Los autores que viven su primer Sant Jordi acaban extenuados, pero, por lo que se ve, más que satisfechos. Amélie Nothomb ha sido la última en sumarse a los elogios. En una publicación de Instagram en la cuenta de su editorial, Anagrama, la escritora belga, copa de espumoso en mano, muestra su sorpresa al descubrir que el Sant Jordi “no es, como me esperaba, un festival como los otros”. Detalla su emoción cuando vio que los lectores que le pedían su firma en La Central del Raval le traían rosas y copas de champán.
Los autores que viven su primer Sant Jordi acaban extenuados, pero, por lo que se ve, más que satisfechos. Amélie Nothomb ha sido la última en sumarse a los elogios. En una publicación de Instagram en la cuenta de su editorial, Anagrama, la escritora belga, copa de espumoso en mano, muestra su sorpresa al descubrir que el Sant Jordi “no es, como me esperaba, un festival como los otros”. Detalla su emoción cuando vio que los lectores que le pedían su firma en La Central del Raval le traían rosas y copas de champán.Seguir leyendo…
Los autores que viven su primer Sant Jordi acaban extenuados, pero, por lo que se ve, más que satisfechos. Amélie Nothomb ha sido la última en sumarse a los elogios. En una publicación de Instagram en la cuenta de su editorial, Anagrama, la escritora belga, copa de espumoso en mano, muestra su sorpresa al descubrir que el Sant Jordi “no es, como me esperaba, un festival como los otros”. Detalla su emoción cuando vio que los lectores que le pedían su firma en La Central del Raval le traían rosas y copas de champán.
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