding, SAU, que es la que ostenta directamente la participación del 95% de la familia en la empresa textil. El 5% restante está en manos de Toni Ruiz, presidente ejecutivo de Mango, mientras Jonathan es el vicepresidente. Pese al hecho de que la familia posee una mayoría aplastante del capital de Mango, Ruiz es el hombre fuerte en la gestión. Este era el esquema diseñado por el fallecido, que consideraba a Ruiz un socio y el elegido para dirigir la compañía fundada en 1984. Y así les fue transmitido a los albaceas, todos estrechamente relacionados con el fallecido, que a su vez lo transmitieron a los herederos.

De esta manera, el modelo de Mango es el de accionistas propietarios desvinculados de la gestión directa, excepto en el caso parcial de Ruiz, quien tiene una participación, aunque ciertamente muy minoritaria y por lo tanto sin capacidad para imponer las grandes decisiones estratégicas relacionadas con el capital. En caso de afectación de la herencia de Jonathan, las mayorías de las dos hermanas seguirían asegurando la gobernanza de la empresa catalana.

El patrimonio heredado por el primogénito más dividendos se acerca a los 3.000 millones

Otra empresa del grupo es Punta NA SAU, que en este caso concentra la actividad inmobiliaria, en muchos casos derivada de la propiedad de las tiendas principales de Mango en grandes capitales mundiales.

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